Pues sí, esa soy yo, una de esas madres pringadas que van por la vida con cara de bobas.
El título lo revalidé ayer, porque ya lo tenía de antes.
Vamos a empezar por el principio. El más pequeño de mis duendes cumplió doce años el pasado día 31. Eso significa que ese mismo día ya mi jornada reducida se acabó y que mi horario de mañana acaba a las 3 de la tarde.
Por la hora de salida de mis hijos, si termino mi jornada a esa hora ya no me da tiempo a ir a casa a comer, como mucho puedo llevarme algo y comérmelo en el coche al llegar a recogerles, así que me tomo algo a media mañana y luego como a las 5 cuando llego de vuelta a casa.
Total, que ayer salgo de trabajar y me voy al cole. Los viernes hay que recoger a mi Hada a las 4, a mi Garbanzo a las 6 y a mi Sol a las 7:30 (entrenamientos)
Bueno, pues llego sin comer y mi Hada me suelta la mochila y me dice que se va por ahí con las amigas..., pero que me espere un poco a ver si se van en autobus o las tengo que llevar...
A las 5 deciden que son demasiadas para que las lleve y que se van por su cuenta.
Pues a esa hora y con el atasco de los viernes ya no me da tiempo a ir a casa y a volver a las 6 a recoger al otro para llevarle al dentista. Bueno, pues me quedo en el coche a esperar, al menos me comí las fresas que le llevaba para merendar.
A las 6 sale Garbanzo y nos vamos al dentista, suerte que mi contrario me avisó de que él llegaba a recoger a mi Sol porque terminamos a las 7:30.
Cuando llegué a casa no podía más, me metí en la ducha calentita, me puse el pijama y me serví una copa de vino.
En esas estaba cuando me llama mi Hada y me pide (porfa porfa) que vaya a buscarla que le da mucha pereza volver sola.
¿Quien fue la idiota que se plantó el abrigo encima del pijama y salió disparada? ¡¡¡¡Lou!!!!
Anda que, como cualquier día me paren y me vean de esa guisa me va a var un ataque.
"Con un poco de azucar, esa píldora que os dan, satisfechos tomareis" (Mary Poppins)
Hola
Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.
sábado, 9 de noviembre de 2019
sábado, 21 de septiembre de 2019
Verano 2019
No tengo excusa, bueno tampoco tengo tiempo, pero tengo menos excusa que tiempo y de este último tengo muy poco.
Parece mentira que hayan pasado casi dos meses desde mi última entrada, y mira que hice fotos de (casi) todas las cosas y pedidos de rebajas, pero ahí se quedó mi entrada...
Empieza el otoño, no me gusta el otoño, así que os cuento el verano.
Trabajé hasta el 2 de agosto, viernes, y en cuanto salí a las 3, pasé por casa, comí algo, metí a mis tres duendes en el coche y nos fuimos a Benidorm. A mi contrario no le gusta así que se quedó trabajando (creo que cuando nos vio salir le dio bastante envidia). A pesar de que esperaba mucho tráfico, no lo había así que genial, llegamos a las 21:00, los santos padres, los míos, habían dejado todo listo unos días antes. Pasé unos días geniales con mis hijos, playa, playa y más playa, cenitas fuera y siestas. Los abuelos llegaron el lunes así que pudimos disfrutar de ellos. Aprovechamos la mañana del martes 6 de agosto para remojarnos y nos volvimos por la tarde.
El miércoles fue para hacer maletas porque el jueves empezábamos EL VIAJE así con mayúsculas. Vuelo de Madrid a Los Ángeles. ¡Qué horror de ciudad, por nada del mundo viviría allí!. Pero fuimos a Universal Studios y nos encantó y a Hollywood boulevard y a Rodeo Drive y a Santa Mónica.
De ahí fuimos a Anaheim, que está como a 40 km, a los parque de Disney, dos, el Disney Land y Adventure park.
Tengo que deciros que creo que yo fui la que más disfruté los parque, creo que la niña que hay en mí sale demasiado a menudo.

Desde ahí empezamos el viaje cultural. Alquilamos un coche y ale, a hacer kilómetros. Salimos hacia Las vegas, otra ciudad espantosa, pero hay que ir para ir al Gran Cañón, y vaya si fuimos, dos veces, una en helicóptero y otra en coche para hacer el "skywalk" que es, por si no lo sabéis una especie de pasarela semicircular con suelo de cristal sobre el cañón, impresionante. También tuvimos tiempo de ir de outlets, qué orgía de compras, yo no, los chicos de ropa deportiva, mi Hada de bolsos y mi contrario de ropa, tanto compramos que tuvimos que hacernos con una maleta extra...
De Las Vegas la idea era ir a San Francisco, pero la distancia nos obligaba a hacer noche. Fuimos a una estación de esquí maravillosa en Mannouth Lakes, y de ahí, tampranito salimos para atravesar Yosemite, que nos encantó. Los chicos se bañaron el el lago Tenaya, fue toda una experiencia.
Llegamos a San Francisco de noche.
Me gusta San Francisco, y a mi contrario más que estudió allí un año de su carrera. Tuvimos que hacer visitas obligatorias a la universidad de Berkeley y a Stanford pero es que mi Hada ha decidido estudiar allí..., mejor lo dejo para otra entrada
Pero fuimos a Carmel, a Monterey a ver el acuario que es maravilloso, a Sausalito, a Tiburón y a Muir Woods, también a Alcatraz, a Fisherman wharf y al Pier 39.
Caminamos lo nuestro y lo disfrutamos cantidad.
El martes 27 llegamos de vuelta, con tiempo suficiente para lavar y planchar, el viernes 30 mi Hada salía de nuevo para Boston (intercambio escolar de 15 días) y el resto a la Costa Brava. Para mi fue sólo el fin de semana porque el día 2 me incorporé a la guerra, pero los chicos se quedaron hasta el jueves.
Total, que ya estamos cada uno en nuestro puesto y parece que hayan asado mil años desde ese dos de agosto, ya estoy esperando las próximas vacaciones mientras aún me quedan prendas de las rebajas por estrenar.
Parece mentira que hayan pasado casi dos meses desde mi última entrada, y mira que hice fotos de (casi) todas las cosas y pedidos de rebajas, pero ahí se quedó mi entrada...Empieza el otoño, no me gusta el otoño, así que os cuento el verano.
Trabajé hasta el 2 de agosto, viernes, y en cuanto salí a las 3, pasé por casa, comí algo, metí a mis tres duendes en el coche y nos fuimos a Benidorm. A mi contrario no le gusta así que se quedó trabajando (creo que cuando nos vio salir le dio bastante envidia). A pesar de que esperaba mucho tráfico, no lo había así que genial, llegamos a las 21:00, los santos padres, los míos, habían dejado todo listo unos días antes. Pasé unos días geniales con mis hijos, playa, playa y más playa, cenitas fuera y siestas. Los abuelos llegaron el lunes así que pudimos disfrutar de ellos. Aprovechamos la mañana del martes 6 de agosto para remojarnos y nos volvimos por la tarde.
El miércoles fue para hacer maletas porque el jueves empezábamos EL VIAJE así con mayúsculas. Vuelo de Madrid a Los Ángeles. ¡Qué horror de ciudad, por nada del mundo viviría allí!. Pero fuimos a Universal Studios y nos encantó y a Hollywood boulevard y a Rodeo Drive y a Santa Mónica.De ahí fuimos a Anaheim, que está como a 40 km, a los parque de Disney, dos, el Disney Land y Adventure park.
Tengo que deciros que creo que yo fui la que más disfruté los parque, creo que la niña que hay en mí sale demasiado a menudo.

Desde ahí empezamos el viaje cultural. Alquilamos un coche y ale, a hacer kilómetros. Salimos hacia Las vegas, otra ciudad espantosa, pero hay que ir para ir al Gran Cañón, y vaya si fuimos, dos veces, una en helicóptero y otra en coche para hacer el "skywalk" que es, por si no lo sabéis una especie de pasarela semicircular con suelo de cristal sobre el cañón, impresionante. También tuvimos tiempo de ir de outlets, qué orgía de compras, yo no, los chicos de ropa deportiva, mi Hada de bolsos y mi contrario de ropa, tanto compramos que tuvimos que hacernos con una maleta extra...De Las Vegas la idea era ir a San Francisco, pero la distancia nos obligaba a hacer noche. Fuimos a una estación de esquí maravillosa en Mannouth Lakes, y de ahí, tampranito salimos para atravesar Yosemite, que nos encantó. Los chicos se bañaron el el lago Tenaya, fue toda una experiencia.
Llegamos a San Francisco de noche.Me gusta San Francisco, y a mi contrario más que estudió allí un año de su carrera. Tuvimos que hacer visitas obligatorias a la universidad de Berkeley y a Stanford pero es que mi Hada ha decidido estudiar allí..., mejor lo dejo para otra entrada
Pero fuimos a Carmel, a Monterey a ver el acuario que es maravilloso, a Sausalito, a Tiburón y a Muir Woods, también a Alcatraz, a Fisherman wharf y al Pier 39.
Caminamos lo nuestro y lo disfrutamos cantidad.
El martes 27 llegamos de vuelta, con tiempo suficiente para lavar y planchar, el viernes 30 mi Hada salía de nuevo para Boston (intercambio escolar de 15 días) y el resto a la Costa Brava. Para mi fue sólo el fin de semana porque el día 2 me incorporé a la guerra, pero los chicos se quedaron hasta el jueves.
Total, que ya estamos cada uno en nuestro puesto y parece que hayan asado mil años desde ese dos de agosto, ya estoy esperando las próximas vacaciones mientras aún me quedan prendas de las rebajas por estrenar.
lunes, 29 de julio de 2019
¡Feliz cumpleaños feliz!
Ha llovido mucho.
Es una forma de hablar claro, casi no ha llovido.
Pero hace mucho que no paseo por aquí.
Me dieron el alta parcial de mi operación de pie en mayo. Eso significaba que no podía correr, ni hacer deporte de golpeo (salto) y en cuanto a zapatos, que tenia que ir probando poco a poco diferentes alturas de tacón.
No fue inmediato.
El alta definitiva la he tenido hace diez días y aún hoy, depende de lo alto que sea el tacón, me resiento un poco. Estoy contenta la verdad, ahora me puedo calzar.
Como decía, aunque no ha llovido han pasado muchas cosas. La primera y de las más divertidas fue una boda en Baleares, nunca había estado en esa isla en concreto y me encantó. Lo pasamos pipa, me di cuenta de lo mayores que son mis duendes que aguantaron la juerga hasta bien entrada la madrugada.
Sabéis, después de buscar y buscar hasta debajo de las piedras del "outfit" ideal para mi Hada (que dura se me está haciendo esta adolescencia) decidió que se iba a poner lo mismo que yo usé en la boda de mi hermano hace 17 años. Estaba preciosa, pero para mi fue un shock.
También me di cuenta de que me sobran muuuuuuuchos kilos, es un hecho, pero dejaré ese tema ahora.
Lo pasamos pipa, en la playa, en las comidas, las cenas, los bailes...
La verdad es que el fin de curso fue tremendo, demasiada actividad, la boda, un viaje a Luxemburgo a un torneo de basket con mi Sol, al que no pude ni acercarme porque yo no iba de "madre de" sino de encargada de utillera de los equipos, masculino y femenino. Fue estupendo, la verdad.
Pero es que el siguiente fin de semana fue de bautizo de mi sobrina, los padres de la criatura dieron con un cura poco... (cada uno ponga lo que quiera) que no dejó que la pequeña tuviera dos madrinas, así que como padrino de emergencia eligieron a mi Sol. Teníais que haberle visto, ¡se peinó con gomina!, no reíros que la cosa es grave, es que no hay manera de que se peine...
Pues eso, que como el tiempo va demasiado deprisa ya nos hemos comido la mitad de las vacaciones escolares, aunque aún no hemos salido fuera, lo haremos a partir de la semana que viene, ya os contaré.
Mientras tanto ayer fue mi cumpleaños y como nadie podía venir, lo celebraré hoy. Será una cena tranquila, con cosas de picar y en familia, cada vez valoro más la tranquilidad
Para celebrar, me he ido a donar sangre, ya me tocaba, cuatro meses justos, me hace bien.
Al cruzar la calle desde donde había aparcado hasta el bus de donación, en el asfalto había una leyenda "propongo un brindis preventivo por si acaso todo sale bien" y eso me ha servido para darme cuenta de que me encuentro bien.
Mi estado de ánimo es estupendo, hacía mil años que no me sentía así, estoy contenta, estoy aprendiendo a ver el lado positivo de todo. No me engaño, las pastillas son maravillosas, no me planteo dejarlas.
Así que todo eso os cuento, que fui de boda con una falda de plumas preciosa y que, gracias a mi volumen tenía cierto parecido con la gallina Caponata, pero llevé tacones, y he donado sangre y mi familia está conmigo y espero irme de vacaciones pronto. No pido más.
Feliz verano
Es una forma de hablar claro, casi no ha llovido.
Pero hace mucho que no paseo por aquí.
Me dieron el alta parcial de mi operación de pie en mayo. Eso significaba que no podía correr, ni hacer deporte de golpeo (salto) y en cuanto a zapatos, que tenia que ir probando poco a poco diferentes alturas de tacón.No fue inmediato.
El alta definitiva la he tenido hace diez días y aún hoy, depende de lo alto que sea el tacón, me resiento un poco. Estoy contenta la verdad, ahora me puedo calzar.
Como decía, aunque no ha llovido han pasado muchas cosas. La primera y de las más divertidas fue una boda en Baleares, nunca había estado en esa isla en concreto y me encantó. Lo pasamos pipa, me di cuenta de lo mayores que son mis duendes que aguantaron la juerga hasta bien entrada la madrugada.
Sabéis, después de buscar y buscar hasta debajo de las piedras del "outfit" ideal para mi Hada (que dura se me está haciendo esta adolescencia) decidió que se iba a poner lo mismo que yo usé en la boda de mi hermano hace 17 años. Estaba preciosa, pero para mi fue un shock.
También me di cuenta de que me sobran muuuuuuuchos kilos, es un hecho, pero dejaré ese tema ahora.
Lo pasamos pipa, en la playa, en las comidas, las cenas, los bailes...
La verdad es que el fin de curso fue tremendo, demasiada actividad, la boda, un viaje a Luxemburgo a un torneo de basket con mi Sol, al que no pude ni acercarme porque yo no iba de "madre de" sino de encargada de utillera de los equipos, masculino y femenino. Fue estupendo, la verdad.
Pero es que el siguiente fin de semana fue de bautizo de mi sobrina, los padres de la criatura dieron con un cura poco... (cada uno ponga lo que quiera) que no dejó que la pequeña tuviera dos madrinas, así que como padrino de emergencia eligieron a mi Sol. Teníais que haberle visto, ¡se peinó con gomina!, no reíros que la cosa es grave, es que no hay manera de que se peine...Pues eso, que como el tiempo va demasiado deprisa ya nos hemos comido la mitad de las vacaciones escolares, aunque aún no hemos salido fuera, lo haremos a partir de la semana que viene, ya os contaré.
Mientras tanto ayer fue mi cumpleaños y como nadie podía venir, lo celebraré hoy. Será una cena tranquila, con cosas de picar y en familia, cada vez valoro más la tranquilidad
Para celebrar, me he ido a donar sangre, ya me tocaba, cuatro meses justos, me hace bien.
Al cruzar la calle desde donde había aparcado hasta el bus de donación, en el asfalto había una leyenda "propongo un brindis preventivo por si acaso todo sale bien" y eso me ha servido para darme cuenta de que me encuentro bien.
Así que todo eso os cuento, que fui de boda con una falda de plumas preciosa y que, gracias a mi volumen tenía cierto parecido con la gallina Caponata, pero llevé tacones, y he donado sangre y mi familia está conmigo y espero irme de vacaciones pronto. No pido más.
Feliz verano
jueves, 23 de mayo de 2019
Elegir las batallas
(Cuando se puede)
Sigo de baja, no pensé que se iba a alargar tanto, es muy probable que ya el lunes vuelva a la rutina, el pie va bien pero despacio, no me duele de la misma manera que antes pero lo noto "blandito" e inseguro, sigo con calzado cómodo aunque sin plantillas ya.
Me he aburrido mucho, las tres primeras semanas no podía andar más que unos pocos minutos cada hora y el resto del tiempo lo pasé con el pie en alto y con hielo. Luego ya, cuando me quitaron el vendaje y pude calzarme, con los mismos zapatos acolchados que llevaba antes de la operación la cosa cambió un poco. El cambio importante fue cuando pude volver a conducir, casi cinco semanas después.
El caso es que he tenido mucho tiempo de comer más de lo que debía, de dormir todo lo que el cuerpo me pedía y más y de pensar.
Y no se si pensar tanto es bueno.
Llevo toda mi vida, la laboral y la civil batallando, peleando, contestando y enfadándome constantemente y eso es realmente agotador. Después de muchos años he entendido a aquellos que no discuten, ahora he decidido pasarme a su equipo.
A ver si me explico.
No quiero decir que no vaya a volver a discutir nunca, eso es imposible, lo que digo es que tengo que ser capaz de elegir las batallas que merecen la pena ser luchadas, el resto las dejaré pasar, intentaré que sea con mi mejor sonrisa y con la menos afectación posible, haré como cuando voy a hacer la compra, dejo pasar aquellos productos que no me interesan sin que por ello signifique que los desprecie.
Os diré que ya llevo una temporada así, tiene mucho que ver la medicación que me hace poner orden a mi cabeza, ahora, mi objetivo es dejarla y que mi cabeza siga en orden.
Tanto como he criticado algunos conceptos ahora empiezo a ver su utilidad.
Es verdaderamente útil, ser empático, requiere de un esfuerzo mínimo y de cara a la galería da grandes resultados.
Igual que ser resiliente.
Pues en ello estoy. Desgraciadamente hay batallas que no se pueden elegir, contra una enfermedad luchas y punto, por sacar a tus hijos adelante peleas con uñas y dientes, pero por llegar a un acuerdo con alguien no, simplemente hay diferentes opciones y no tienen por qué llegar a concurrir nunca.
No se si me he explicado.
lunes, 20 de mayo de 2019
Eurovisión 2019
Me encanta Eurovisión, pero me gusta desde siempre, estos "advenedizos" que de la noche a la mañana se han vuelto súper fans me chirrían un poquito.
Este ha sido el primer año que he medio-visto las semifinales. Digo medio porque durante la cena no se enciende la tele y después lo veo a saltos mientras hago otras cosas.
De las semifinales sólo me acuerdo de Portugal, aunque sinceramente, preferiría no recordarlo, es tan, tan, tan esperpéntica que no os dejo ni el enlace.
Pero me preparé a conciencia para la final, y mis duendes también, que se lo pasan pipa. Yo había estado leyendo estadísticas con datos de casas de apuestas, pero tenía mis favoritos.
"De las mías" como dicen mis amigas era Islandia. Era rara como ella sola, pero me parecía especial, teniendo en cuenta que el Hard Rock Alleluya de Lordi es de mis favoritas no es de extrañar.
A nadie más en casa le gustaba.
Después de mi primera favorita llegaba Noruega, eso de que uno de los cantantes tuviese una abuela de Ayamonte me llegó al alma, pero verdaderamente la canción me gustaba.
Más que la de Suecia, que era mi siguiente candidata, aunque esta tercera tenia mucho ritmo.
Y llegó Chipre... Vamos a dejar a un lado la envoltura de celofán que llevaba la muchacha, pensaron que con una canción balionga al estilo de la del año anterior se llevarían el gato al agua. A mí me gustaba, pero debí de ser de las pocas.
Y mi quinteto favorito se completaba con Bielorrusia. La estética choni-chic esta que tan de moda se ha puesto no me gusta nada, pero la chica me pareció salada y la canción pegadiza.
Este año hice una segunda lista, sin dejarme influir por lo que decían las apuestas. Pensé sólo en aquellas que creía que tenían posibilidades de ganar.
Puse a Noruega en Primer lugar y a Bielorrusia en segundo. Después Suiza, tengo que decir que para este tipo de festivales prefiero las canciones con ritmo a las baladas y que de los últimos años la única balada que me conquistó fue la de Salvador Sobral. Por último Suecia y Chipre.
Vamos, que como podéis ver no dí una, bueno, con Suecia no me estrellé tanto, pero fue la única.
Cuando empezaron las votaciones cada vez estaba más perpleja, se ve que mi gusto no es de los más comunes.
¿Macedonia del Norte?, ¡Cómo se podía votar eso!, pues allí estaba ese muermo de canción en lo más alto de la tabla, jamás le hubiera dado ni un punto, me pareció malísima.
Como también me decepcionó Italia. Se me vienen a la mente grandes canciones de otros años, pero esta no me gustaba nada,
Sabía que Paises Bajos estaba en lo alto de las casas de apuestas, la canción no me disgustaba, ni me gustaba, ni fu ni fa, sosa (intimista dicen ahora). El chico guapo, es lo mejor que se me ocurre decir de ella.
Como cada año el espectáculo se supera a sí mismo, eso de ver a participantes de otros años cantando canciones ganadoras que no eran suyas me encantó.
Los presentadores correctos, la escenografía maravillosa y un año más de fiesta de palomitas y apuestas que no llevan a nada más que a pasar una velada agradable en familia.
No, no voy a mencionarla, me niego...
Este ha sido el primer año que he medio-visto las semifinales. Digo medio porque durante la cena no se enciende la tele y después lo veo a saltos mientras hago otras cosas.De las semifinales sólo me acuerdo de Portugal, aunque sinceramente, preferiría no recordarlo, es tan, tan, tan esperpéntica que no os dejo ni el enlace.
Pero me preparé a conciencia para la final, y mis duendes también, que se lo pasan pipa. Yo había estado leyendo estadísticas con datos de casas de apuestas, pero tenía mis favoritos.
"De las mías" como dicen mis amigas era Islandia. Era rara como ella sola, pero me parecía especial, teniendo en cuenta que el Hard Rock Alleluya de Lordi es de mis favoritas no es de extrañar.
A nadie más en casa le gustaba.
Después de mi primera favorita llegaba Noruega, eso de que uno de los cantantes tuviese una abuela de Ayamonte me llegó al alma, pero verdaderamente la canción me gustaba.
Más que la de Suecia, que era mi siguiente candidata, aunque esta tercera tenia mucho ritmo.
Y llegó Chipre... Vamos a dejar a un lado la envoltura de celofán que llevaba la muchacha, pensaron que con una canción balionga al estilo de la del año anterior se llevarían el gato al agua. A mí me gustaba, pero debí de ser de las pocas.
Y mi quinteto favorito se completaba con Bielorrusia. La estética choni-chic esta que tan de moda se ha puesto no me gusta nada, pero la chica me pareció salada y la canción pegadiza.
Este año hice una segunda lista, sin dejarme influir por lo que decían las apuestas. Pensé sólo en aquellas que creía que tenían posibilidades de ganar.
Puse a Noruega en Primer lugar y a Bielorrusia en segundo. Después Suiza, tengo que decir que para este tipo de festivales prefiero las canciones con ritmo a las baladas y que de los últimos años la única balada que me conquistó fue la de Salvador Sobral. Por último Suecia y Chipre.
Vamos, que como podéis ver no dí una, bueno, con Suecia no me estrellé tanto, pero fue la única.
Cuando empezaron las votaciones cada vez estaba más perpleja, se ve que mi gusto no es de los más comunes.
¿Macedonia del Norte?, ¡Cómo se podía votar eso!, pues allí estaba ese muermo de canción en lo más alto de la tabla, jamás le hubiera dado ni un punto, me pareció malísima.
Como también me decepcionó Italia. Se me vienen a la mente grandes canciones de otros años, pero esta no me gustaba nada,
Sabía que Paises Bajos estaba en lo alto de las casas de apuestas, la canción no me disgustaba, ni me gustaba, ni fu ni fa, sosa (intimista dicen ahora). El chico guapo, es lo mejor que se me ocurre decir de ella.
Como cada año el espectáculo se supera a sí mismo, eso de ver a participantes de otros años cantando canciones ganadoras que no eran suyas me encantó.
Los presentadores correctos, la escenografía maravillosa y un año más de fiesta de palomitas y apuestas que no llevan a nada más que a pasar una velada agradable en familia.
No, no voy a mencionarla, me niego...
martes, 16 de abril de 2019
"No estamos locos, sabemos lo que queremos"
Y lo que más claro tenemos es lo que NO queremos.
No quiero tener miedo, de hablar o de callarme, de hacer o de dejar de hacer.
No quiero que mi único pensamiento sea sentarme en un rincón y llorar.
No quiero tener miedo constantemente.
No quiero que se me etiquete como alguien sin valor para poner remedio a lo que no me gusta.
No quiero sentirme una cucaracha a la que todos se creen con derecho a pisar.
Para mi la depresión es eso un no querer y un no saber cómo salir de ese NO.
Por suerte para todos y desgracia para ellos, los famosos también caen en depresiones y algunos valientes se atreven a contarlo.
Esta mañana leía este artículo y, como sigo con la pata en alto y tengo tiempo, decidí volver a escribir un post.
Está claro que la mayoría de los que a veces tenemos la cabeza algo descolocada no tenemos la presión que manifiestan estos deportistas, pero las sensaciones son parecidas, mareo, malestar y miedo, sobre todo miedo.
La verdad es que, en este momento, mi cabeza se encuentra razonablemente bien, pero no es menos cierto que, en buena medida es gracias a la medicación que tomo, es muy poca, pero ahí está. La dejé en Noviembre y tuve que volver a ella en Febrero, no me siento orgullosa pero es lo que hay.
Sé que sería mucho más útil un psicólogo, al menos una vez a la semana pero no tengo ni tiempo ni a nadie de confianza, no pierdo la esperanza de salir de esta dependencia en breve.
Quiero salir y voy a salir, ya se que no va a ser fácil, tengo muchas cosas que cambiar en mi vida y es difícil hacerlo sin confianza en uno mismo.
Ojo, que yo tengo una inmensa autoestima, pero a veces siento un yunque sobre los hombros que no me deja avanzar, el miedo una vez más.
Es bueno pedir ayuda, pero a alguien profesional, no siempre los que más nos quieren nos empujan el la linea adecuada, aunque lo hagan con su mejor intención.
¡Anda mira, si ya tengo algo en común con Rafa Nadal"
No quiero tener miedo, de hablar o de callarme, de hacer o de dejar de hacer.
No quiero que mi único pensamiento sea sentarme en un rincón y llorar.
No quiero tener miedo constantemente.
No quiero que se me etiquete como alguien sin valor para poner remedio a lo que no me gusta.
No quiero sentirme una cucaracha a la que todos se creen con derecho a pisar.
Para mi la depresión es eso un no querer y un no saber cómo salir de ese NO.
Por suerte para todos y desgracia para ellos, los famosos también caen en depresiones y algunos valientes se atreven a contarlo.
Esta mañana leía este artículo y, como sigo con la pata en alto y tengo tiempo, decidí volver a escribir un post.
Está claro que la mayoría de los que a veces tenemos la cabeza algo descolocada no tenemos la presión que manifiestan estos deportistas, pero las sensaciones son parecidas, mareo, malestar y miedo, sobre todo miedo.
La verdad es que, en este momento, mi cabeza se encuentra razonablemente bien, pero no es menos cierto que, en buena medida es gracias a la medicación que tomo, es muy poca, pero ahí está. La dejé en Noviembre y tuve que volver a ella en Febrero, no me siento orgullosa pero es lo que hay.
Sé que sería mucho más útil un psicólogo, al menos una vez a la semana pero no tengo ni tiempo ni a nadie de confianza, no pierdo la esperanza de salir de esta dependencia en breve.
Quiero salir y voy a salir, ya se que no va a ser fácil, tengo muchas cosas que cambiar en mi vida y es difícil hacerlo sin confianza en uno mismo.
Ojo, que yo tengo una inmensa autoestima, pero a veces siento un yunque sobre los hombros que no me deja avanzar, el miedo una vez más.
Es bueno pedir ayuda, pero a alguien profesional, no siempre los que más nos quieren nos empujan el la linea adecuada, aunque lo hagan con su mejor intención.
¡Anda mira, si ya tengo algo en común con Rafa Nadal"
jueves, 11 de abril de 2019
Paso por boxes
El dolor empezó hace como dos años por estas fechas y no le di demasiada importancia, pensé que habría pisado mal y que se quitaría en un par de días, pero no fue así.Pero entre que no voy sobrada de tiempo y mucho menos para ocuparme de mí misma y que soy un poco (bastante) bruta lo fui dejando pasar.
El invierno fue mejor que el verano, los zapatos tienen la suela más gorda y me dolía algo menos, eso sí, impensable ponerme tacón de ninguna clase. Pero el invierno pasó y ya en Semana Santa al intentar calzarme otra cosa con la suela más fina vi que aquello era peor de lo que pensaba.
No podía plantar el pie derecho, era un dolor insoportable, así que ya no me quedó otra que buscarle nombre a ese dolor.Pedí hora en el primer traumatólogo que encontré y empecé con las pruebas, radiografías, ecografías y tac de ambos pies, diagnóstico neuroma de Morton en ambos. Pero a mi el que me dolía era el derecho.
Ya desde el principio me dijeron que en al menos un 85% de los casos hay que recurrir a cirugía que esperaba que no fuera así. Empecé con las plantillas ortopédicas y los zapatos especiales, con la parte delantera ancha y redonda, suelas con amortiguación y sin tacón obviamente. Los "Pelotas" de Camper y unas zapatillas negras de Sketchers han sido mi único calzado desde entonces.
Me dijo que cuanto más lo dejara era peor, que había que quitarlo y punto. La operación es sencilla, media hora no más, pero la recuperación lleva un mes, así que sin pensarlo me dio hora para preoperatorio y entré en quirófano el martes.
No me dejaron mirar.
Tardaron más en ponerme la anestesia, alrededor del tobillo y en monitorizarme que lo que fue la operación en sí. Salí del quirófano directa a la habitación.
Me dijo que no le levantara hasta ayer por la mañana, y por supuesto no le hice ni caso, no es que saliera a bailar, que eso no, ¡pero al baño tenía que ir!
Ayer por la mañana me dio el alta y de ahí fui, con mi zapato ortopédico y mis muletas a por la baja para el trabajo. El día 22 tengo cura, veremos a ver como va la cosa.
Ahora tengo que estar la primera semana con el pie en alto y hielo, caminando cinco minutos cada hora pero no puedo estar parada.
Tomo antiinflamatorios y me pincho heparina, tengo el estómago revuelto. Bueno, al menos ya pasó, me alegro de haberlo hecho. Por cierto, en quirófano me preguntó si quería verlo y me lo enseñó, me dijo que era mucho más grande de lo que pensaba, que tenía que dolerme bastante...
Así que con la pata chula voy a aprovechar para actualizar el blog y retomar mi afición por la costura.
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