Me doy cuenta de que tengo muchas cosas que contaros y que, como el ánimo me falla mucho últimamente, no os cuento.
Y no os he dicho que mi batalla con Movistar siguió. Para las que no os acordéis o no sepáis de qué va la historia aquí os lo cuento.
A aquellos 3,41 le siguieron en la factura de Abril 25 eurazos extra "por retraso en pago y desconexión de la línea". No quise devolver la factura, eso sí, en mi buró fax añadí que reclamaba esos 25 euros (más IVA) que no venían a cuento.
Los días pasaron sin noticias y me llega la factura de Mayo y ¡sorpresa!, otros 25 euros más IVA de reconexión de línea. Llamo y me dicen que sí, que la línea me la han cortado dos veces, la primera en Febrero y la segunda en Marzo y que por eso tengo que pagar dos veces.
Con los agentes del 1004 es inútil discutir, tú llamas y cada vez te contestan desde un lugar distinto de España o de fuera y a todos les importa un pito lo que les estás contando porque saben que en cuanto cuelguen no volverán a saber de ti.
Pues nada, por reclamar que no quede.
Volví a escribir otro buró fax en el que reclamaba, la explicación de los 3,41€ iniciales, los casi 30€ del primer buró fax y los 30€ del segundo.
Y me senté a esperar.
Por si no lo sabéis, esa reclamación formal hay que presentarla en Consumo de la junta de distrito que te toque, menos mal que el santo padre, el mío siempre me echa una mano, porque sólo tienen horario de mañana.
Pasó Junio y nada, me llegó la factura y punto.
Llegó la factura de Julio y nada.
Y ya a finales de Julio me llega una carta certificada de Consumo diciéndome que tengo dos opciones, o acogerme a arbitraje, que por lo visto Telefónica se acoge a este sistema, o ir a juicio, vamos, presentarlo en el juzgado, eso sí, me dan plazo de 10 días para manifestar qué quiero.
Les mando, a Consumo, que no a Telefónica, mensaje de que me acojo a arbitraje.
Y me fui de vacaciones.
Y llega la factura de Septiembre y... ¡ta chán!, me hacen un abono de 58,62€ (??????) en concepto de "arbitraje", exactamente el importe no me cuadra, hay algo menos de un euro de diferencia y lo que aún no he conseguido es saber el origen de los 3,41€ que dieron lugar a todo este embrollo, pero ya lo dejo.
He conseguido lo que quería, que Movistar no asuma que somos gilipollas y que tenemos que pagar lo que a ellos se les antoje.
"Con un poco de azucar, esa píldora que os dan, satisfechos tomareis" (Mary Poppins)
Hola
Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.
sábado, 21 de noviembre de 2015
jueves, 19 de noviembre de 2015
Una de famoseo (con un poco de retraso)
Jueves 5 de NoviembreTeatro Real de Madrid
Entrega de los 30 premios BMW de pintura
La reina Sofía
Los finalistas y galardonados
El rebaño del "colorín"
¡¡¡Y Lou!!!
Si es que no os imagináis cómo me lo monto, a veces creo que sólo os aburro con mis empanadas mentales y me guardo lo divertido, que también lo hay.
Por obra y gracia de las relaciones profesionales de mi contrario nos invitaron, con entrada VIP" a tal evento. Bueno, os diré que me enteré a finales de Septiembre y me pasé mes y medio pensando en qué me ponía, si iba o no a la pelu... ¡cómo si alguien fuese a mirarme a mí!, pero es que
hay que estar noma para no desentonar.
Y mona iba, os lo prometo, pero desentoné en cantidad.
La hora de entrada de invitados estaba prevista desde las 7 de la tarde, por aquello de la seguridad y el orden. Conseguí meterme en la ducha a las 5, lavarme el pelo, planchármelo y dejarlo estupendo, con las canas pero estupendo.
Por decirlo suave, resulta que mi armario vuelve a "encoger" la ropa, chicas, que manía tiene. El caso es que había pensado en estrenar un vestido blanco y negro, parte de arriba blanca, con manga francesa y falda tuvo negra justo debajo de la rodilla y pude metérmelo gracias a la faja
(en fin).
Hacía fresco para ir a cuerpo gentil ya a esa hora. No sabía que ponerme y de repente me acordé de un abriguito negro con una lazada delante ¡que es premamá y había estrenado en otro sarao embarazada de mi Hada!, qué depresión lo bien que me quedaba..., es que no me sobraba ni
gota de la tripa...
Pues eso, tacón alto, medias impecables, vestido recién planchado, pelo en su sitio, bolso de marca. ¡A por ellos!.
Y yo que me llego allí , entro, y empiezo a ver a todo el famoseo patrio, pero si parecía (yo) Lina Morgan disfrazada de paleta de pueblo de lo más profundo de las profundidades.
La Reina Sofía, impecable, más delgada y muy guapa (lo bien que lo está haciendo ella ahora y como se está equivocando su emérito esposo), su hermana la princesa Irene muy en su línea bohemia, me gusta.
... Y ahora el resto.
Paloma Barrientos con una falda de flores de colores que podría utilizarse de semáforo.
Nieves Álvarez, guapa, porque es guapa, pero despeinada y a mi modo de ver poco favorecida con un vestido tan corto a juego con el abrigo demasiado historiado.
Nuria González,..., alguien debería decirle a esta muchacha que en la vida existen algo más que los pantalones pitillo y las blazers por bien que te queden.
La Lomana, de verde ilusión, de cerca no se la puede ver más recauchutada, y flaca con chichas colganderas.
Beatriz de Orleans, me gustó, señora ella.
Roberto Torreta, elegante y su mujer (o acompañante, no se) de rojo muy guapa.
La mujer de Carlos Baute debió pasar mucho frio con esa falda tan corta y sin medias, pero estaba guapa.
En resumen, mucha "lori" con los 50 cumplidos y las faldas más cortas que el rabo de un boxer. Mucho colorín en la ropa y yo de blanco y negro pensando en que quizás en esta ocasión seguir los dictados de Cocó Chanel no había sido lo más acertado.
Por cierto, el coctel posterior, demasiado queso, buen vino y el brownie de postre, delicioso.
martes, 17 de noviembre de 2015
Cuando algo que fue tuyo ya no lo es
Cuando algo que fue tuyo ya no lo es, hay una parte grande de tus recuerdos que dejan de "pertenecerte", no puedes más que revivirlos en tu cabeza, sabiendo que ni siquiera puedes volver a ese lugar.
Quizás ese lugar ya ni existe.
No, ya no existe, porque el tiempo que fue no volverá, porque las personas que ocuparon esos tiempos y espacios sólo viven en tu recuerdo y porque ni siquiera puedes físicamente ver lo que era, como era.
Han ido al pueblo, mis padres, mi tía, han ido al pueblo. La casa de mis abuelos es ahora de mi otro tío, alguien con quien yo no tengo ninguna relación y mi madre y mi tía a duras penas.
Una lástima.
Porque es un buen tipo, engañado y manipulado por quienes sólo deberían preocuparse de quererlo y cuidarlo.
Las cosas cambian, las personas cambian, lo que nunca debería cambiar es el respeto entre iguales que se mantiene de forma ficticia cuando los mayores están y que se desmorona en cuanto se van.
Y ya no es su casa, no pueden entrar, "cuentan" que no es como era, que en un año la han tirado abajo y cambiado por completo y yo me pregunto qué coño pinta un "chalete" de diseño en mitad de un patio de vecinos de un pueblo de La Mancha.
Os echo tanto de menos, abuelos...
Quizás ese lugar ya ni existe.
No, ya no existe, porque el tiempo que fue no volverá, porque las personas que ocuparon esos tiempos y espacios sólo viven en tu recuerdo y porque ni siquiera puedes físicamente ver lo que era, como era.
Han ido al pueblo, mis padres, mi tía, han ido al pueblo. La casa de mis abuelos es ahora de mi otro tío, alguien con quien yo no tengo ninguna relación y mi madre y mi tía a duras penas.
Una lástima.
Porque es un buen tipo, engañado y manipulado por quienes sólo deberían preocuparse de quererlo y cuidarlo.
Las cosas cambian, las personas cambian, lo que nunca debería cambiar es el respeto entre iguales que se mantiene de forma ficticia cuando los mayores están y que se desmorona en cuanto se van.
Y ya no es su casa, no pueden entrar, "cuentan" que no es como era, que en un año la han tirado abajo y cambiado por completo y yo me pregunto qué coño pinta un "chalete" de diseño en mitad de un patio de vecinos de un pueblo de La Mancha.
Os echo tanto de menos, abuelos...
martes, 3 de noviembre de 2015
A mi yo de 1987
Querida Lou:Ay, perdona, aún no os he presentado, M, esta es Lou, Lou, esta es M, tú misma a los 15 años, ¿te reconoces en ella, verdad?, en realidad no has cambiado tanto, por fuera me refiero.
Querida Lou, sonríe, sonríe mucho, estás mucho más guapa y tus dientes imperfectos son una seña de identidad que te hace inconfundible.
Sonríe porque, aunque te parezca imposible tienes muchos motivos para ello, ya llorarás después (eso lo dejo para otro momento).
No, Oscar no es más que un amigo y nunca llegará a ser nada más, así lo has decidido y lo mejor de todo, no te arrepentirás de ello.
No va a ser fácil encontrar lo que buscas. Por más que te agobies intentando compararte con las otras, te aseguro que lo que encuentres será lo mejor.
Nunca vas a ligar tanto como Marta, por cierto, que a los 43 sigue siendo guapísima y solterísima y solísima, eso sí, se pega unos viajes que no quieras tu ver.
Te resultará divertido saber que vas a seguir viendo a Fran casi a diario, os vais a mirar, vais a seguir teniendo confianza, incluso después de 30 años y los dos sabréis que no salir juntos fue lo que salvó esa relación tan vuestra.
Como te iba diciendo, quizás ser la mas "modosita" no te haga la más popular, pero a la larga te darás cuenta de que has podido hacer lo mismo que las demás, a tu manera y que si tus convicciones son firmes, tus raíces serán fuertes.
Y sí, vas a encontrar a alguien que te quiere y a quien querer muchísimo y a los 43 ya llevarás mas de 23 con él y esperarás seguir sumando, al menos otras tres veces más.
No te preocupes si te digo que te costará tener hijos, porque sí, te va a costar, pero lo vas a conseguir, lamento decirte que no serán tantos como siempre has pensado pero lo que ocurrirá te hará bajarte del carro de la vida durante un tiempo y cuando vuelvas a subir, no tendrás edad (ni fuerzas) de buscar ese hijo que siempre te va a faltar.
Me gustaría poder decirte que eres periodista, pero no, al final, como siempre para tu desgracia, la cabeza se impondrá a tus impulsos y te vas a arrepentir, ya lo creo que te vas a arrepentir, quien sabe, quizás a los 43 decidas volver a estudiar, puedo decirte que a ratos lo valoras.
Por cierto, no te empeñes en intentar ocultarlo, seguirás siendo culona y soberbia y ambas cosas no vas a poder cambiarlas por mucho que te empeñes.
Ya te dejo, querida Lou, sigue disfrutando de tus abuelos, esos veranos que pasas con ellos en el pueblo te acompañarán de por vida y las conversaciones serán tu guía para muchas ocasiones.
No te olvides de lo que te he dicho, sonríe, sonríe mucho, te mereces ser feliz y vas a serlo, bueno, ya lo eres en realidad, así que no dejes de sonreír.
PD: este post es una copia de "Carta a mi yo de 1997" escrito por Molinos en su blog, me pareció una idea genial y la copié, a mi manera claro...
jueves, 8 de octubre de 2015
¡Lo que me faltaba por oir!
¿Es que el mundo se ha vuelto loco?, ¿es que ya todos tenemos que tener dos caras?, ¡no entiendo nada!.De verdad que admiro a Groucho Marx, como tío ocurrente hay pocos como él, pero de hacer de un "chiste" un modo de vida media un abismo.
Yo sé lo que es "llegar a las cotas más altas de la miseria", pero sólo tengo unos principios...
Todo esto porque, una vez más en mi trabajo, me insisten en que "cambiar de principios" es adaptarse, vamos, que si lo que para tus principios es "engañar", lo cambias y decides que es convencer a alguien de algo que no es del todo cierto, ¡buen principio!.
Antes de que pueda salir de mi asombro leo, la verdad es que no recuerdo donde pero lo encontraré (creo que era un sitio así como " www.lamenteesmaravillosa.es") que se trata de flexibilizar, de adaptar a cada momento lo que más beneficioso sea.
¡Volvemos a la resiliencia, pero ahora con principios!.
Pues no, mira, yo no tengo más que unos principios y una conciencia, y como la que tiene que dormir cada día con su conciencia soy yo, mis principios son sólidos y no de barro.
He dicho.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Salvando las distancias...
Antes que nada quiero pediros que, si alguien se siente ofendido por este post, cree que se frivoliza sobre un tema que considero muy serio o por la razón que sea no considera la comparación adecuada, me comprometo a borrarlo.
Dicho esto...
A veces, incluso a mí misma, que estoy metida en harina, me resulta difícil comprender cómo he llegado al grado de hastío en el que me encuentro a nivel laboral.
A ver, visto desde fuera, lo que se ve es a alguien con un puesto fijo, lo que ya hoy en día es una inmensa suerte, con un horario estupendo, de lunes a viernes de 8 a 14:30 (vale sí, nunca salgo a mi hora, pero intento no pasarme más de 20 minutos) y un sueldo bueno, si comparamos con lo que se paga hoy en día podríamos llegar a pensar que es excepcional.
Lo que yo veo desde dentro es una carrera profesional completamente truncada, que cada vez ha ido a menos y un trabajo aburrido a tope, que no me aporta nada y, lo peor, en el que se me hostiga sin parar para que venda y venda y venda, productos que en algunos casos creo inadecuados para los clientes.
¿Pido mucho?, sí, quizás lo pido, pido un trabajo, que si no me va a aportar satisfacción personal, por lo menos no me origine ansiedad, que si no me va a hacer rica, no tenga la espada de Damocles encima de manera permanente, no quiero amenazas, veladas y directas, no quiero no dormir, no quiero...
Y ahora es cuando viene la comparativa, que me hago yo misma para intentar entenderme y que quizás pueda llegar a molestar a alguien.
Comparo mi situación con la de una mujer maltratada. Entrad en papel, una señora, casada, con una buena casa (trabajo fijo) un marido solvente que no le regatea el dinero (un buen sueldo), una posición desde fuera envidiable (¡cuantos querrían estar en mi pellejo!), pero a la que su marido (mi empresa) maltrata, golpea moralmente hasta hacerle sentirse una basura.
Pero aguanta, ella aguanta, yo aguanto, llevo aguantando esta situación 10 años, pero cada vez el acoso es mayor, ya "el marido" la desprecia en público, la empresa me arrincona donde nadie quiere estar.
Y entonces qué ¿aguantas?, mi integridad física no creo que se vea en peligro, no así la mental. No es una decisión fácil.
Te vas y renuncias a una casa caliente, comodidades, reconocimiento social, ¿a cambio de qué?. Porque suena muy bonito decir "a cambio de la libertad", pero de la libertad no se come ni da para pagar facturas.
¿Qué puede, qué puedo obtener a cambio?, quizás la posibilidad de recuperar mi auto estima, quizás la posibilidad de iniciar una actividad que me guste, pero que quizás sólo me reporte gastos.
No es una elección fácil, creo que hasta ahora no había entendido el por qué de tantas mujeres maltratadas que aguantan, ahora lo entiendo...
Dicho esto...
A veces, incluso a mí misma, que estoy metida en harina, me resulta difícil comprender cómo he llegado al grado de hastío en el que me encuentro a nivel laboral.
A ver, visto desde fuera, lo que se ve es a alguien con un puesto fijo, lo que ya hoy en día es una inmensa suerte, con un horario estupendo, de lunes a viernes de 8 a 14:30 (vale sí, nunca salgo a mi hora, pero intento no pasarme más de 20 minutos) y un sueldo bueno, si comparamos con lo que se paga hoy en día podríamos llegar a pensar que es excepcional.
Lo que yo veo desde dentro es una carrera profesional completamente truncada, que cada vez ha ido a menos y un trabajo aburrido a tope, que no me aporta nada y, lo peor, en el que se me hostiga sin parar para que venda y venda y venda, productos que en algunos casos creo inadecuados para los clientes.
¿Pido mucho?, sí, quizás lo pido, pido un trabajo, que si no me va a aportar satisfacción personal, por lo menos no me origine ansiedad, que si no me va a hacer rica, no tenga la espada de Damocles encima de manera permanente, no quiero amenazas, veladas y directas, no quiero no dormir, no quiero...
Y ahora es cuando viene la comparativa, que me hago yo misma para intentar entenderme y que quizás pueda llegar a molestar a alguien.
Comparo mi situación con la de una mujer maltratada. Entrad en papel, una señora, casada, con una buena casa (trabajo fijo) un marido solvente que no le regatea el dinero (un buen sueldo), una posición desde fuera envidiable (¡cuantos querrían estar en mi pellejo!), pero a la que su marido (mi empresa) maltrata, golpea moralmente hasta hacerle sentirse una basura.
Pero aguanta, ella aguanta, yo aguanto, llevo aguantando esta situación 10 años, pero cada vez el acoso es mayor, ya "el marido" la desprecia en público, la empresa me arrincona donde nadie quiere estar.
Y entonces qué ¿aguantas?, mi integridad física no creo que se vea en peligro, no así la mental. No es una decisión fácil.
Te vas y renuncias a una casa caliente, comodidades, reconocimiento social, ¿a cambio de qué?. Porque suena muy bonito decir "a cambio de la libertad", pero de la libertad no se come ni da para pagar facturas.
¿Qué puede, qué puedo obtener a cambio?, quizás la posibilidad de recuperar mi auto estima, quizás la posibilidad de iniciar una actividad que me guste, pero que quizás sólo me reporte gastos.
No es una elección fácil, creo que hasta ahora no había entendido el por qué de tantas mujeres maltratadas que aguantan, ahora lo entiendo...
sábado, 19 de septiembre de 2015
"La chica del tren"
Uf, como se me pasan los días.
Fue a final del verano, el último domingo de Agosto cuando, volviendo a Madrid en tren, terminé de leer este libro.
No tenía referencias de él. Tengo un grupo de amigas que nos pasamos libros unas a otras, este me llegó junto con "El amante japonés" y lo dejé para después.
Es un libro raro. El principio es farragoso, tardas en acostumbrarte a los cambios de narrador y no resulta fácil identificar quien es quien entre los personajes con nombres inventados que luego conoceremos en su vida real y un hilo conductor único, el tren y su paso por un determinado barrio de las afueras de Londres.
No puedo decir que sea un libro que me ha gustado especialmente, de hecho, leerlo me originaba una tremenda ansiedad, nadie es quien parece ser, salvo la narradora principal, que es una alcohólica solitaria que engaña a todos haciéndoles ver que tiene un trabajo cuando hace meses que la despidieron.
Piensa en lo que fue su vida de casada, pasa cada día por la casa donde vivía con su ex marido, del que sigue siendo tremendamente dependiente, y en la que él sigue viviendo con su actual mujer.
Una vecina de ellos desaparece misteriosamente y ella, entrometida, intenta encontrarla.
Y al final la encuentra, pero lo que además encuentra por el camino es la inmensa farsa de lo que ha sido su vida en los últimos años y unos personajes que interactúan en la mentira, en el miedo y en las relaciones escondidas.
¿Os lo recomiendo?, bueno, si os gustan las historias complicadas y sin final "feliz!...
Fue a final del verano, el último domingo de Agosto cuando, volviendo a Madrid en tren, terminé de leer este libro.
No tenía referencias de él. Tengo un grupo de amigas que nos pasamos libros unas a otras, este me llegó junto con "El amante japonés" y lo dejé para después.
Es un libro raro. El principio es farragoso, tardas en acostumbrarte a los cambios de narrador y no resulta fácil identificar quien es quien entre los personajes con nombres inventados que luego conoceremos en su vida real y un hilo conductor único, el tren y su paso por un determinado barrio de las afueras de Londres.No puedo decir que sea un libro que me ha gustado especialmente, de hecho, leerlo me originaba una tremenda ansiedad, nadie es quien parece ser, salvo la narradora principal, que es una alcohólica solitaria que engaña a todos haciéndoles ver que tiene un trabajo cuando hace meses que la despidieron.
Piensa en lo que fue su vida de casada, pasa cada día por la casa donde vivía con su ex marido, del que sigue siendo tremendamente dependiente, y en la que él sigue viviendo con su actual mujer.
Una vecina de ellos desaparece misteriosamente y ella, entrometida, intenta encontrarla.
Y al final la encuentra, pero lo que además encuentra por el camino es la inmensa farsa de lo que ha sido su vida en los últimos años y unos personajes que interactúan en la mentira, en el miedo y en las relaciones escondidas.
¿Os lo recomiendo?, bueno, si os gustan las historias complicadas y sin final "feliz!...
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