Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

martes, 27 de julio de 2010

Puedes llamarlo melocotón en bote.



Puedes llamarlo como te dé la real gana, pero no CONCILIACIÓN.
Mira que en los tiempos que corren y con lo que llueve dentro de mi cabeza ya hay pocos temas que consiguen sacarme de mis casillas, este es uno.
Cuanta hipocresía, cuanta pantomima, cuanto hablar y hablar por no callar y no querer buscar soluciones, porque no interesa.
Además, por si fuera poco, cuando sale el tema en casa, mi media naranja se convierte en un besugo completo con el que nunca llegaré a entenderme.
Ya lo he dicho más veces, conciliar supone un esfuerzo y grande no sólo para el que concilia, sino para todos los de su alrededor, también y principalmente en su puesto de trabajo y hasta que eso no se asuma, lo que se haga será un paripé.
Hablo con conocimiento de causa. Yo disfruto de una reducción de jornada, la mínima permitida por mi empresa. Eso me permite recoger a los niños a la salida del colegio, eso sí, por las mañanas entro a las 8.
Esa reducción de jornada supone, no sólo que me recortan el sueldo, sino que conmigo no se cuenta a la hora de promociones o simplemente para proyectos más interesantes, y yo lo asumo, aunque me parezca injusto, No me queda otra. Pero yo tengo la inmensa suerte de poder renunciar a parte de mi sueldo, ¿y el que no puede?.
Pues el que no puede tiene que arañar el tiempo de su jornada laboral para poder llevar a sus hijos al médico y eso afecta a su jefe, a sus compañeros y a todo su entorno laboral, eso también es conciliar. No vale con llenarse la boca, no, hay que comprender y aceptar esas situaciones y asumirlas como normales, porque seguro que el jefe que tanto gruñe (suelen ser ellos) tiene una mujer con una flexibilidad horaria que le permite ocuparse de sus hijos.
Por supuesto, quiero dedicar mi última reflexión a esas jefas maravillosas que nos ponen mala cara y a parir por detrás cuando nos ocupamos de nuestros hijos, aunque sea a costa de nuestro sueldo y proyección laboral, ¿y todo por qué?, por remordimiento, porque tienen claro que prefieren ocuparse de brillar ellas profesionalmente aunque sea a costa de que sus hijos no les vean el pelo.
A la que le pique, que se rasque.

3 comentarios:

Maeva dijo...

Es un tema complicado, en el que como dices, mucho hablar, pero poco hacer.
Queda tantísimo que hacer... ¿y por qué no coge la reducción el padre? (no lo digo por ti, sino en general)
Como siempre, las mujeres, todas las responsabilidades, y eso que cuentas de los derechos que no tienes, me parece muy fuerte, porque se supone que la conciliación es un derecho de cualquier trabajador/a, y entiendo que afecte al sueldo, pero no a lo demás.

Nos queda muuuuuuuuuuuuucho por cambiar.

un beso Lou y otro para tus duendes!

Duna dijo...

Hoy en día tener hijos y trabajar en determinados sectores conciliando ambas cosas es practicamente imposible, a veces la conciliación laboral se llama abuelos o niñeras y no queda otra.
Una pena que nuestro país vaya tan lejos de lo que ocurre en otros, como en todo, vaya.
Besotess

M dijo...

y una mierda!!! eso es lo que opino de ciertas cosas. Somos (españa) de la cultura de quedarse cuantas mas horas mejor, de si te vas a tu hora te miro mal, de vivir para aparentar y sacrificar, de la envidia, y del critiqueo....lo siento, hoy no estoy muy patriotica. yo he vivido en millonesde sitios, la maternidad en españa es para los abuelos. y a mi me costó demasido caro ser madre, y además mis hijos no tienen abuela, así que no trabajo y me jodo. vayatemas hoy!!!!! me hasdejado loca.