Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

sábado, 11 de agosto de 2018

Prefiero un oso amoroso que un gusano asqueroso

Estamos en un capitulo extra de "El hombre y la tierra", o más bien en "El hombre depilado sobre la tierra".
Vamos a puntualizar, si es que alguien aún no se ha dado cuenta, que soy una persona "antigua","tradicional", normalita vaya y no me gustan según qué costumbres modernas.
Desde hace ya años vengo observando que los hombre imitan a las mujeres en cosas como ponerse pendientes, maquillarse o depilarse.
Ninguna de estas tres cosas me gustan para ellos. Una cosa es cuidarse, que por supuesto me parece básico, cuidar la piel, el pelo, la forma física, la ropa... y otra muy distinta estas "excentricidades".
¿Os habéis fijado en que ahora hay muchos señores que se depilan incluso más que nosotras?. Tenía yo un conocido que decía que jamás se metería en la cama con alguien con más pelos que él y yo lo adapto a mí, no me gusta el roce con un señor que tenga menos pelos que yo.
En el gimnasio es tremendo y eso sólo en la parte que se ve, brazos, piernas, pecho. Pero según me cuenta mi contrario ¡es que en las partes que no se ven es lo mismo!. Es como si ahora se hubiera puesto de moda que todo el pelo que antes se tenía repartido por el cuerpo se llevase ahora en la cara!
Hipsters los llaman.
Pues eso, que a mi no me gustan según qué modernidades y rozar las piernas de mi contrario con sus pelitos me resulta agradable, tanto como rozar las de mi Hada depiladas. A cada cual lo suyo y sin duda, hablando de hombres prefiero un oso amoroso a un gusano asqueroso.
.... Me voy de vacaciones....

miércoles, 18 de julio de 2018

Helado cremoso de speculoos

Mis duendes mayores han estado los primeros quince días de Julio en un campamento estudiando inglés y francés. Lo han pasado estupendo y además se supone que han mejorado en ambos idiomas, pero es que además de aprender idiomas hacían toda clase de actividades. Una de ellas era la cocina.
No se qué otras cosas habrán cocinado pero, sobre todo mi Hada, venía fascinada con esta receta que os voy a contar:
Ingredientes:
  • Un litro de nata para montar bien fría
  • Un bote grande de leche condensada (750 gramos)
  • 2 cajas de galletas speculoos. Antes de que os volváis locas os digo que son unas galletas de caramelo que son tipicas en algunos paises nórdicos en NAvidad, aquí en España lo más parecido que vais a encontrar en calquier época del año son las galletas Lotus.
Preparación:

 En un bol grande vierte la nata líquida y móntala con ayuda de unas barillas (a mano o con batidora) pero sin añadir azúcar.  Cuando ya esté montada añadid el bote entero de leche condensada haciendo movimientos envolventes para que la nata la vaya integrando.
Picad o trituad las dos cajas de galletas, más pequeñas o más grandes según prefiráis e igualmente las añadís con movimientos envolventes a la mezcla anterior.
Bueno, pues ya está, se mete en el congelador hasta que se congele.
La textura queda cremosa como la del helado comprado y no os podéis imaginar lo bueno que está.

Esta misma receta permite modificar el último ingrediente y hacer el helado de otras cosas, nosotros lo hemos hecho también con una tableta de chocolate para postres fundida y mezclada. Cuando lo pruebe os contaré el resultado, de momento el de speculoos es ssspectacular



jueves, 12 de julio de 2018

Intetando ser healthy

Nueva etiqueta.
En realidad sería la segunda derivada de aquella "objetivo San Silvestre 2013". Mi peso sube y sube, sin parar. A la vuelta del verano pasado volví al endocrino, al de siempre, la dieta, la de siempre, el esfuerzo y las restricciones cada vez mayores, resultado de septiembre a Navidad perdí un kilo y medio.
Bueno, pensé aquello que "qui va piano va lontano". Me equivoqué, en Navidad conseguí mantenerme pero en Febrero, en un par de días que comí un poco más subí el kilo y medio que había bajado y otro más de regalo. Ya no hubo forma de quitarlos.
En Mayo en un ataque de desesperación volví a renunciar al endocrino, que no a la dieta y pensé que era hora de moverme. Yo sé que el deporte ni me hace adelgazar, pero al menos ordena mi cabeza.
Empecé a correr de nuevo y a caminar. A finales de mayo me avisaron de que me habían dado plaza en un gimnasio enorme que han abierto relativamente cerca de casa, allá que me fui.
Teníais que haberme visto en mi primer día de máquinas..., pero genial chicas, la primera semana no podía moverme de las agujetas pero mi cabeza estaba mejor y mi estado de ánimo en general mejoró.
Ahí he seguido, hago una rutina estricta tres veces por semana como de hora y cuarto, los estiramientos finales me los fumo, que como le digo al "personal trainer" ya me estiro de lo lindo para llegar a todo.
Voy a deshoras, cuando puedo, los fines de semana madrugo, lo prefiero.
Así las cosas empezó a entrarme el agobio con las vacaciones, no me di cuenta de que, como ahora lo que mola es ser healthy en todos los sitios hay gym.
Pues eso, lo aproveché. Las máquinas no eran las mismas pero elíptica y bicicleta estática hay en todos los sitios, así que ahí os dejo mis fotos del "on board training".

No, no he bajado ni un gramo por cierto

sábado, 7 de julio de 2018

De vacaciones

Ha sido sólo una semana pero verdaderamente ha merecido la pena.
Según a los duendes les dieron las vacaciones cogimos un avión directo a Copenhague y de ahí embarcamos en un crucero hacia los fiordos.
Todo fue idea de la otra abuela de mis hijos, de ella se pueden decir muchas cosas, entre otras que es espléndida consigo misma y con los que la rodeamos.

Este año cumplió 75 y ya desde hace dos llevaba barruntando la manera de festejarlo. Siempre había querido ir a Egipto con nosotros, pero las cosa no están para viajes por allí.
Otra opción, que era la que más  me gustaba a mí era la de un safari fotográfico en Kenia, pero el resto del equipo lo descartó rápido por las edades de mis sobrinos, demasiado pequeños. La tercera opción fue el crucero.
No fue fácil cuadrar las vacaciones de todos y en honor a la verdad tengo que decir que todos aguantaron pacientemente hasta que a mi me dieron el ok a esa ultima semana de junio.

Sinceramente os diré que la opción del crucero me echaba para atrás y mucho, pensaba que me marearía, que estar en un sitio cerrado tantas horas no era lo mío y encima ir hacia el norte ¡a pasar frío!, uf, qué pereza.
Me equivoqué, sinceramente el barco era fantástico, en absoluto te daba sensación de claustrofobia y no se movía apenas.
Embarcamos un sábado por la tarde y navegamos todo el domingo hasta llegar el lunes por la mañana a Flam que es un pueblo de cuento al final del fiordo de Aurland, maravilloso el paisaje. Hicimos una excusión panorámica en la que apenas vimos nada por la niebla.

De ahí salimos a Bergem, segunda ciudad más grande de Noruega y os aseguro que pensé en mudarme definitivamente allí, el frío me hizo replantearme la mudanza.

En fin, pues eso que navegábamos de noche y visitábamos de día. Era muy curioso salir a la terraza del camarote por la noche y ver que a las 11:30 había una luz pasmosa porque el sol acababa de meterse, volvería a salir hacia las 3.

Una de las excursiones que más disfrutamos todos fue la de Legoland.
Total que la semana se nos pasó volando, llegamos a Madrid con mucho retraso por la huelga de los controladores franceses y ya ha pasado una semana desde entonces.
Un viaje totalmente recomendable.









Las orejas para mis pendientes

Ya está aquí, con diez días de adelanto pero perfectamente, las orejas para mis pendientes han nacido.
¿Os acordáis que os conté que iba a ser tía?, pues eso, ya soy tía.
Mi diminuta princesa salió de la maternidad con esos pendientes tan preciosos que su tía le compró, ya está en casa y parece tranquila, esperaremos unos días a ver qué pasa.
Los papás primerizos están alucinados, la miran y la miran como si no pudieran creer que está aquí ya.
Son muchos años sin hijos, tantos como 16.
Bienvenida pequeña, tu tía promete cuidarte y malcriarte tanto como pueda.

domingo, 13 de mayo de 2018

Eurovisión 2018, la gallina de los huevos de oro

Qué desastre madre mía, no, no me refiero a nuestro puesto eurovisivo, me refiero a que las semanas se me escapan sin que me de tiempo a pasarme por este rincón, menos mal que aquí está Eurovisión para hacerme recapacitar.
No he ido, muy a mi pesar. Me apunté en la página web oficial a un sorteo de entradas, pero no me tocaron y desde febrero ya el precio de las más baratas no bajaba de 250€. Mi contrario me animaba, incluso nos invitaba a mi Hada y a mi a ir pero qué queréis que os diga, era el avión, el hotel...
Pues eso, que como cada año me dispuse a disfrutar mi velada de Eurovisión en casa, con nachos y guacamole, humus con zanahoria y pizza.
Me gustó mucho el espectáculo en general, creo que estuvo mejor que el del año pasado, bravo por los portugueses.
Mi hada había preparado una hojas para valorar cada país por su vestuario y su puesta en escena, yo remarcaba el nombre de los países que me decían algo más.
Me gustó la actuación de España, ojo, la actuación, que no la canción que me parecía de un almibarado empalagoso y dejando a un lado que Alfred tiene voz de pato.
La canción de Austria me gustó mucho para sorpresa de mis duendes que opinaban que no se podía cantar en "chándal" en un festival.
Sin duda mi favorita era la canción de Alemania. El cantante tenía bastante aire a Ed Sheeran y la balada era preciosa, obviamente no iba a ganar pero me pareció que en calidad le daba cien vueltas a todas.
Nunca pensé que diría esto pero empiezo a verle la gracia a que Australia participe, creo que debería ser siempre invitada y no entrar en competición. Me gustó su canción de este año pero mucho más su representante.
La de Moldavia me pareció una canción divertidísima con una muy buena puesta en escena, vaya, que era muy festivalera.
Más de mi estilo era la canción de Hungría, aunque era obvio que no ganaría.
Suecia nunca defrauda, nunca, la canción era estupenda, el juego de luces y el baile un extra que le daba muchas posibilidades.
Y llegó el momento más esperado de la noche, Israel, gran favorita desde el principio. Una imagen sorprendente y rompedora y un cacareo pegadizo, un mensaje directo y mucho ritmo, sin duda la canción que merecía ganar el festival, lo tenía todo para ello.
Tuve un momento de duda cuando salió la Chipriota, pero no, su "fuego" me dejaba fría frente a la gallina, aún así era muy de festival, así que supuse que quedaría bien.
Pues eso, que elaboré dos listas, una con el resultado que creía que saldría y otra con el que a mi me gustaría que saliera.
¿Visteis a Salvador Sobral cantar con Caetano Veloso?, la canción del año pasado era preciosa y la bordaron y no me digáis que Sobral no tenía mucho mejor aspecto este año que el pasado. Me alegro mucho.
Por cierto, el programa que pusieron después, todo referido a Eurovisión desde sus inicios estuvo genial, eso sí, acabó casi a las 3 de la mañana y yo no estoy para trasnochar, me duele la cabeza.
Una año más que se nos va Eurovisión, ya sólo quedan 364 días para la siguiente, aquí nos veremos (espero).



miércoles, 28 de marzo de 2018

Una tarde (casi) perfecta

Muchos planes y poco tiempo, sol y calor de repente, tiempo para mí.
Aunque para muchos es Semana Santa ya yo sólo disfrutaré de los días reglamentarios, hasta mañana tendré que trabajar, eso sí, mi cabeza está un poco ausente.
Quiero hacer cosas distintas, aprovechar y disfrutar de un ratito aunque sea corto sólo para mi, para mi puro entretenimiento.

Salí de trabajar y me fui a hacer la manicura. Hay quien se va a la peluquería, yo no lo soporto, quien se da un masaje, me da mucha pereza, o quien se va de compras, quizás yo antes lo hubiera hecho. Ahora no, ahora me siento y me dejo querer un rato, ando tan de cabeza que hacía al menos tres semanas que andaba con las manos desarregladas y es algo que llevo muy mal.
Pues eso, manicura con esmaltado en color porcelana porque tengo mucho que hacer y si el esmalte salta se notará menos.
Pero eso no era lo que más ansiosamente esperaba.
Con mis manos ya en orden me fui al museo Thyssen, a ver la exposición de Sorolla. Llevo persiguiendo a mi Hada desde que la inauguraron para que me acompañara, pero no ha habido manera y yo no me la quería perder, así que yo solita, con tiempo, sin prisa y con mi audioguía disfruté de esta maravillosa exposición que no puedo dejar de recomendaron.
Volví a casa, recogí algunos trastos, revisé el correo, leí el periódico y volví a salir. Cena temprana con algunas amigas, hablando de lo humano y lo divino, risas, confidencias y recogida con tiempo para vegetar un ratito en el sofá antes de ir a la cama.
La tarde hubiera sido del todo perfecta si al llegar a casa hubiera podido achuchar a mi contrario y mis duendes, mañana, cuando los pille por banda se van a enterar de lo que es una madre besucona y pesada.