Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

lunes, 3 de agosto de 2015

A vueltas con el trabajo, elucubraciones y dolor de cabeza

No sé si se juntan mis problemas laborales con la crisis de la mediana edad esa de la que tanto se habla, sólo se que me encuentro fatal.
Fatal de ánimo, fatal de fuerzas, fatal de ilusiones, fatal incluso físicamente, vamos, fatal.
Tengo la sensación de ser una mera espectadora de mi vida, no la protagonista. Me llevan, me traen, me sacuden una y otra vez y yo sólo puedo intentar levantarme como un "tentetieso". Estoy cansada.
Tengo la seguridad (que no la convicción) de que siempre he hecho lo que "tocaba" hacer, lo que se esperaba de mí. Estudié cuando había que estudiar, empecé a trabajar incluso antes de licenciarme, era becaria y todos sabemos lo que es eso.
En mi primer empleo cobraba limpias 50.000 pesetas (300 Euros de ahora) por jornadas de 9 a 12 de la noche, pero es que era "lo que había que hacer", aprovechar y aprender mucho para luego poder quedarme en aquella empresa auditora de primerísima línea.
Y me quedé, con un horario parecido y un sueldo que rondaba las 100.000 pesetas (600 Euros), la verdad es que en dos años y medio que estuve allí ese sueldo se multiplicó por más de dos.
No debía hacerlo tan mal cuando uno de los socios se fue a una entidad financiera y nos reclutó a tres para irnos con él.
Empezó en 1997 mi mejor etapa profesional, que prefiero no recordar porque me hundo. ¿Y todo eso para qué?, para nada.
Como quiera que sea he llegado a navegar en mitad de la mierda, y perdonadme la expresión. Lo malo que tiene guardarlo todo, como hago yo, es que te topas de bruces con lo que no quieres. Ayer encontré la carta de pago del "bonus" de 2005 y es un 85% superior a lo que me han pagado en 2015.
No sé qué he hecho mal, profesionalmente hablando me refiero, personalmente lo tengo claro, he tenido tres hijos, tres excedencias y una baja laboral de año y medio.
Justo antes de Semana Santa me dijeron que entraba en "comisión de seguimiento", parece que mi nivel de ventas no era el esperado, la semana pasada me comunican que ya no estoy siendo seguida porque mi evolución es muy positiva y el resumen es que ni sé por qué cojones me metieron en seguimiento, ni sé por qué coño me sacan, mi "productividad" de los últimos tres meses es una mierda.
Eso es lo que os trato de explicar, haga lo que haga, mi vida tiene "vida propia", la que marcan los otros y no yo.
Me planto, me cabreo, lloro, me encabrono, me hundo y como un "tentetieso" me vuelvo a levantar. Quiero buscar soluciones, ya estoy cansada de poner la otra mejilla, las costillas y hasta el culo, si me perdonáis los malos modos.
Estoy pensando en plantarme, acogerme a alguna medida voluntaria de baja pactada que me ofrecen y montar algo por mi cuenta, pero aún hoy, cansada y hundida como estoy, el miedo es más fuerte que yo.
Largarme significa renunciar a un sueldo, que si bien lleva congelado 10 años, supera en un porcentaje interesante el sueldo del español medio, siempre además pensando que trabajo de 8 a 2:30.
Montar algo por mi cuenta significa renunciar a cotizar por la base máxima, a tener una responsabilidad limitada en horas y a saber que a fin de mes me llega un sueldo.
¿Y todo a cambio de qué?, de nada seguro, del sentimiento de que soy una carga para mi familia, de que soy una "señoritinga" que huye del trabajo.
También pienso que irme me supondrá ver a mis hijos por la mañana, poder llevarles al colegio, aunque luego me pase la tarde pringada currando desde casa. Me supondrá ser un poco dueña de mi vida, que aunque suene triste, nunca lo he sido, pero seré una carga para mi casa y yo nunca he sabido ser una carga. Ya en el colegio me dedicaba a dar clases particulares para costearme mis caprichos, sólo que mantener una casa y unos hijos, no es un capricho, es una necesidad.
Pienso y reflexiono sobre el tipo de trabajo que podría desarrollar y lo tengo bastante claro, no creáis, pero claro todo está muy difícil, no es un secreto para nadie.
Estoy cansada de llorar, de no dormir, de saberme un pelele profesional, pero no encuentro el empujón para hacer el corte de mangas definitivo. Me puede la seguridad.
En mi casa siempre se ha primado la responsabilidad ("uno no hace lo que quiere, sino lo que debe", esa frase la tengo grabada a fuego en el cerebro).
Mis amigos me animan a que me lance, sé que lo hacen con buena intención pero claro, les devuelvo la patata caliente, es fácil, les preguntas, "¿tú en mi situación lo harías?" y entonces ya no se ve tan claro, de verdad les agradezco su apoyo, pero la cosa no es fácil.
¿Y qué es fácil hoy en día?, me pregunta mi contrario, pues fácil no es nada, pero una cosa es que la cosas sea difícil y otra es que además yo me empeñe en complicarlo más.
Mi contrario me apoya, eso es un alivio, pero claro no es fácil soportar a alguien que ahora no duerme por culpa del trabajo y después no dormirá por la falta del mismo, o por un trabajo que está en la pista de despegue, eso siendo optimista y pensando que antes o después despegará.
Estoy tan hecha un lío que ni ganas de irme de vacaciones tengo.
Odio darle tantas vueltas a la cabeza a todo, ¡lo que daría yo por ser una rubia (o morena) boba!

7 comentarios:

drama mamá dijo...

Que le dirías a tu hija si a tu edad estuviera frustrada con su curro y te preguntara? Qué le dirías de verdad?
Animo, a veces parece que no, pero las vacaciones se necesitan de verdad.
Un beso

MATT dijo...

Te entiendo perfectamente, en serio. Aunque no me he sentido poco valorada en el trabajo sí he sentido desgana, desinterés, falta de motivación.., y los motivos para no irme eran los mismos exactamente que los tuyos.
En mi caso el arreglo vino con un cambio de departamento. No me atreví a dejar mi trabajo con buen sueldo y horario.
En tu caso no se cual será la solución, pero quedarte como estás me temo que no.
Te diría que por una vez pienses solo en ti, que solo tenemos una vida y son tres días de los cuales dos nublados.
Mucha suerte en lo que decidas y un beso enorme

ALEJANDRA dijo...

Es algo que sólo tú puedes y debes decidir. Yo te sugiero precisamente unas vacaciones, intentando si no desconectar - es imposible, lo sé- sí aparcar unos días el tema ,para una vez "aireado" el coco, puedas pensar sin la presión que supone ser tan responsable. Y otra cosa en la que me atrevo a corregirte: JAMÁS serás una carga para nadie, y para tu familia menos aún. Por si no eres consciente, ( no conozco a tu contrario y sin embargo sé que es tu mitad en eso y en todo) eres tú quien sostiene la vela de vuestro barco, que ya ha podido batallar y ganar en cosas más jodidas... Te mando todo mi cariño y un montón de " co**nes". Lo que decidas estará bien. Abrazos.

Anónimo dijo...

Pregunta tonta.. no puedes coger un año o dos de excedencia y ver q tal surgen las cosas ahí?..sabiendo que puedes volver a tu empresa?.. no sé, es una idea.

evaycarme

Irene y Umpa Lumpa dijo...

Qué complicado, guapa... pero estoy con Amaya... ¿Qué le dirías si fuera tu hija?
O... si eso lo ves un poco complicado de imaginar... ¿qué le dirías a alguien que es muy buena amiga y que te está planteando el mismo problema?

No sé si tendría la valentía de dejarlo si fueras tú... pero también me estoy hartando de hacer lo que toca, porque toca y cuando toca, como si no fuera más que un títere (de mi familia hasta hace poco y de la "sociedad" desde hace escasos meses en los que puedo considerarme "independiente")
Así que... si no te va a causar grandes problemas económicos (entiendo que si fuera el único sueldo que entrase no sería algo planteable) solo puedo decirte lo que me gustaría que me dijeran a mí (aunque no resuelva nada): HAZ LO QUE TE HAGA FELIZ!!! La oportunidad que la vida nos da para ser felices es AHORA. No es algo que haya que ir posponiendo todo el rato.

Mucho ánimo con todo. Abrazos y besos

Aneth dijo...

Hola: te hablo por experiencia propia. Pasé por tu misma situación y tiré por la calle de en medio. Fui valiente y dejé un trabajo del estilo del tuyo, buen horario y buen sueldo. Me hice todos esos razonamientos q tu te haces y te digo q no hay decisión perfecta. Todo tiene sus pros y sus contras. Si pudiera rebobinar. No dejaría de trabajar y eso q gracias a Dios, no me puedo quejar. No lo dejes. Esa crisis pasará y seguiràs teniendo tu trabajo. Si lo dejas, serás feliz tb, sobre todo al principio pero pasados unos años, te darás cuenta q tampoco fue la decisión acertada. No hay nada perfecto. El trabajo te da seguridad sobre todo para el futuro y autoestima. Aguanta un poco. Esto también pasará. Un beso. Te leo desde hace muuuuuuchos años.

Amaranta dijo...

No sabes cómo te entiendo, Lou, Yo me he sentido igual que tú muchas veces, y mi conclusión ha sido que el problema es del sistema empresarial, que nos considera "recursos" (ergo poco menos que cosas) y no personas con deseos de desarrollarse.
Imagino que esto no es que ayude mucho, pero te entiendo. Y especialmente, tu reticencia a lanzarte al ruedo del auto-empleo, porque sí, por mucho que se llenen la boca los coach y demás gurús, lo cierto es que es un riesgo real y lo cierto es que no es fácil. Y lo cierto es que tú y sólo tú puedes decidir lo que es mejor para ti y puedes y quieres hacer con tu vida. Y que te comas el coco es lo más normal del mundo en estos casos. Besos y ánimo.