El rubio de mi vida está en el hospital.
Lo que en principio iba a ser una visita "para tranquilizar a mamá" ha ido a más.
Pepón no paraba de vomitar desde ayer, no toleraba nada, ni siquiera el agua, ni con el jarabe anti-vómito. Lo han intentado en el hospital y como no podía ser le han puesto goteo con suero glucosado.
Está bastante apagado, bueno, a ratos, otros dice que se aburre y se quiere ir al pasillo a ver que se cuece. Después de 6 horas de goteo, hemos empezado con suero por via oral, y como iba bien, le han dado un poco de puré. Ahora está papi con él, yo voy en un ratito, Inés también reclama mi atención.
Espero que le den el alta mañana por la mañana, que se venga a casa a jugar tranquilito, a ver sus pelis y a pelear con mi bruja de mermelada.
2 comentarios:
aisss mi niña...que penita. Mil besos de fuerza y energia para que se ponga bueno y venga a casita.
Ay, Lou, y yo sin enterarme... mi pequeño, qué penita me da en esa camita con el suero...
Publicar un comentario