Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

domingo, 7 de febrero de 2016

La "padreteca"

Vivimos en modo multi, multicultural, multirracial, multitarea...
Todo es diverso, nada o casi nada es como solía ser, las cosas cambian y lo que es mejor, parece que a la inmensa mayoría esa realidad múltiple nos parece estupenda.
Mira que me enrollo.
Mi Sol, cuando empezó el curso después de Navidad vino un día y me dijo; "¿sabes que Reka va a tener un hermanito?", yo no le creí mucho, me pareció raro. Le pregunté si iba a ir con su mamá a buscarlo a algún país y me dijo que no, que estaba en la tripa de su mamá.
Ahí se quedó la cosa, él no me preguntó ni me contó más y yo no me atreví a preguntarle a su mamá por si era un invento de los críos.
Reka nació en Birmania y llegó a España hace 5 años de la mano de su mamá Pepa, y Pepa es su familia, entendámonos, con sus tíos, sus abuelos y sus primos, pero sin papá. Por eso me pareció raro. A veces había comentado que quería tener más hijos y que su idea seguía siendo la adopción.
Bueno, pues este viernes en el cole coincidí con ella. Estaba con otra mamá que le dio la enhorabuena. Me quedé pasmada y le pregunté que si era verdad, entonces se abrió el abrigo y me enseñó su incipiente barriguita.
Me dijo que el proceso de adopción iba muy lento, que además le estaban poniendo más trabas que la vez anterior y que no había querido esperar más. Se había inseminado.
Me dijo que Reka estaba muy contenta y que además esperaba ejercer de hermana mayor.
Ya de vuelta en el coche le dije a mi Sol que sí que era verdad que Reka esperaba un hermano, entonces él me dijo que no entendía mucho...
A ver mamá, si Reka no tiene papá, ¿cómo va a tener otro hermano sin papá?. Le dije que había mamás que no habían encontrado el papá que buscaban pero que no querían dejar de ser mamás y que para eso había unos médicos que podían ayudarlas.
Les expliqué que había señores a los que no les importaba dejar sus células para que otras señoras fueran mamás, ellas solas.
Les dije que esas mamás iban al médico y que "elegían", sin conocerle, las células que querían, por ejemplo, les expliqué, si la mamá es morena y con ojos oscuros, lo normal es que elija unas células de un señor moreno y con ojos oscuros, así se parecerá a ella también.
Les dije que eso es lo que había hecho Pepa y que este verano Reka tendría un nuevo hermanito.

Entonces mi Hada me dijo; "entonces ¿hay como un catálogo de padres?, ¡una padreteca!"
Bueno, el palabro no puede parecerme más adecuado...

miércoles, 20 de enero de 2016

Turrón y compota

Empezamos las vacaciones escolares con la doble actuación de mi Hada y mi Garbanzo en la función de Navidad del colegio. Me encanta esa representación, ya os he comentado en otras ocasiones que no conozco ningún otro colegio que cuide tanto esas cosas como el de mis duendes.
La primera semana ellos estaban en casa pero yo trabajaba, así que hacían de su capa un sayo por la mañana que yo no estaba... y por la tarde que ya estaba yo, también.
Fue una semana muy tranquila, decidimos que para cenar en Nochebuena haríamos algo fácil, filete de ternera empanado con patatas para ellos y el redondo del que os puse la receta para los mayores. No hicimos primer plato, con los entremeses, marisco, patés y quesos había más que suficiente. El postre, como siempre, la compota de Navidad que tanto me gusta.
Fuimos sólo siete, los cinco de casa y los santos padres, los míos.
El día de Navidad nos levantamos temprano, por si Papá Noel había pasado por casa, y sí, pasó, sobre todo cargado con regalos para los más pequeños. Fuimos a comer a casa de la otra abuela de mis hijos, con el resto de la familia.
Fin de año de nuevo lo celebramos en casa, contamos con la presencia, como siempre, de la otra abuela de los duendes, en fin de año el resto de la familia política tiene sus planes...
Éramos ocho, los siete de Nochebuena y ella, que la verdad es que es la mar de animada, se encarga del cotillón para todos, este año compró unos sombreros Borsalino con luces que eran chulísimos.
El menú sí que fue todo un caos. Los duendes, dos de ellos, querían patatas guisadas viudas, como el año pasado, el tercero en discordia se juntó con mi contrario y pidieron huevos fritos con patatas y chorizo, sin comentarios. Como eso no era comida de fiesta ni cosa que se le pareciera intenté arreglarlo haciendo algo "típico", lombarda con pasas y piñones. También pusimos entremeses, marisco, patés y una tabla de quesos estupenda. Tampoco faltó mi guacamole.
De los postres me encargué por la mañana, otra vez hice troncos de navidad, tres para ser exactos, uno de mermelada de frambuesa que le gusta a mi Hada, otro de mermelada de naranja amarga que es el que me gusta a mí y e tercero de Nocilla, los dos primeros cubiertos de chocolate, y el tercero de azúcar glasé, de la decoración se encargó mi Hada.
Fue una noche tranquila, una cena muy agradable y las uvas nos las comimos en tiempo y forma y sin atragantarnos.
Yo, como siempre con mis chorradas, me había encargado de comprar la ropa interior roja para todos. Mis braguitas eran de Victoria Secrets, no os lo digo más que para que veáis que la compré con bastante antelación en NY.
El día de Año Nuevo comimos en casa de la otra abuela de mis hijos, sólo parte de la familia, los hay que tenían que recuperarse de la noche anterior.
Como veis


, mis Navidades no pueden ser más familiares y tranquilas, así me gustan, no echo nada en falta, si además hacemos la merienda del roncón no puedo pedir nada más, y que así sea por muchos años.

sábado, 16 de enero de 2016

Roscón de Reyes 2016

No puede faltar.
Mi merienda de Roscón de Reyes es cita obligada en Navidad, obligada y deseada, por mí y por todos.
Siempre es mucho más lio hacerlo entre semana así que de nuevo la planifiqué para el domingo anterior día 3, menos mal, porque con lo mal que me encontraba el 5 no se si hubiera podido hacerla.
El aforo invitado fue el de siempre, es curioso como en mi vida, mis relaciones más cercanas llevan más de 30 años sin cambiar, bueno salvo por mi contrario y sus adláteres que son sólo 24...
Hice un grupo de Whatsup que me pareció lo más fácil, eso sí, al santo padre, al mío, le vuelve loco eso de que le lleguen mensajes a todas horas y no saber de quien.
Los invitados, pues eso, los cinco de casa, los tres abuelos, los hermanos de mi contrario y el mío, mi cuñada y mi amiga María, su costillo y sus piratas, 16, sólo faltó uno, que se descolgó a última hora con otro plan (peor para él).
Como siempre hago, los roscones eran de El Corte Inglés, y este año, por primera vez, fue mi contrario a por ellos, dejó a mi Sol el día 2 en un entrenamiento de baloncesto y aprovechó. Según los veis en la foto el más cercano a vosotros era relleno de crema, el segundo de nata, el tercero sin relleno y el cuarto de trufa. Aún había otro más relleno de trufa en la nevera.
Si os fijáis veréis los botes de Paladín. A mí no me gusta especialmente, pero a mis hijos el chocolate de verdad les gusta menos, así que saqué la tetera de mi Pepa a lucirse con el chocolate y calenté leche para los que preferían Paladín.
Un éxito rotundo, este año hasta hicimos un selfie con un palo de esos que le trajo Papá Noel a mi Hada, salimos todos fatal pero se nos ve divertidos que es lo que importa.
Comimos roscón hasta que nos salía por las orejas, si me preguntáis por mi favorito os diré que es el de crema, pero no hago ascos a ninguno, así me va a mí...
Como fin de fiesta había comprado un cava rosado, yo soy así de cursi. Tiré de copas desechables, entre otras cosas porque no tengo 16 copas iguales y por otro lado, con el follón de mesa, lo más fácil es que alguna se caiga y se rompa, así que me lo ahorro.
¿Podéis ver el mantel?, el de base es rojo, sin nada, y encima, cruzado, puse uno de Papá Noel. Me gusta hacerlo así, los manteles pequeños que solos apenas utilizo me dan mucho juego.
Tampoco tengo vajilla igual para todos, al menos en lo que a tazas se refiere, platos sí. Nueve tenían tazas de La Cartuja y seis de Bidasoa blancas, aún me faltaba una. El año que viene no me pasará, he aprovechado las rebajas para comprar tres más.
Pues eso, que hasta aquí mi resumen de la edición del Roscón de Reyes del 2016, empiezo la cuenta atrás para la de 2017.
Por cierto, parece que estoy un poquito mejor, muchas gracias a todos.

sábado, 9 de enero de 2016

Un mal comienzo de año

Se me tuercen las cosas, se me tuercen las ilusiones, se me tuerce el día a día y se me acaba la energía.
Os dejé caer por alguno de mis comentarios que confiaba en que este año 2016 fuera el del cambio.
Desde el verano fui madurando la idea de dejar mi trabajo actual y empezar en una nueva actividad. No es fácil, parto de la base de que me costará mucho arrancar, siempre con la esperanza de que finalmente funcione.
Necesito tener una cierta seguridad, saber que, si por la razón que sea mi proyecto no funciona, puedo volver, con las orejas gachas a mi puesto actual, eso se consigue con una excedencia.
Hice estudios de mercado, entrevistas de trabajo, fui a cursos para emprendedores, elaboré mi proyecto de emprendimiento y pensé que el mejor momento para empezar era Enero.
Pedí la excedencia en mi empresa el 1 de Diciembre.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando me dijeron que me olvidara del tema, por lo menos por ahora, que sí, que me puedo ir si me da la gana, me preparan la cuenta, firmo y hasta luego, pero que para la excedencia "no es buen momento", hay que buscar quien me sustituya y parece ser que es "dificilisísimo", así que nada, que me espere, que a lo mejor a finales de Enero hay alguien para mi puesto, o si no en Febrero, o en Marzo...
Vamos, que puede ir para largo, o no, es la indefinición máxima.
El jarro de agua fría fue impresionante, no conozco a nadie al que hayan dicho que no a una  excedencia, los sindicatos me comentan que son casos muy aislados pero que los hay.
El mes de Diciembre en esas condiciones ya fue malo, pero bueno, el 25 empecé mis vacaciones e intenté recuperarme un poco.
Mi espíritu navideño brilló por su ausencia, aunque dedicaré una entrada como se merece, por lo menos a la merienda del Roscón. La hice en casa el domingo día 3, justo antes de incorporarme el lunes 4 a mi puesto de trabajo.
El día 1, sin ton ni son, empecé con una rinitis, tipo alérgica, enorme, se quedó en mocos y nada más, pero el mismo domingo 3, por la noche, a la 1 de la mañana mi Hada empezó con un dolor muy fuerte en un costado y me la llevé a urgencias.

Parece ser que tiene un desgarro muscular, por algún golpe o movimiento brusco, pero esa salida nocturna debió activar algo malo en mí, el lunes 4 no podía parar de toser, al salir del trabajo me fui al médico. No se veía nada, pero sí se oía mucho ruido al respirar, antibiótico y Algidol para la tos.
El martes 5 tuve que irme del trabajo, directamente al hospital porque no podía dejar de toser de ninguna manera, me hicieron una placa, no tengo neumonía, sólo bronquitis o infección de vías respiratorias. Pasé una noche toledana, bueno, como las 2 anteriores...
El día 6 es el cumple de mi mami, y como siempre fuimos a comer a su casa.
Al llegar me encuentro al santo padre, el mío, hecho una piltrafa, blanco, helado, sin poder moverse del dolor en el bajo vientre... Comemos y me lo llevo al hospital, desde las 4 hasta las 7 en urgencias, diagnóstico, infección urinaria. Vale.
El jueves 7 vuelvo al curro. Mi Sol tenía entrenamiento de baloncesto, lleva todas las vacaciones entrenando, dos veces por semana, con el consiguiente trajín de llévale y vete a buscarle...
Pues ayer, justo al empezar cayó mal y se hizo daño, no es un esguince, que hubiera sido lo más fácil, no, es una epifisiolisis de grado I-II en la  tibia, como un astillamiento del cartílago de crecimiento. Al menos no parece que haya que operar, pero le han inmovilizado la pierna por un mínimo de 3 semanas, y lo peor es que por sus antecedentes le mandan heparina inyectable...
Me muero del miedo, yo que antes de darle un paracetamol hago de todo, pues nada, a pincharle en la tripa, no habrá tenido ya el pobre suficientes pinchazos en la vida, pues no, toma otros pocos.
Estoy hundida, sólo quiero llorar y desaparecer, he vuelto al psiquiatra, que me de todas las pastillas que sean necesarias para no pensar, no quiero pensar, no quiero ser consciente de que en mi vida todo es nadar contra corriente, me siento como si cada día tuviera que subir el Everest y estoy muy cansada, mucho.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Redondo en salsa de fruta dulce

No tengo demasiada energía para escribir. Actualizar el blog con quejas y reproches no me gusta, así que lo dejo de lado, pero hace tiempo que quiero dejar escrita una receta de las que te sacan de un apuro para dar de comer a mucha gente, que se puede preparar con anterioridad y con la que quedas estupendamente, redondo de ternera guisado, pero guisado en plan festivo, ya veréis.
Ingredientes:
  • un redondo de ternera. yo lo pongo como de 1 kilo, pero podéis hacer dos, en la olla cabe "de pie". Al comprarlo le pido al carnicero que ponga dentro una tira de panceta para que quede más jugoso, y que lo ate, para que no se desmorone.
  • un par de cebollas grandes
  • un par de zanahorias grandes
  • un diente de ajo
  • 3 manzanas golden
  • 100 gramos de pasas sin pepitas
  • 100 gramos de ciruelas secas sin pipo.
  • 100 gramos de orejones de melocotón o albaricoque.
  • un poco de vino blanco
  • agua
Preparación:

En la misma olla rápida donde luego voy a cocinar el guiso pongo un poco de aceite para dorar el redondo por todos los lados, de esto sí tengo foto.
Una vez dorado lo saco y lo dejo aparte. Corto entonces el resto de ingredientes en trozos grandes y lo voy dorando poco a poco. Cuando ya casi está doradito, pongo un buen chorro de vino blanco y dejo que se consuma.
Entonces meto el redondo, como os digo, si son dos, los acoplo como puedo, pero en una sola olla. Añado agua hasta cubrir lo que sería la fruta, no el redondo entero, por supuesto, cierro y dejo cocer 40 minutos desde que el tapón ha salido por completo.
Cuando la olla se puede abrir saco el redondo, y ya quito la cuerda. Veo cuánto caldo ha quedado y a menudo retiro bastante antes de triturar todo con el batidora, prefiero ir añadiendo poco a poco si veo que queda muy espeso que dejarlo demasiado aguado.
Pues ya está. el redondo se corta en filetes finitos, si sois habilidosas se puede poner en la fuente ya partido pero sin perder la forma, y se añade la salsa.
Para acompañar hay varias opciones. Yo suelo poner ciruelas, pasas y orejones cortados en trocitos pequeños y los dejo macerar en vino dulce como 24 horas, lo sirvo templado. También suelo poner puré de patata y si ya tengo más tiempo y más ganas hago puré de manzana, sin sal ni azúcar.
Es muy fácil, ya veis. Este año el redondo fue el plato principal de mi cena de nochebuena.

sábado, 12 de diciembre de 2015

NY no es ciudad para viejos


Ahuyentando los fantasmas decidimos volar.
Pero volar literalmente, irnos al otro lado del océano y vivir unos días agotadores dando a los duendes la oportunidad de conocer "el país más rico del mundo
".
Hicimos muchos números, cuadrar los días de vacaciones, el calendario escolar y los partidos de liga infantil de basket no es tan fácil como parece. Además a eso le sumas que los billetes de avión a partir del día 8 de Diciembre subían como un 30% y que en nuestro caso ese 30% se multiplica por cinco. Con todos esos ingredientes bien agitados y estudiados cuadramos fechas, del 2 de Diciembre al 7 mi tribu salió de viaje.
Si contáis son muy pocos días para tanto como hay que ver y que patear por allí. La verdad es que pensé que iba a hacer mucho más frio y nos encontramos unos magníficos días soleados con una temperatura que, de día, no bajaba de los 8 grados, estupendo.
Llevábamos desde aquí las entradas para el Empire State, el Top of the Rock, y estudiados los horarios de museos y espectáculos.
Tengo que decir que los duendes se han portado como verdaderos jabatos. Había noches que, al llegar al hotel, el teléfono marcaba 18 kilómetros caminados...
El primer día fuimos al Empire, que nos quedaba al lado del hotel y de ahí, en metro, al Museo de Ciencias naturales. Echamos toda la mañana allí, viendo dinosaurios y demás bichos.

Salimos por la puerta principal para pasear por Central Park hasta llegar a Columbus Circle y buscar un sitio donde sentarnos a comer, al final, lo único accesible era un Mc Donalds.
De ahí bajamos callejeando para ir al Rockefeller Center y ver el follón más grande de gente que os podáis imaginar. Yo tenía verdadero miedo de que en uno de esos apretones de gente, uno de los duendes se me resbalase de las manos y perderlo. Infernal.
Seguimos bajando hasta el hotel que estaba en la calle 35, y compramos de camino algo para cenar.
Al día siguiente nos encaminamos hacia el embarcadero de la calle 39 a coger el NY Water Taxi. Yo no lo conocía y os lo recomiendo. Es una barcaza que empieza ahí y va haciendo paradas en varios puntos estratégicos hasta llegar a Brooklyn nosotros nos bajamos allí y caminamos de vuelta a Manhattan por encima del puente hasta volver al embarcadero de Wall Street y subir de nuevo al taxi. Debajo del puente de Brooklyn hay una pizzería muy famosa, el Grimaldi's, y de ahí fuimos a tomar un helado al NY Ice Cream Factory, que está al lado.
De vuelta al embarcadero de la 39, el barco hace un recorrido por la isla de Ellis y para muy cerca de la estatua de la libertad.
Después del paseo hicimos un breve descanso en el hotel para volver a subir al Rockefeller center e ir al Top of the Rock, me defraudó, me quedo mil veces con el Empire.
El resto de días fue algo más relajado, pasear, patinar sobre hielo en Bryant Park (en el Rockefeller era de todo punto imposible), ir de mercadillos navideños y alguna que otra compra, poca, la verdad que el dólar está caro.
Volvimos el lunes, contentos y cansados.
He vuelto encontrándome una ciudad que no he reconocido, era mi tercera visita y las otras veces me fascinó ese ritmo frenético, ese corre corre incesante, esta vez no, yo necesito parar, sentarme a comer y no ir con el café en la mano por la calle como va todo el mundo, ahora necesito una vida un poco más tranquila, será porque me voy haciendo vieja, en fin...
Yo tenía vacaciones toda la semana y pensaba aprovecharla bien. Todos mis planes se fueron al garete cuándo el miércoles me llamaron del cole que mi Sol tenía fiebre.
Odio el puente de diciembre, el miércoles se cumplían 7 años del inicio de la pesadilla de la enfermedad de mi niño.
Hoy parece que ya está mejor, no sé, el jueves empezamos la revisión semestral.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Black Friday

Que la cabra tira al monte es un hecho y que a mi me gustan las compras otro, ambos ciertos y predecibles.
Estoy es fase de reducción extrema de gastos y de hecho me estoy portando genial, mi última compra era del 14 de agosto, desde ahí ni una triste camiseta (bueno vale, sólo una), pero es que tengo que recortar mis "gastos de representación" porque en breve mis ingresos se verán drásticamente reducidos y tengo que controlarme.
Y puedo, en condiciones normales, pero black friday es black friday, sólo una vez al año.
Al menos la cosa fue "relativamente" moderada.
"Necesito" (notad las comillas) un plumas, el que tengo tiene ya como 6 años y las plumas andan como apelmazadas, vale que tengo un abrigo largo marrón, unos 3/4 beige, otro burdeos, otro marino, un abrigo largo de cuero negro, una "perfecto" negra, y un plumas corto marrón que me llega justo a la cintura y que me hace pasar un frio en la retaguardia que no veáis.
Queda clara la necesidad, ¿no?. Había visto algunos y pensaba esperar a rebajas, pero claro..., pues eso, que caí y ya que estaba...
También pensé en reponer unas botas de ante que tengo desde antes de que naciera mi Sol (11 años) y que necesitaban sustitutas, así que pille unas, que pasarán a hacer compañía a los otros 6 pares que abarrotan mi armario (lo se, no tengo solución).
También me cogí una chaqueta de punto de color camel de un estilo que me da mucho juego, tanto para trabajar como para salir.
Y ya, ay, no que se me olvida la camisa, pero es que es taaaaan mona.
Pues eso que para mí ya, pero pensé en los duendes, ¡y cuando no!. Mis caballeretes necesitaban pantalones de pana, y cogí dos pares para cada uno, también para mi Hada, pero eso fue más difícil, porque los de pana que encontraba eran todos de campana y ella los quería rectos, al final los encontramos "ajustados" (puaj, los odio) en Stradivarius, y cogimos dos, en burdeos y marrón.
Parecía que ya estaba todo, pero hoy por la tarde mi Hada decidió que quería unas botas, pero no "unas botas", no,   quería "las" botas, unas Panama Jack, y yo que no tengo remedio, me he ido con ella a buscarlas, por DIOR que gentío, que agobio. Después
de mirar nos hemos quedado para decidir entre las benditas Panama y unas de Coronel Tapioca, parecidísimas y que a mi me gustaban más y a mi bolsillo también, pero no ha habido manera, digamos que "es mujer de firmes convicciones con una madre facilona", así que al final han caído.
A pesar que de "no ha sido mucho" mejor no voy a sumar los tickets, no vaya a ser que me deprima...