Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

jueves, 27 de mayo de 2010

Haciendo repaso.

Tengo que pasar y repasar los acontecimientos de tres semanas hacia acá. Parece una tontería pero los resultados de la analítica de mi sol condicionan al 100% mis neuronas. Con la desaparición casi al completo de defensas de la semana pasada, desapareció cualquier otro pensamiento de mi cabeza que no fuera el pánico.
No es que me encuentre eufórica, pero tengo que espabilarme si quiero volver a subirme a la vida de la que me bajé.
La vuelta al trabajo fue buena, aunque, para qué engañarnos, me siento muy desubicada, es mucho tiempo fuera de la oficina y muchos los cambios que se han producido en ella.
También llega ya la época de las vacaciones escolares y eso es una fuente más de ansiedad para mí, necesito a los abuelos para controlar a mis duendes los días hasta que empiece el cole de verano.
Por otro lado no tengo ni idea de mi plan de vacaciones para este año, no me atrevo a reservar el hotel del año pasado, pese a que mis niños me lo piden mil veces cada día, porque no sé cuándo nos darán la libertad condicional en el hospi.
Me he dado cuenta de que me siento incapaz de tomar las decisiones más sencillas, que cualquier disyuntiva me provoca una ansiedad desproporcionada (teníais que haberme visto para decidir el regalo del sorteo…).
Esto no puede ser. Yo que siempre había dicho que las personas no cambian me doy de bruces contra mi propio cambio, yo, la que siempre tenía respuesta y salida para todo estoy hecha un churro.
Tendrá que ser así, pero no me gusta.

4 comentarios:

Maeva dijo...

Lou, no te exijas tanto.
Ojalá pudiesemos con todo, pero llega un momento en que las cosas nos llegan a desbordar.
La situación por la que tu has pasado, y que no ha acabado, es algo "anormal", eres humana, y tienes el derecho de poder sentirte mal, aunque no te guste.
Lo de cambiar, pues menos mal que se puede, no??

un beso!

Nuria dijo...

Hay determinados acontecimientos de nuestra vida que nos bloquean, como te pasó a ti estas semanas con los resultados de la análitica de tu Sol, lo cual es normal, me imagino que volvían a tu mente todos los pensamientos que la invadieron cuando le diagnosticaron la enfermedad. Ahora pasado el susto lo mejor es tratar de olvidar y mirar hacia delante, que se dice pronto, claro, pero estoy segura de que con tus tres duendes y tu contrario resultará más fácil.
Yo también he cambiado mucho, nunca me imaginé escribiendo en un blog, contando en él "mis cosas", llorando "en público"...creo que es bueno cambiar, evolucionar, es que no nos queda más remedio.
Un beso y mucho ánimo.

M dijo...

Lou, es normal. Y también es normal que se sientas así. Mucho ánimo. Un abrazo

Rose dijo...

Ningún sentimiento que deriva del amor hacia otro debe hacernos sentir mal, y los tuyos muchos menos. Cuando mas creemos que lo controlamos todo y que tenemos todas las respuetas viene la vida y nos enseña que no. No te preocupes, ni te exijas tanto, es tan importante el darse cuenta de lo frágiles que somos, como el ir conociéndonos. Que todavía no puedes decidir qué hotel, no importa, sea cual sea el que eligas tus soles te lo agradecerán, porque lo de menos es el destino, lo importante es el disfrute. Y tus niños van a disfrutar porque no hay nada como los brazos de mami para sentirse seguro.