Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

viernes, 18 de abril de 2008

Yo no soy Heidi Klum


Pues vaya tontería, eso es más que evidente, no soy despampanante como ella ni mi marido es un morenazo de 2X2 como el suyo.
Pero las diferencias van más allá de esos meros "formalismos". Estaba yo hoy leyendo el ELLE del mes de abril, justo el día antes de que salga el nuevo, por aquello de no irlos almacenando sin ojear, pero, a lo que vamos..., decían Heidi y su marido que ellos tenían claro que antes que los papás de tres niños preciosos eran marido y mujer, pareja, y que eso era lo más importante. Justo ahí me he dado cuenta de que yo no soy Heidi Klum.
Amo a mi marido, con toda mi alma, mi cabeza y mi corazón, pero hoy por hoy, mis hijos están en otra dimensión, digamos, más "necesaria". Mi marido y yo somos personas formadas en el cariño de una familia que nos ofreció apoyo, consejo, amor, comprensión y dedicación. Mis hijos necesitan hoy por hoy eso que nosotros tuvimos, y en muchas ocasiones eso significa anteponer su cuidado y educación a otros asuntos más "de pareja".
No se, yo lo veo así. La vida es una sucesión de etapas, en las que las prioridades cambian, para que poco a poco cada cosa vaya encontrando su propio lugar.
Cariño, nos debemos unas cuantas cenas, más de una escapada romántica y algún que otro mimo. Como buenos contables que somos llevamos todo apuntado en el "libro mayor" y ya sabes, en este hay un "debe", un "haber" y al final siempre queda lo que "debe haber", nuestra familia.

2 comentarios:

Myr dijo...

Lou....creo que debería desconectarme más a menudo, para abrir vuestros blogs, y encontrarme tal cantidad de cosas fascinbantes.el debe - haber..me lo apunto, y por cierto yo tampoco soy la rubia despanpanante. Ahora es tiempo de ellos, amo a Edi y llegará un día en que volvamos a estar sólos, por eso no me preocupan las obligaciones de pareja.

Lamardestrellas dijo...

Pues... yo creo que una cosa no quita la otra. Está claro que los niños ocupan una parte importante de nuestra vida y que el tiempo se va en ellos. Pero no debemos olvidarnos del resto. Porque además, si nosotros somos felices (como pareja) los niños también lo serán. No sé, pienso que hay que hacer un esfuerzo para combinar ambas cosas y no elegir una de ellas. Por el bien de todos. Siento no estar de acuerdo en este caso con vosotras :-)