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Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

jueves, 2 de marzo de 2017

Rugby en Edimburgo

No, no me gusta el rugby.
Pero a mi contrario sí, y mucho.
No, a mí jamas se me hubiese ocurrido ponerme a buscar entradas por internet para un partido del Seis Naciones, pero al hermano de mi contrario sí.
Pues eso.
Al menos me preguntó si tenía algún inconveniente o plan preparado para el fin de semana del 25 de Febrero y como no lo tenía y sabía la ilusión que a él le haría, se encargó de organizarlo todo.
No lo hizo mal, las cosas como son.
La idea era darle una sorpresa, como regalo por su próximo cumpleaños que será en unos días, pero eso sólo pudo ser a medias. Organizar a los duendes y sus partidos de basket y entrenamientos requiere de una ingeniería nada sencilla.
Hasta hace quince días no lo supo todo. Se emocionó.
Salimos el viernes 24 por la noche. Vuelo directo a Edimburgo a donde llegamos con un frío horrible, lloviendo y con viento y encima los taxis no venían.
Torpes que fuimos porque el tranvía te deja en el centro de la ciudad.
El sábado madrugamos para ir a recoger las entradas. Aprovechamos la mañana en la ciudad comprando polos (de rugby, obviamente) para los chicos y para la hora que abrían el estadio ya estábamos allí. ¡Qué ambientazo!, música en directo, comida de diferentes tipos, seguidores de ambos equipos juntos, revueltos y completamente respetuosos unos con otros ¡y ni un solo papel, vaso o botella por el suelo!.
Me fascinó el hecho de que muchos de ellos iban con kilt (falda típica) y en absoluto se les de ridículos, es muestra de orgullo y yo lo admiro.
Llovió durante el partido y al terminar.
Yo no entiendo ni pun, pero es verdad que los "ensayos" molan.
Ganó Escocia, por primera vez en diez años.
Salir de allí nos costó la torta, desalojar el estadio de Murrayfield con 80.000 espectadores lleno a rebosar lleva su tiempo.
Salimos a cenar y fue toda una aventura, no se nos había ocurrido hacer reserva y estaba todo completo.
El domingo nos levantamos con un sol radiante y salimos a pasear por la ciudad. Yo ya había visitado el castillo pero mi contrario no, y le apetecía. ¡Lo que nos pudo caer encima!, ya ni nos molestábamos en resguardarnos de la lluvia.
Cuando llegamos al hotel a la hora de comer a recoger el equipaje, nos secamos como pudimos y salimos hacia el aeropuerto. En tranvía, por supuesto.
Decir que lo pasamos genial es quedarse cortos. Lo disfrutamos mucho.
Yo, siempre pensando en los duendes, creo que es una ciudad que se presta a un viaje rápido de fin de semana, que los transportes son muy buenos y que la ciudad tiene un tamaño muy manejable para caminar. Tengo que estudiarlo con detalle.
Veis, lo que se dice aficionada al rugby no me he hecho, pero a una escapadita de fin de semana no le digo yo que no, sea cual sea la excusa.


1 comentario:

MATT dijo...

Oh! Qué planazo!. A mi contrario también le encanta el rugby, siempre queda con un amigo irlandés para ver los partidos.
A mi me encantan las escapadas de fin de semana, así que lo habríamos disfrutado como vosotros.
Un beso