Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

jueves, 18 de octubre de 2012

Dar "vida" a la ropa

Cuando yo era niña, lo normal era que la ropa pasase de mano en mano. Mi trenca verde pasaba a mi hermano y cuando a él ya no le valía iba a mis primos.
¡Es que nos encantaba!, era como si las prendas fuesen recogiendo la experiencia vital de sus dueños ("con ese chándal mi primo Manuel ganó la carrera de sacos de las fiestas de este año"). Pero eso era a finales de los setenta y hasta casi mediados de los ochenta.
En el 82 llegó Naranjito, en el 92 Cobi y de repente "todos fuimos ricos" y chica, qué quieres que te diga, lo de ir con el anorak reciclado se veía hasta mal.
Y fuimos ricos durante un montón de años, bueno, vale que hubo una crisis inmobiliaria que comparada con la de ahora da risa. Pero llegó Zara y nos comprábamos camisetas y pantalones como locos, porque seguíamos siendo ricos.
Y como los ricos además se van de vacaciones lejos, no ya no vale ir al pueblo, pedimos un crédito y nos fuimos a un "resort" todo incluido al Caribe, que si somos ricos, tiene que parecer que lo somos.
Y pasaron los años y llegó un día en que empezamos a ser cada vez un poco menos ricos, la ropa de los niños se quedaba pequeña y no comprábamos con tanta alegría, pero es que además, nos rebajaron el sueldo, el fijo y el variable, y además a nuestro alrededor los amigos en paro eran cada vez más, y nosotros, que aún éramos "casi ricos" cruzábamos los dedos para que nos siguieran recortando en vez de ponernos de patitas en la calle.
Y como el ser "menos ricos" hace que nos espabilemos, nos dimos cuenta de que el hijo de nuestro primo Manuel es dos años mayor que el nuestro y que seguro que tiene algún chándal con el que ganó alguna carrera de sacos que le podría valer a nuestros duendes.
¡Toma ya, menuda idea!
Y yo estoy más que encantada, doy y recibo ropa, reciclo, miro, lo que a los míos no les vale, se lo paso a los primos o a compañeros de colegio, que a su vez me pasan cosas que me vienen de perlas. También intercambio alguna cosa con las amigas, aunque aquí el tema de la talla tiene complicaciones, pero mira, que renuevas tu look de la manera más barata y divertida.
Y yo quiero que todos volvamos a ser ricos, pero que no perdamos el sentido común y que la riqueza sea real y que usar ropa reciclada se siga viendo como "lo que tiene que ser" y que nos dejemos de tonterías, que uno ni es más rico ni más pobre porque su abrigo sea de tercera generación (vintage se dice...).

7 comentarios:

Irene y Umpa Lumpa dijo...

Mucha razón!!
Yo nací a finales de los 80. Heredé ropa de mi hermano y salvo la "exclusiva" de niña, también le legaba parte de esa ropa a mi hermano pequeño. Los vestidos para mis primas.
Los chándales no llegaban porque era estrenarlos y llenarlos de rodilleras, coderas, etc... jejeje

En la actualidad soy una especie casi desconocida. Tengo 25 años y nunca he sido de "ir de compras". Sólo me compro lo que realmente me gusta. Mi armario está lleno!!! de ropa heredada (de mis compañeras de piso, de mis tías...)
Casi todos los días llevo algo que era de alguien. Ahora una blusa que mi prima se compró para una boda hace unos años y ya no le vale. Y esta mañana además de eso... una cazadorita que a la novia de mi hermano tampoco le sirve y nunca le gustó mucho, pero que está perfecta.

Lo único que me compro con más frecuencia (y hace 2 años que no renuevo) son pantalones (y ropa interior... claro... jeje) pero camisetas, jerséis, faldas, vestidos... o me los regalan o los heredo!! =)

Duna dijo...

Yo sigo reciclando e intercambiando ropa con mi hermana o dándosela a alguna prima y viceversa. Recuerdo que me encantaba que me diera ropa mi prima mayor cuando era adolescente, siempre le decía que hiciera limpieza y me encantaba heredar sus cosas.
No sé porque la gente se asombra de ciertas cosas, a mí me da pena tirar ropa que está bien y se puede aprovechar...
Y no quiero hablar de pedir créditos para irte de vacaciones... en fin...
Besotess

Sara M. dijo...

Yo siempre he reciclado la ropa de mis hijos, prestándola a conocidos o dándola a Cáritas cuando no conozco a nadie que le pueda dar uso.mel problema es que, como los míos son de los mayores que conozco, a mí no me suelen pasar nada para ellos :(
Yo si he recibido de limpiezas familiares, y qué queréis que os diga, ni nunca me ha importado, ni entiendo la gente que no quiere cosas de conocidos. Mucho snob es lo que hay por ahí.

Mi Álter Ego dijo...

Jajaja. Yo no viví esa experiencia porque no tenía hermanos y mis primos me llevaban, como poco, diez años pero la verdad es que los niños crecen tan deprisa que la ropa no tiene tiempo ni de desgastarse, así que es una manera genial de aprovechar cosas que todavía sirven. Un besote!!!

Anónimo dijo...

pues si. cuanta razón. yo herede toito. de mi hermana y mis 10 primas. porque yo naci en un jineteo. mi madre 3 hermanas y un hermano. cada una de ellas 3 y 2 hijas, y el hermano 3 hijas, y nosotras 2. total 10 primas. con lo cual, mi tia que era modista y rehacia los vestidos una y otra vez. era muy gracioso porque compartiamos nido de abeja pero rehacia las faldas...cuando vino la siguiente generación todas tuvimos ni;os. todas menos la ultima que fue una nina, pero de los casi 20 nietos que nacieron, todos vestian diferente, todos eran comparados. todos llevaban supermega marcas, y ahora que somos pobres, elena, la ultima viste como un chico porque le toco heredar la ropa de sus primos. yo hace mucho que no me compro ropa, en realidad no me gusta comprar ropa. pero la compro cuando la necesito. yo vesti a mis hijos a base de marcas, de ropa exclusiva y modelos varios para cada ocasión. ahora que ya no soy rica, no heredo, pero van de algodon, usan mucho chandal y siempre un buen hoodie calentito. heredan de un hermano a otro, y cada temporada exprimimos la ropa del ano anterior. los pijamas ni me acuerdo cuando compre nuevos...y asi vamos. no creo que sea menos rica que antes pero he cambio.

Anónimo dijo...

soy missi (por cierto)

Cris Pontetacones dijo...

Yo vivo en una urbanización y cada cambio de temporada bajamos al parque toda la ropa que no le vale a nuestros niños y la intercambiamos, a parte de pasárnoslo genial, nos hace un apaño que no veas, tanto, tanto, que yo este año, al pequeño, entre lo del parque y lo de los hermanos, no le he tenido que comprar nada nuevo... que quieres que te diga, no es que la ropa cueste un dineral, pero eso que me ahorro!!
Besazos!!!!