Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

martes, 25 de agosto de 2015

16 de Agosto, camino por la playa

Año 2015, pero podría ser casi cualquiera desde 1979.
Bajo a mitad de playa, a mitad entre la avenida de Jaume I y el puesto de la Cruz Roja. Hace años se daba la vuelta justo en el puente que hay detrás del puesto de la Cruz Roja. Hace muchos años.
Y camino por la orilla, hacia la cala.
No sé como se llama ahora ese hotel a pie de playa, siempre fue Las Garzas y era de Rumasa..., no hay tanta gente, ya es tarde, pasan de las siete y es la hora más tranquila aún con sol.
Camino sola, me encanta caminar sola por la playa, me da tiempo a pensar y recrearme en la cantidad de años que he caminado por el mismo trozo de playa.
Antes la arena era distinta. De la arena dorada y fina original sólo queda un tramo muy al final de la cala. Recuerdo la Semana Santa en que yo tenía 15 años, con grandes motores se dedicaron a sacar arena de mar adentro para "arreglar" la playa que el mar se había ido comiendo.
Si miro al mar veo niños y mayores, con colchonetas y sin ellas, riendo y disfrutando. Este es un sitio muy democrático, todos son iguales revolcados por las olas.
Si miro a la izquierda veo que paso por los apartamentos Brasilia. Madre mía la de años que tienen esos edificios bajos justo a pie de playa, por dentro son oscuros y no tienen ascensor, en realidad a mí me encantaría alojarme en ellos, creo que el viento debe llevar la arena de la playa hasta las terrazas.
Y sigo caminando.
Un poco más allá está el hotel Delfín. Siempre ha sido un hotel de "caché", pero se le ve viejo, nada que ver con los modernísimos resorts que están construyendo tierra adentro, en la montaña. Me gusta el hotel Delfín. Hace 22 años mi amiga María y su familia se alojaba en él, recuerdo pasear por la playa con ella.
Llego hasta la cala, a la cala de siempre, no esa otra al dar la vuelta al saliente que han atiborrado de edificios imposibles.
Benidorm no admite términos medios, o lo amas o lo odias, yo lo amo, mi contrario lo odia. No me gusta en lo que lo han convertido en los últimos 20 años. No se ha respetado nada, ni los frondosos pinares, ni las bajadas naturales de agua. Pero es un sitio donde cada cual encuentra lo que quiere, fiesta o calma, comida rápida o cazuela marinera a fuego lento.
Llego al final y doy la vuelta, sonrío como una boba, el sol ya me da en la espalda, pero no pica, camino pensando que, un año más, he tenido oportunidad de caminar por esta playa que tanto me gusta, que he podido disfrutar de mis padres que están envejeciendo más deprisa de lo que a mí me gustaría y que mis hijos han disfrutado del sol, del mar y de los cuidados de su familia.
Seguro que Benidorm no es el sitio más bonito del mundo, pero si alguna vez me pierdo, quizás sea posible encontrarme aquí, caminando hacia la cala por la Playa de Poniente.

8 comentarios:

drama mamá dijo...

Pues ese camino me lo se de memoria! Nosotros íbamos a la playa donde los Provima, y andábamos hasta la cala todos los días, y he comido arroz en el Turia mil veces con mis padres, y he vuelto a acompañar a mi madre este verano. A estas alturas no es mi destino ideal, demasiada gente, pero he sido terriblemente feliz en Benidorm, y para alguien de ciudad pequeña era la leche, la ciudad prometida. Le tengo cariño, mas a Poniente, y recuerdo la arena de la que hablas. Seguro que nos hemos cruzado, agosto también era nuestro mes. Besos

drama mamá dijo...

Perdona la ortografía, estoy con el iPad y tengo problemas con el teclado.

Lou Perea dijo...

Tu y yo estábamos destinadas a encontrarnos, ay el Turia!!!, y del Esturión que me dices...

drama mamá dijo...

Jajajja y la calle del coño, los gofres, el aqualand y Fetstilandia. Me da una nostalgia horrible cada vez que voy. Un beso nena

Irene y Umpa Lumpa dijo...

jaja pues solo he estado una vez... hace más de 10 años. Y era una quinceañera con mis padres que no quería estar ahí ni en ningún sitio que estuviera a menos de 10 km de ellos... jajaja

Yo es que veraneaba en Galicia... en un pueblo de La Coruña. Duante años. Y allí también les dio por sacar arena del mar y por cargarse la mitad de las dunas con una especie de paseo marítimo.... Pero no es la masa de Benidorm. Igualmente, hace muchísimos años que no voy. Y ahí el mar huele diferente. Y el cine de verano también era diferente.
Y el pan con chocolate medio derretido y con sabor a sal y granitos de arena... Aysss jaja

Lou Perea dijo...

Justo hasta la calle del coño he llegado yo lo mas lejos este año, en llegando al final me llamaron los duendes y se fastidió el paseo...
Ay Nena

Opiniones incorrectas dijo...

Creo que soy la única marginada que nunca fue a Benidorm :D

Yo veraneaba en el pueblo de mi padre, aquí en Asturias, o en el de mis abuelos maternos, en Ciudad Real. La empresa de mi padre tenía apartamentos en toda España y mi padre nunca los solicitaba porque quería ir a su pueblo y yo hasta el coño de ver a la gente ir a este lado y al otro. mi amigo manu fue a todos sitios con la empresa y todavía sus padres siguen yendo, pero yo ná xD

Besos

telefono Alsa dijo...

pues no lo conozco!!!!
felicitaciones x el blog!!!
beso y abrzo