Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

lunes, 5 de enero de 2009

No se

Estamos es casa, desde ayer a mediodía. Las cosas aquí son incluso más complicadas, sobre todo porque sé que no hay un médico al otro lado de la puerta y eso me asusta terriblemente. Decir que no veo bien a mi amor puede sonar a perogrullada, pero es que está muy apático. No habla, no puede por las heridas en la boca, y ni que decir tiene que de comer ni beber no hablamos. A ratitos parece que se espabila un poco, pero vuelve a llorar a gritos por el dolor. El médico me dice que no le parece que sea suficiente para ponerle parches de morfina, no sé qué más quiere esperar...
Por otro lado no tiene fiebre, que eso es bueno, aunque claro, le estoy dando Nolotil en ampollas y Apiretal alternados cada 4 horas, eso enmascararía un posible pico de fiebre que no fuese muy alto.
Por lo demás..., pues no sé, no sé si salir corriendo al hospital o quedarme en casa intentando mantener la calma hasta pasado mañana por la mañana. No puedo decir que le veo peor que como llegó a casa ayer, pero esperaba que recuperara un poco de tono rodeado de sus cosas y no ha sido así.
Me repite a menudo que está asustado, y eso es culpa mía, no debo estar haciendolo bien o él no tendría esa sensación.
No sé si la solución es que yo desapareciese de su vida durante el tiempo que dure su tratamiento, no se si soy un problema o un apoyo para él, no se si esta enfermedad no va a acabar conmigo, no se si voy a conseguir hablar con mi contrario sin ladrarnos por el motivo más nimio, no se, no se, no se, no se nada de nada

4 comentarios:

Niní dijo...

Lou a lo mejor lo que te digo te suena a estupidez pero es que yo lo viví así y lo único que puedo date es mi experiencia. El miedo es el aliado natural del cáncer. En mi caso lo viví a través de mi hermano, y él, siendo muy jóven era un adulto, pese a ello lo que definiría aquellos días fue el miedo. Vivíamos con miedo.
No te exijas tanto. No creo que le hagas ningún daño a tu hijo por sentir miedo, porque es normal. Sólo el tiempo atempera ese sentimiento (que no lo elimina) y aprendes a mirar la enfermedad, los tratamientos, los médicos, las buenas y las malas noticias con más templanza aunque el miedo permanezca. Yo creo que lo estáis haciendo muy bien, de verdad. Confía en ti misma y no te exijas tanto y busca apoyos, todos los que encuentres, porque lo vas a necesitar. Yo sólo puedo daros un enorme abrazo virtual.

Lamardestrellas dijo...

Yo tampoco sé, no tengo la fórmula para decirte qué es lo adecuado, porque ni siquiera puedo imaginar cómo resistes el miedo y el dolor sin caerte a pedazos, pero hay algo que sí sé, que tengo muy claro, y es que no debes desaparecer del lado de tu niño. Estoy segura de que cuando él tiene miedo, dolor, angustia... tú eres su principal apoyo y necesita tu abrazo cercano. Lou eres valiente, eres la mejor madre del mundo, la más entregada y cariñosa; como dice Niní, no te exijas tanto. Mil besos. Espero que mañana nos cuentes que el rubio se encuentra un poquito más contento.

Emilita dijo...

Lou, eres su madre ¿cómo no vas a tener miedo? Mi niña ni por un segundo dudes que tú y sólo tú eres quien calmas a tu hijo, quien le consuela cuando duele, cuando él duda y tiene miedo...Todo esto sin sus padres, especialmente y lo digo desde el corazón sin su mamá sería imposible afrontar. Aquí estamos al otro lado para levantarte cuando tengas miedo. Mil besos.

Primavera dijo...

Que duro es leer todas estas cosas, no imagino cuanto de duro debe ser vivirlas y sentirlas.
Eres una madre estupenda, fuerte, luchadora,una MADRE CORAJE.
Un millón de besos para ti y para tus dos pequeños.

Susi