Como he dicho volvimos el domingo 29 por la noche.

De vuelta a casa lo primero que hice fue poner el cocido que era lo que tenía previsto para comer.

No preparé primer plato, había muchísimos aperitivos y pensé que era demasiado. Una vez lista la carne empecé a hacer Sarmale.
Ahora el trabajo se simplifica mucho, como hay muchísimos rumanos en España, hay muchas tiendas especializadas en sus productos y me segundo par de manos se encarga de comprarme el repollo macerado en sal y vinagre y envasado al vacío, así que me ahorro el cocerlo, sólo hay que preparar el relleno y enrollar los sarmales, bueno, y cocinarlo durante dos horas claro.
Mientras cocía, y ya metidos en harina empecé a preparar dos lasagnas para congelarlas, me sacan de un apuro en un pis pas.

En realidad son más aparentes que trabajosos, pero un ratito sí que me llevaron.
A eso de las 12 de la mañana empecé a poner la mesa para la cena, como os he contado me fui de casa a las 4:30.
Disfruto mucho cocinando, preparando, visualizando mi cena especial, organizaría un sarao de estos cada semana.
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