Los 18 no son más que un número, ni para mí, ni para mis hijos cumplir la mayoría de edad ha supuesto un cambio sustancial en nuestras vidas. Pero seguimos avanzando, en mi caso, si digo la verdad, a trompicones.
Sigo baja de batería, tejiendo mucho, voy a tener que vender los bolsos porque ya me salen por las orejas. No tengo planes, ni siquiera para semana santa, mi hada trabajará y como tampoco sé como va a estar el tiempo, paso de organizar nada, total, además, seguro que si monto un plan se va a la mierda, pues me ahorro el esfuerzo, eficiencia energética se llama.
En fin, que no quería dejar pasar este día sin regar este jardín. Un abrazo enorme a los que seguís por ahí aunque sea muy de vez en cuando.
