Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

lunes, 11 de mayo de 2015

Los que gritamos y los que no

Empiezo una nueva etiqueta. Voy a llamarla "Clasificaciones simplistas". Quiero hablar de dos formas de ser, hablar, pensar o comportarse opuestas y lo que opino en cada caso de ellas, ojo, sólo es mi opinión y opiniones hay tantas como personas.
Ahí voy: los que gritan y los que hablan bajito
Yo grito, entendámonos, no grito porque sí, por lo general mi tono de voz es normal. Dicen que hablo rápido, eso no lo sé, pero ya os digo que por lo general no grito.
Toda ese tono normal empieza a alterarse según empiezo a enfadarme y os aseguro que hacerme enfadar es muy difícil.
Me enfado con la gente que, a mi parecer, no tiene educación ni sentido común. Me enfado con mis hijos cuando después de decirles la misma cosa una docena de veces me miran con cara de besugos y me sueltan "mami, ¿decías algo?". Me enfado cuando me toca hacer cola y llega "el listo de turno" y pretende meterse delante de mí. Me cabreo cuando tres coches más adelante en una calle estrecha el conductor se para para que se baje el o la copiloto y se despiden tranquilamente como su la calle fuese suya
Veis, son situaciones frecuentes pero no constantes (salvo lo de mis duendes, claro).
Entonces mi tono de voz empieza a elevarse, me gustaría que no fuera así, pero es así y ya, si quieres verme cabreada de verdad no tienes más que decirme "pero no grites, que el que chilla pierde la razón".
A ver, la razón no se pierde, básicamente porque es múltiple, cada uno tenemos nuestras razones para actuar de una u otra manera.
A mí, la gente que es calmada y que no altera el tono de voz me parecen autómatas, gente con sangre de horchata o un cinismo a prueba de bombas, no puedo con ellos.
Veis, esto es simplemente una clasificación simplista, así que si veis que grito, dejadme gritar sin más, enseguida se me pasa porque no hay refrán más cierto que el de "perro ladrador, podo mordedor".
A algunas de las señoras que hablan bajito, yo las clasifico como "suavonas" (soy sexista en este caso, para los hombres no me vale), son de las que te doran la píldora, te hacen la rosca y te la dan por detrás.
Yo siempre te gritaré de frente, pero nunca hablaré mal de ti, ni siquiera suavecito, a tu espalda.

9 comentarios:

drama mamá dijo...

Yo también soy de gritar, y conduciendo ni te cuento.

Sara M. dijo...

Aqui otra gritona, aunque rezo todos los días por dejar de serlo.

sonietaSun dijo...

yo de normal hablo "normal" intensidad media, que se me oiga, quizá tirando a bajito pero no hablo "suave" porfavorrrrrr esa gente es lo peor (y si, siempre son mujeres)
pero cuando me enfado y grito... entonces GRITO!!!
me retumban los oídos a mi misma!!

me encanta tu clasificación y estoy totalmente de acuerdo, esperaremos espectantes la próxima!!!

Irene y Umpa Lumpa dijo...

Yo hablo normal... (en conversación normal)... jaja pero hablo bajito si sólo quiero que se entere el de al lado... y a voces cuando quiero que se entere todo el mundo... Y punto!!

Ahora... muchas cosas me las callo... Es verdad que me cuesta increpar a la típica que se cuela en la cola (eso sí... soy capaz de asesinar con la mirada... jaja no sé ocultar mis sentimientos con la cara... jaja :p )

Mola

Anónimo dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo ,yo soy de las q expreso mis sentimientos y levanto la voz claro , y hay gente q aunq te esté faltando lo dice sonriendo y en bajito y no puedo con ello.
Rosi

Amaranta dijo...

Bueno, también hay gente que habla bajo porque es tímida, y gente que habla alto y luego es más falsa que tó. Creo que cada persona es un mundo. Yo por ejemplo hablo bajo pero no a posta, es que mi tono de voz es así y si lo fuerzo, me quedo afónica. Aunque como todo Cristo, si me tocan los bajos, puedo soltar un buen chorro de voz.

Amaranta dijo...

Ah, por cierto, lo que no me corto es si alguien intenta abusar, hace poco le monté un pollo a uno que se coló en el Carrefour que no veas... y todos los demás, sin decir ni mú. Cuestión de temperamentos. Besos.

Lamardestrellas dijo...

Hermosa, entiendo la clasificación (yo soy de las gritonas) y me da también mucha rabia la gente que va de suavona y te la mete por detrás... pero también te confieso que me encantaría controlarme y dejar de gritar, de hecho, todos los días lucho por conseguirlo. Creo que gritar no está bien, y creo que, cuando grito a mis hijos, sí, en parte pierdo la razón.

Cristina dijo...

En mi pueblo hay un dicho que dice, "fala mole en corpo sano, hay que huir dela como del diablo", que significa básicamente que huyas de la gente con esas vocecitas de no haber roto un plato...jejje. Y qué razón tiene!