Recuerdo los tiempos en que en el pueblo de mis abuelos las puertas de las casas no se cerraban, y se eso no hace tanto. Ibas y venías, y sólo tenías que empujar ligeramente y preguntar "¿se puede?", y claro que se podía...
Todo esto para contar cómo es la puerta de mi casa. Pues es una puerta grande, blindada de arriba abajo, segura, aunque no fue suficiente para evitar que los amigos de lo ajeno entrasen, aunque lo hicieran por la ventana...
Pues eso, que es una puerta segura, pero eso no es lo más importante para mis duendes, lo que les gusta es que es el mejor sitio donde colgar sus dibujos de manera que todo el que venga a casa tenga oportunidad de disfrutarlos.
Vamos, que mi puerta es la más artística del vecindario, de eso doy fe, y os dejo la muestra para que veais que no me equivoco.
2 comentarios:
¡Una puerta de lujo!
Yo tengo la misma decoración en el office de la cocina...algun día tendré que tomar una foto..Me encantan..Por cierto veo más talento artístico en tu puerta que en mi cocina...¡¡enhorabuena!! Vamos que me quedo con tus dibujos mucho antes que cualquier patochada instalación del Reina Sofía. Besos grandes
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