Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

jueves, 27 de agosto de 2026

Esta vez, tampoco lo vimos venir

 El santo padre (el mío) tiene cáncer.

No, no me lo esperaba, ni yo ni nadie. Podría haber esperado que sus despistes fuesen a más, y en caso de pensar en un cáncer quizás hubiera pensado en próstata, pero no. Cáncer de pulmón microcítico, cáncer de fumador. Mi padre dejó de fumar hace más de 30 años.

Desde Navidad decía que estaba cansado y que subir cuestas andando le costaba mucho, pero tiene 84 años, lo vimos normal. En enero os dije que de cayó y le dolían las costillas, le hicieron una radiografía y no se vio nada.

A primeros de julio fue con mi madre al médico y le insistió en que estaba muy cansado, le mandó otra radiografía, se la hizo un martes y el jueves llamó el médico de cabecera para que se fuera a urgencias porque creía que podía tener una neumonía. Le hicieron todo tipo de pruebas y lo descartaron, pero era evidente que allí había algo. El día 16 el cardiólogo ya nos adelantó lo que era, había que ponerle apellidos, broncoscopia, tac, resonancia... el seguimiento ha sido espectacular, geriatría, oncología, neumología, soporte hospitalario, pero esto es lo que hay.

Pensó en no hacer tratamiento alguno, como él dice, se encuentra bien, no tiene síntomas de ninguna clase, pero la perspectiva que le dieron si no hacía nada era de 6 meses. Tampoco el tratamiento es seguro, ha mejorado mucho desde hace 22 años en que mi suegro murió de lo mismo, pero no hay que olvidar que mi padre tiene 84 años.

Ayer terminamos el primer ciclo. Dice que no se nota nada en absoluto, pero se lo notará en breve. Yo me desmoroné, soy consciente de que mis padres morirán, pero no quiero verles sufrir, he vuelto a las pastillas de loca y algo ayudan, mientras, mi cabeza no da para nada, estoy hecha un guiñapo e intentando aparentar que esto va a ser fácil, tampoco quiero ser otro punto de preocupación para ellos. Así están las cosas.

martes, 7 de julio de 2026

Lo llaman menopausia

 Porque decir que es "todo eso que te pasa para arruinarle la puta vida" era muy largo. No puedo, no lo soporto, hay ratos que me siento a morir y realmente me moriría sólo por librarme del malestar. De verdad que no exagero. Son tantos los síntomas, tan sorpresivos y variados y lo peor de todo es que no sabes en qué momento van a atacar.

Vamos a empezar con los sofocos, que son malos, no digo yo que no, pero son malos y peores. Los malos son cuando te dan en invierno o cuando no vas conduciendo. En invierno sientes ese calor horrible, yo lo describo como cuando los dibujos animados empezaban a ponerse rojos de pies a cabeza y les salía humo, pues así, pero abres la ventana, sales a la calle te da el frío repentino, te quedas helada al momento y te pillas el catarro, pero no pasa nada, porque lo has solucionado, pero ay cuando te pasa en verano. En verano no hay ventana que valga, no hay fresco que valga, yo tiro de abanico hasta que la mano ya no da más de velocidad, pero es menos efectivo.

¿Y cuando vas conduciendo?, pues ahí si que ya la has cagado, a mi se me nubla la vista (no sólo cunado me da al volante, casi siempre u siento que me voy al suelo), pero al volante sientes que te vas a desmayar y te vas a empotrar contra algo. yo suelo parar, si puedo, porque claro, no siempre puedes, espero que se me pase y sigo.

Pero no todo son los sofocos, es la subida térmica que experimenta todo tu cuerpo y cómo eso condiciona tu vida. Yo siempre he sido friolera, el calor lo toleraba bien, ahora ya no, parece que se queda en eso, pero no, no puedo ponerme jerséis de cuello alto en invierno (aunque me encantan), no puedo ponerme cuellos cerrados (redondos) en verano, porque me ahogo, tengo que llevar siempre un abanico, no puedo usar maquillaje (de eso hablamos luego) porque se derrite. A ratos el calor hace que sienta como si me fueran a explotar los pulmones o los intestinos desde dentro, todo genial.

¿Y de los "infartos" qué me cuentas?, porque sí, yo tengo "infartos". de la nada empieza un dolor en el pecho insoportable, se me saltan hasta las lágrimas, duran poco pero me siento a morir. He ido al cardiólogo, por supuesto, me han hecho todo tipo de pruebas, en un "holter" salió uno de esos infartos, el médico me preguntó qué hacía en ese momento y yo estaba viendo Pasapalabra, actividad de riesgo donde la haya... y es que siempre me dan en reposo. Puedo llevar corriendo estresada todo el dí
a, sin sentarme y cuando a las 11 de la noche pongo el culo en el sofá me pega el dolor, o durmiendo, es tanto el dolor que me despierta. Pues el cardiólogo dice que eso es bueno, que mientras me de en reposo no es malo, ¿no te jode?, como a él no le duele...

Vamos con el maquillaje. Yo no tengo arrugas en la cara (o no me las veo gracias a la vista cansada), el resto del cuerpo se descuelga sin remedio, pero volvamos a la cara. No puedo maquillarme, bueno, si puedo si lo que quiero es verme como una estrella de rock trasnochada. El maquillaje se mete en cada arruga por pequeña que sea y todo lo marca, los párpados caídos y las ojeras te hacen parecer una yonki en plena crisis de ansiedad, todo glamour oye.

Ya si eso de los dolores que surgen de la nada y de la sequedad extrema hablamos otro día, si total, yo sólo había entrado a poneros una foto mía en la que, tapando la cara, estoy divina (no me quedan abuelas para mi desgracia) y además, me siento súper orgullosa de haber reciclado las falda que os enseñaba en este post.

Pues ahí lo dejo.

sábado, 23 de mayo de 2026

Bangaranga, baila Eurovisión 2026


 ¡Que no me da la vida! ("mamá, por favor, qué expresión más viejuna" que diría mi Hada), pero es que no me da. Una semana ha pasado ya desde el festival y aquí estoy yo, tarde, escribiendo mi reseña anual.

Me enfadé mucho cuando el gobierno decidió que España no se presentaría este año al concurso, y digo yo, ¿no hay cosas mejores en las que poner el foco?. No entro en política, hasta ahí mi comentario.

El caso es que ni mi Hada ni yo estábamos por la labor de perdernos el festival, tampoco las semifinales. Por suerte Eurovisión tiene un canal en YouTube maravilloso y nos conectamos por internet. 

Me pareció que el nivel de este año era mejor que el del pasado. En particular, la primera semifinal me pareció muy buena. Pero aquí estamos a lo que estamos, a comentar cuales eran mis favoritas, así que ahí voy.

Si hubiera decidido yo, Noruega hubiera sido la ganadora y es que sabéis que a mí, ese rollo rock heavy me gusta, pero también la estética del cantante malo malote y el resto con traje, ya digo, el único "pero" que le pongo es que cantaban en inglés y siempre digo que cada país debería cantar en su idioma.

Italia siempre está entre mis favoritas, me gusta su idioma cantarín y este año además la canción me parecía preciosa, no así el traje que le plantaron al cantante, que dicho sea de paso, me pareció normalito para lo guapos que en general me parecen los italianos.  Es una canción que cuanto más escucho, más me gusta.

La graciosa de este año era Grecia y su Ferto, a ver, no es una gran canción, pero era muy divertida y cantada en griego, a mí me ganó en cuanto la vi, mucho más que el Expresso Machiato del año pasado.

Bulgaria, que finalmente ganó, era mi cuarta opción. La canción era muy divertida, el bailecito muy gracioso, ella, agradable sin "ir de guapa", todo bien en realidad. Yo estaba cansada de canciones raras de otro años, porque la ganadora de 2025 me pareció terrible.

Finlandia también me gustaba, la canción digo, porque ella estaba "demasiado estirada" y con estirada me refiero a operada, muy producida, me daba bastante grima, sonaba bien, pero vamos, que cuando las casas de apuestas le daban una ventaja tan apabullante no lo entendía.

La última de mi quiniela era Moldavia, una canción con mucha marcha y sin pies ni cabeza en donde sólo se entendía "Palma de Mallorca" y parecía el fin de fiesta de un guiri de esos que vienen a España a beber sin fin. Escuchadla que entre todo lo que dice, "hasta la vista" a mi en un momento me parece que dice "puta loca", será que oigo voces, como dice mi Hada cuando quiere meterse conmigo.

Quiero reseñar otras, Rumanía tuvo un regreso fantástico, aunque la estética de monja zombie no me gustaba y que cantase en inglés, menos.

De Voldemort no pienso decir ni una palabra, pero sí quiero romper una lanza en favor de Reino Unido. De verdad que entiendo que se le está castigando, no se el motivo. Desde luego la canción no merecía ganar, pero ¿quedar por detrás de Voldemort?, en absoluto.

Me gustó la canción de Israel pero sigo con dudas de si debe participar o no y me pasa lo mismo con Australia.

Pues hasta aquí un año más mi crónica de Eurovisión 2026. Nos vemos en un año. 



jueves, 9 de abril de 2026

Me gustaría creer en el karma

De verdad me gustaría. Quisiera pensar que en algún momento todos vamos a tener lo que merecemos y luego me asaltan las dudas de si merecemos lo que creemos merecer. Soy todo dudas.

Aún no hemos llegado a mitad de abril y ya se me está haciendo largo. Sólo espero llegar al 30 entera para poder celebrar el cumpleaños de mi Sol como a él le de la gana. 

He pasado unos días en la playa, en la playa de lejos, porque madre mía que frío y que viento. He desconectado a ratos. Me llevé muuuuucho trapillo y tejí una cesta enorme para la ropa sucia. Han sido días tranquilos, me hacían falta. Unos días antes tuve la increíble oportunidad de montar en ambulancia para acompañar a mi padre con una subida de tensión, por suerte se quedó en nada pero a mi me bloquea, me bloquea ver como son cada vez más dependientes y vulnerables. No quiero llegar a mayor, no quiero.

En fin, que los días de vacaciones fueron tranquilos, la vuelta no tanto, hay momento en que estoy hasta los cojones de templar gaitas, sí mamá, ya se que cada día hablo peor, lo siento. Hago mil equilibrios para que todo fluya en casa, para que nadie se enfade, para que cada cual tenga lo que quiere, con mis hijos, mi contrario, mis padres... y es agotador.

Por si el día a día no es más que suficiente, este martes operaron a mi padre de cataratas, es mal enfermo, no puede parar quieto, a eso le sumas que mi madre tenía sus médicos y que a mi garbanzo le operaron ayer para quitarle una placa que le habían puesto el año pasado cuando se rompió la clavícula. Todo bien, por suerte pero estoy tan cansada...

No quiero entrar por aquí para quejarme, pero es que esto es mi día a día y yo me sigo preguntando quien coño inventó lo de la zona de confort y quien sigue sin devolverme la mía.

En fin, que por aquí seguiremos, por cierto, ¡me he pintado las uñas!, creo que hacía más de un año que no me las pintaba.


viernes, 13 de marzo de 2026

¡18, mayor de edad!

 Pues sí señores, este blog cumple hoy su mayoría de edad. Ha ido creciendo y evolucionando como una vida más. Al principio con mucho cuidado y atención, con muchas entradas, con mucho esmero, como el cuidado de un bebé. Pero los bebés crecen y a ratos necesitan menos atención, llega la adolescencia y volvemos a estar un poco más liados.

Los 18 no son más que un número, ni para mí, ni para mis hijos cumplir la mayoría de edad ha supuesto un cambio sustancial en nuestras vidas. Pero seguimos avanzando, en mi caso, si digo la verdad, a trompicones.

Sigo baja de batería, tejiendo mucho, voy a tener que vender los bolsos porque ya me salen por las orejas. No tengo planes, ni siquiera para semana santa, mi hada trabajará y como tampoco sé como va a estar el tiempo, paso de organizar nada, total, además, seguro que si monto un plan se va a la mierda, pues me ahorro el esfuerzo, eficiencia energética se llama.

En fin, que no quería dejar pasar este día sin regar este jardín. Un abrazo enorme a los que seguís por ahí aunque sea muy de vez en cuando.

martes, 24 de febrero de 2026

"Celia en la revolución", la guerra civil española explicada para todos

 Tengo el alma revuelta, sentimientos encontrados, como encontradas eran las ideologías de mi familia materna y la paterna.

Mi querida Lamar me preguntó si había leído el libro de Celia en la revolución, ¿Celia, Celia la de "toda la vida"?, pero ¿en la revolución?, no, ¿quien es la autora?, le pregunté, pues Elena Fortún, la misma que escribió todos los libros de la saga.

Nunca había oído hablar de ese libro y me hice con él. Lo tenía un poco olvidado pero este fin de semana me fui de viaje y tuve tiempo en el avión de empezarlo, lo devoré, me acorde tanto tanto de mi abuela Pepa...

No se si alguna habéis leído los libros de la serie de Celia, son anteriores a la guerra civil. Celia, en el primer libro, es una niña rubia, de ojos azules, de familia más que acomodada que pasea por el Retiro y que crea "su mundo". A mi me encantaba la serie.

Este libro, parece ser, que fue un borrador que la autora nunca llegó a corregir ni mucho menos a publicar y fueron sus herederos, quienes, coincidiendo con el 50 aniversario del comienzo de la guerra hicieron lo posible para que se publicara.

Recomiendo a TODO EL MUNDO su lectura. Es una descripción perfecta de lo que fue la guerra, sin entrar en política en modo alguno. Se describe el horror y el sinsentido, el dolor, el hambre, la incertidumbre, pero sobre todo se describe un Madrid en guerra, con casas bombardeadas y muertos que no se recogen. Se describe ese Madrid que mi abuela recordaba con horror y que siempre le hacía decir que, "si empezaba otra guerra, que por favor, la primera bala fuese para ella".

Se narra el absurdo, familias en las que los hermanos tenían creencias diferentes que, en ningún caso, justifican el asesinato. Se narra la creencia, quizás naíf, de que la guerra la ganaría el ejercito republicano, sin poder dar crédito a la ayuda extranjera. Pero sobre todo se narra el hambre, el miedo y el darse cuenta de que las cosas no son eternas. Es durísimo sin reconcomerse en el dolor, es, como mi abuela contaba la guerra en Madrid, los bombardeos escondida en el metro de Tribunal, caminar y caminar porque no había transporte.

Creo que de la lectura de esta gran historia se  puede sacar el mejor aprendizaje, ninguna idea, ninguna, justifica una desgracia como la que ocurrió, y que algunos no quieren entender o están dispuestos a olvidar y en este caso, como en muchos, el olvido es muy peligroso.

jueves, 22 de enero de 2026

Continuando

Aquí sigo, tirando, comiéndome una hojaldrina que aún queda de Navidad, con las mismas ganas (pocas) y hoy con agujetas en las piernas y el culo, creo que ayer me pasé con el peso en el gimnasio.

Porque sí, sigo yendo al gimnasio, tres veces por semana, sin ganas, pero voy, sin ver ningún resultado, pero voy, sin comprender qué le encuentra la gente a ir, pero voy.

A lo que iba, este año no he ido a las rebajas , es verdad que tenía marcado como favoritos un par de abrigos largos para compartir con mi Hada y algunos pantalones para mis otros duendes. Nada, los pantalones no los rebajaron y los abrigos se agotaron antes de empezar las rebajas. Y es que mi Hada tenía que buscar "ropa formal". Estuvo desesperada dos meses, mandando "aplicaciones" a través de Linkedin, sin ninguna respuesta y de repente y de la nada la llamaron 3 empresas distintas, todas para hacer entrevista el mismo día y a la misma hora, el jueves 18 de diciembre. A una la llevé yo por la mañana, era a la 1 y duró una hora, la otra la hizo al salir por teléfono y a la tercera, que era la que más le interesaba, la habían citado a las 4, le llevé a casa, comió, se cambió de ropa y la llevé.

Le hicieron una entrevista y le comentaron que tenía que hacer una prueba de contabilidad (mal, porque ella estudió el sistema americano) y otra prueba de inglés (después de 4 años viviendo allí), dijeron que la llamarían para citarla a las pruebas, pero a las dos horas la llamaron para mandarle la oferta formal y meterla prisa para que mandase toda la documentación y la oferta firmada el viernes 19 a primera hora. Es una de las "big four". En realidad es una gran oportunidad, y ella lo sabe, lo malo, las comparaciones, tres de sus más mejores amigos de Trumplandia han entrado en la misma empresa pero allí, en el mismo puesto, pero su sueldo es literalmente cuatro veces el de mi hija. Es lo que hay.

Empezó el día 7 de enero. Yo estoy contenta y ella también, pero a ratos vuelve a llorar y decir que quiere irse. ¿Os he dicho que la paciencia no es una de mis virtudes?. No vale de nada, esperar lo que no puede ser.

Mis otros hijos mal de ánimo. La carrera que eligieron es de las ingenierías más difíciles en la universidad que tiene fama de ser la más dura. Los exámenes son auténticas debacles.

y yo, pues igual, sin ganas de nada. Hoy estoy con trabajo de oficina, contratos y valoraciones, sin estrés y ya que estaba sentada he pensado en regar un poco este jardín. Me gustaría trasmitir un poco de energía pero no puedo.

Por cierto, el domingo pasado mi Hada me arrastró de tiendas y terminamos comprando un abrigo súper chulo, eso sí, sin rebaja alguna.

¿Quien me ha visto y quien me ve?.

¡¡¡¡¡¡ACTUALIZACIÓN!!!!!

Me he metido en la web de Mango para poneros la fotos del abrigo y resulta que lo han rebajado 30 eurazos, así que lo he vuelto a comprar y devolveré el que tengo en casa.

Ale, ya puedo decir que he aprovechado las rebajas.