El santo padre (el mío) tiene cáncer.
No, no me lo esperaba, ni yo ni nadie. Podría haber esperado que sus despistes fuesen a más, y en caso de pensar en un cáncer quizás hubiera pensado en próstata, pero no. Cáncer de pulmón microcítico, cáncer de fumador. Mi padre dejó de fumar hace más de 30 años.
Desde Navidad decía que estaba cansado y que subir cuestas andando le costaba mucho, pero tiene 84 años, lo vimos normal. En enero os dije que de cayó y le dolían las costillas, le hicieron una radiografía y no se vio nada.
A primeros de julio fue con mi madre al médico y le insistió en que estaba muy cansado, le mandó otra radiografía, se la hizo un martes y el jueves llamó el médico de cabecera para que se fuera a urgencias porque creía que podía tener una neumonía. Le hicieron todo tipo de pruebas y lo descartaron, pero era evidente que allí había algo. El día 16 el cardiólogo ya nos adelantó lo que era, había que ponerle apellidos, broncoscopia, tac, resonancia... el seguimiento ha sido espectacular, geriatría, oncología, neumología, soporte hospitalario, pero esto es lo que hay.
Pensó en no hacer tratamiento alguno, como él dice, se encuentra bien, no tiene síntomas de ninguna clase, pero la perspectiva que le dieron si no hacía nada era de 6 meses. Tampoco el tratamiento es seguro, ha mejorado mucho desde hace 22 años en que mi suegro murió de lo mismo, pero no hay que olvidar que mi padre tiene 84 años.
Ayer terminamos el primer ciclo. Dice que no se nota nada en absoluto, pero se lo notará en breve. Yo me desmoroné, soy consciente de que mis padres morirán, pero no quiero verles sufrir, he vuelto a las pastillas de loca y algo ayudan, mientras, mi cabeza no da para nada, estoy hecha un guiñapo e intentando aparentar que esto va a ser fácil, tampoco quiero ser otro punto de preocupación para ellos. Así están las cosas.