Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Decidiendo sobre un pasado congelado

Llegó una carta certificada a casa a finales de junio y no era una multa.
Desde la clínica donde hace casi 17 años que empezamos nuestro camino para ser padres se ponían en contacto con nosotros, el médico se jubila y había que decidir.
La guardé en un cajón, no me veía con fuerzas para pensar en ello a final de curso.
A primeros de septiembre llegó un buro fax, la cosa ya parecía urgente, había que pensar en ello.
Pues nos ponemos.
Parece fácil, embriones congelados hace más de 15 años.
Puedes donarlos para que otras parejas puedan cumplir su sueño, puedes descongelarlos y dejarlos perder, puedes donarlos para investigación o puedes conservarlos para tu propio uso.
Todo esto ya habría que haberlo decidido hace muchos años, pero la urgencia ahora es que la unidad de reproducción asistida se cierra y hay que trasladar esos embriones.
Llamé al médico, tiene el mismo teléfono de entonces y es tan amable y paciente como siempre.
Nos citó en consulta.
Mi cabeza (y la de mi contrario) empezó a echar humo.
No es fácil. Por un momento vi clara la oportunidad de cumplir mi sueño de tener un cuarto hijo. Lo malo es que sólo la vi yo, mi contrario ni baraja esa opción.
Dejarlos perder, no.
Donarlos a otras parejas, no sé, llamadme egoísta, pero si va a haber un hijo mío por ahí quiero tenerlo cerca.
Donarlos para investigación sería una buena idea, si hubiera algún proyecto de investigación en marcha, pero no lo hay.
Conservarlos pero, ¿hasta cuando?. Pues le ley parece tan clara como el chocolate para churros, "hasta que la mujer conserve su capacidad reproductiva".
Toma ya, si las que recurrimos a ello es porque, generalmente, no tenemos esa capacidad...
Bueno, pues café para todos, hasta los 50 años, o no ...
Si más allá de esa edad un médico certifica que podrías gestar, los puedes conservar, acordaros de aquella señora que fue madre a los 67.
Pues decidido, los conservamos, pero ¿con qué fin?.
Ya que es obvio que en casa, sólo yo quiero un hijo más y que, sinceramente dejando aparte mis ganas, me parece una locura, esto tiene que tener un fin.
Y el fin es el miedo, el miedo infinito a necesitar una médula compatible, para mi Sol o para cualquiera de mis hijos.
¿Habéis pensado por un momento lo egoísta que resulta?, gestar un hijo, al que sin duda querrás, pero para salvar a otro...
Decidirte a hacer algo, que a priori descartas, por otro fin...
Un hijo es un fin en sí mismo, no un medio. ¿Y si ese hijo no soluciona el problema, vas a culparle toda si vida?
Es difícil, muy difícil.
Pero esa es solo una parte de la dificultad. ¿Y si esos embriones se necesitasen eventualmente cuando sus progenitores hayan desaparecido...?.
Porque hay que explicárselo a alguien que quiera hacerse cargo en esa circunstancia. Y entonces ¿qué hacen?, como los sacas del país para que alguien los geste?.
Volved a leer la pregunta, pagar a alguien para que geste un hijo, al que no conocerás, con el fin de que salve a un hermano...
¿Y si al final se necesitan pero se ha desarrollado la técnica para obtener células madre a partir de embriones en ese mismo estado?
Demasiadas decisiones,
muchos embriones, tantos como 11.

viernes, 9 de noviembre de 2018

¿Cómo que "chocho-charla"?, ¡serán "tonto-pollas"!

Se nos va de las manos señores, nosotros y nosotras tenemos el obligación y la obligación de retornar al sendo, a la senda de la sentida común y el sentido común.
¿No os parece ridículo?, es ridículo.
El lenguaje se inventó para acercar posturas y llegar al entendimiento, no para que sea motivo de discordia y crispación.
Vale que detrás hay un concepto, unos valores, pero ¿verdaderamente creéis que por hablar en femenino las cosas van a cambiar para las mujeres, que va a dejar de haber en algunos casos, una discriminación real?. Hace falta ser muy tonto para pensar así.
No se si soy feminista, creo que me va mejor siendo racional. Tampoco creo que sea machista, insisto en que me basta con mantener la racionalidad.
Si mis hijos pueden hacer lo mismo, ponen la mesa y recogen y sacan la basura y no me fijo en si entre las piernas les cuelga algo o no, la sacan por turnos y punto, eso es ser racional.
Si mis hijos ven eso, eso harán en el futuro y si tienen la oportunidad de tener empleados, serán racionales a la hora de retribuirlos en función de su tarea y no de su sexo, eso es racionalidad y eso no se impone, se enseña, se aprende y se asimila, no hay más.
Que hemos vivido (y aún en algunos casos lo hacemos) en una sociedad machista es un hecho, pero eso no se arregla con "chocho chalas".
Educar hijos hoy en día con tanta gilipollez rodeándonos es una tarea de titanes.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cosas de la edad...

Estoy un poco cansada de oír a esos que dicen que la edad esté en la mente, que mientras uno tiene proyectos e ilusiones es joven y bla bla bla...

Me siento mayor, más mayor (ya sé que eso no es gramaticalmente correcto), mayor pero no vieja, pero mi edad no está en mi mente, está en el DNI y eso se refleja en el pelo, la piel, la vista, la resistencia y en mil cosas más.

Tiendo a decir que "ya no tengo edad para según qué cosas", no tengo edad de tener que pelearme por demostrar cosas porque difícilmente esa demostración me traiga algo positivo.
No tengo edad de discutir por tonterías, no tengo tiempo que perder con asuntos o personas que no me aportan gran cosa, será la edad, pero no.
Pero no tener edad de, no significa no tener ilusiones, tengo la ilusión de tener cada día un ratito para mi, tengo la ilusión de empezar proyectos por el mero gusto de hacerlos, sin pensar a donde me van a llevar, tengo edad para según que cosas pero no la tengo para otras.

Mi contrario está frontalmente en contra de esa manera de pensar. Él se siente estupendo (yo también) y está convencido de que sintiéndose así es capaz de hacer las mismas cosas que cuando tenía 20 años.
Pues no, la realidad es terca y  aprender a patinar, a montar en bici o a hacer cualquier actividad física no es lo mismo a los 15 o 20 que a los 46, y lo puedes pintar del color que más te guste y engañarte todo lo que quieras o puedas, pero no es lo mismo.

Para muestra un botón, hace cinco años, en la fiesta de fin de curso de mis duendes estaba hablando con otras madres de la mar y de los peces, no se quien dijo que lo de la "crisis de los 40" era mentira y yo lo corroboré, iba a cumplir 41 y no me sentía diferente de cuando tenía 37. En esto que otra de las mamás dijo que "la decadencia" empezaba una vez cumplidos los 42 que era cuando empezabas a notar que la vista te fallaba, entonces otra le dijo muy seria, "pues si crees que la decadencia llega a los 42, espérate a cumplir los 45 como yo".
¡Qué razón tenían todas ellas!. A los 42 empecé a notar que no veía, aguanté por pura coquetería pero mi auto regalo al cumplir los 45 fueron unas divinísimas gafas para vista cansada que ahora no me puedo quitar ni para limarme las uñas...
Pero es que desde los 45 a ahora, con 46 recién cumplidos empiezo a ver que mi piel pierde firmeza, por supuesto que los cuidados que te dediques hacen mucho, pero mucho hasta cierto punto.
Desde el mes de mayo me he vuelto una auténtica adicta al gimnasio, claro que estoy más fuerte y que me canso menos y que mis chichas están más duras que hace un año pero ¿sería lo mismo si tuviera 20 años menos?, pues no, sin duda no.
Por eso, no me hablen de juventud cerebral y entusiástica que cada cual es muy dueño y señor de creerse sus chorradas, yo, como siempre me quedo con los hechos sin más.
Y todo esto os lo cuenta una mamá cañón, ahí queda eso.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Asertividad, ¡al fin un palabro que sirve de algo!

Si buscas en la RAE "asertividad" te responde con un "cualidad de asertivo" que no te dice nada.
Si buscas "asertivo" la segunda entrada especifica que "Dicho de una persona: que expresa su opinión de manera firme".
Tampoco da para mucho la explicación, esa es la verdad.
Es mucho más clara la contraportada del libro "La asertividad, expresión de una clara autoestima" de Olga Castanyer que dice que para unos es la manera de hacer valer sus propios derechos mientras que para otros es una forma de no dejarse pisar.
Yo diría que es un poco de las dos cosas.
Hay personas que tienen la suerte de nacer siendo asertivas. No es mi caso. Yo creo que ahora voy por el buen camino, pero es un camino lento al que se llega después de haber sido muy vapuleado.
Yo siempre he expresado mis opiniones de manera firme, pero ahí me quedaba, en opiniones que no pasaban a hechos.
Dentro de mis charlas con la locóloga (ya os adelanto que me ha dado el alta) me dijo que me hacia falta una buena dosis de asertividad y me recomendó el libro que os decía. Os lo recomiendo.
En los ejemplos prácticos que da me vi reflejada de mil maneras, pero lo que realmente me abrió los ojos fue la página 62 y la lista de las ideas irracionales de Ellis, ¡me di cuenta de que yo caigo en todas!, una y otra vez.
Bueno, mejor debería decir caía, porque algunas ya me las he sacudido, me faltan otras.
Pero hay que ser muy fuerte y eso no es fácil dependiendo de la etapa en la que nos encontremos.
Ya me he dado cuenta de que puedo hacer lo que pienso y como lo pienso mientras no me salte ninguna norma legal, no hace falta que a otro no le moleste, siempre hay alguien que puede sentirse molesto por nuestras acciones, pero, como dice esa última idea irracional, un no puede estar permanentemente preocupado por los problemas o sentimientos de los demás.
En fin, que os he soltado un rollo pero que, para un palabro que encuentro que me gusta tenia que contároslo.

Una sombrilla de IKEA para un verano diferente

La sombrilla se llama Ramsö y me costó 8 euros en Ikea, la primera sombrilla que he comprado en mi vida.
Este verano todo ha sido diferente, para empezar ha sido la primera vez en toda mi vida que no he pasado ni siquiera unos días con mis padres. Me da pena, los he echado tanto de menos como el año pasado les eché de más.
Por primera vez decidí alquilar un apartamento, lo reservamos para las últimas dos semanas de Agosto en Zahara de los Atunes, ya estuvimos de hotel hace dos años y nos encantó. Tenía de vacaciones también la semana anterior pero la opción de hacer el trayecto de la Costa Brava a Cádiz (si es que hubiéramos ido a casa de la otra abuela de mis hijos) o de Benidorm (si hubiéramos ido con los santos padres, los míos) a Cádiz nos parecía demasiado. Además, a eso le tenemos que unir que mi contrario ni soporta Benidorm.
Pues nada, la opción era buscar un hotel cerquita de Zahara, parecía fácil. Ja, ja fácil, fácil si no tienes tres hijos y necesitas habitaciones comunicadas. La única opción fue ir a Costa Ballena y, aunque el hotel no entra dentro de mis favoritos, estuvimos cómodos y contentos. El desplazamiento a Zahara fue de menos de una hora, un chollo.
Pero claro, una cosa es estar de vacaciones (en el hotel) y otra bastante distinta estar de veraneo, en un apartamento en que lo tienes que hacer todo.
Sinceramente os diré que no me he matado a trabajar, pero que las camas había que hacerlas igual que la comida y la cena y que el baño y la cocina había que limpiarlas a diario es un hecho.
El apartamento estaba en una urbanización preciosa, con una piscina estupenda y justo a pie de playa, para mi, el paraíso, para mi Hada era estar en mitad de la nada.
Y es que Atlanterra es eso, mitad de ninguna parte. A Zahara hay como 4 km y Zahara tampoco es el colmo de la marcha. Se ha aburrido bastante, pero es que además vuelve blanca como la leche porque le dieron una charla sobre el cáncer de piel y ha bajado a la playa poco menos que con burka.
Yo decidí que me merecía hacer lo que más me gusta, caminar al borde del agua, así que dicho y hecho, 10 km diarios, 5 por la mañana y 5 por la tarde, cada día, así que os podéis imaginar que a pesar de la protección 50 vuelvo como un conguito (me embadurno a conciencia).
Pues eso, sol, playa, cocina de supervivencia (he comido macarrones por primera vez en 27 años), tinto de verano y helados.
Mis duendes han decidido que sí, que lo han pasado bien pero que ellos prefieren las vacaciones de siempre, una semana en la Costa Brava, una en Benidorm y otra de hotel, a ser posible en Tenerife, así que, para que no me pase lo de este año, ya tengo la reserva para la última semana de Agosto de 2019.
La vuelta siempre es dura, volver a lo que no te gusta no es fácil, pero ese primer día, al entrar a trabajar me di cuenta de que estoy mejor que el año pasado, al menos, no tuve que tomarme un Orfidal en el desayuno.
De mis duendes, el único que ha empezado el colegio es mi Sol, que se ha ido a Inglaterra por una temporada. El miedo me mata, aunque tendríais que verle

, ha crecido, mide casi 1,80 con 13 años y está guapo a rabiar, pero claro, el miedo está ahí. Dentro de su equipaje imprescindible iba el informe del alta de oncología con el detalle de todo el tratamiento y todas las especificaciones posibles traducido por un traductor jurado especializado en medicina...
Mi Hada y mi Garbanzo empiezan en lunes, la verdad es que no me importa nada que estén en casa, así corro menos por las tardes, pero es lo que hay.
Y que sepáis que he retomado el gimnasio con el mismo empuje con que lo dejé, esta semana ya llevo 4 días, el último, ayer de zumba. ¿lo habéis probado?, me duele todo
Se acabaron las vacaciones, adiós al mar por una temporada.

sábado, 11 de agosto de 2018

Prefiero un oso amoroso que un gusano asqueroso

Estamos en un capitulo extra de "El hombre y la tierra", o más bien en "El hombre depilado sobre la tierra".
Vamos a puntualizar, si es que alguien aún no se ha dado cuenta, que soy una persona "antigua","tradicional", normalita vaya y no me gustan según qué costumbres modernas.
Desde hace ya años vengo observando que los hombre imitan a las mujeres en cosas como ponerse pendientes, maquillarse o depilarse.
Ninguna de estas tres cosas me gustan para ellos. Una cosa es cuidarse, que por supuesto me parece básico, cuidar la piel, el pelo, la forma física, la ropa... y otra muy distinta estas "excentricidades".
¿Os habéis fijado en que ahora hay muchos señores que se depilan incluso más que nosotras?. Tenía yo un conocido que decía que jamás se metería en la cama con alguien con más pelos que él y yo lo adapto a mí, no me gusta el roce con un señor que tenga menos pelos que yo.
En el gimnasio es tremendo y eso sólo en la parte que se ve, brazos, piernas, pecho. Pero según me cuenta mi contrario ¡es que en las partes que no se ven es lo mismo!. Es como si ahora se hubiera puesto de moda que todo el pelo que antes se tenía repartido por el cuerpo se llevase ahora en la cara!
Hipsters los llaman.
Pues eso, que a mi no me gustan según qué modernidades y rozar las piernas de mi contrario con sus pelitos me resulta agradable, tanto como rozar las de mi Hada depiladas. A cada cual lo suyo y sin duda, hablando de hombres prefiero un oso amoroso a un gusano asqueroso.
.... Me voy de vacaciones....

miércoles, 18 de julio de 2018

Helado cremoso de speculoos

Mis duendes mayores han estado los primeros quince días de Julio en un campamento estudiando inglés y francés. Lo han pasado estupendo y además se supone que han mejorado en ambos idiomas, pero es que además de aprender idiomas hacían toda clase de actividades. Una de ellas era la cocina.
No se qué otras cosas habrán cocinado pero, sobre todo mi Hada, venía fascinada con esta receta que os voy a contar:
Ingredientes:
  • Un litro de nata para montar bien fría
  • Un bote grande de leche condensada (750 gramos)
  • 2 cajas de galletas speculoos. Antes de que os volváis locas os digo que son unas galletas de caramelo que son tipicas en algunos paises nórdicos en NAvidad, aquí en España lo más parecido que vais a encontrar en calquier época del año son las galletas Lotus.
Preparación:

 En un bol grande vierte la nata líquida y móntala con ayuda de unas barillas (a mano o con batidora) pero sin añadir azúcar.  Cuando ya esté montada añadid el bote entero de leche condensada haciendo movimientos envolventes para que la nata la vaya integrando.
Picad o trituad las dos cajas de galletas, más pequeñas o más grandes según prefiráis e igualmente las añadís con movimientos envolventes a la mezcla anterior.
Bueno, pues ya está, se mete en el congelador hasta que se congele.
La textura queda cremosa como la del helado comprado y no os podéis imaginar lo bueno que está.

Esta misma receta permite modificar el último ingrediente y hacer el helado de otras cosas, nosotros lo hemos hecho también con una tableta de chocolate para postres fundida y mezclada. Cuando lo pruebe os contaré el resultado, de momento el de speculoos es ssspectacular