¡Que no me da la vida! ("mamá, por favor, qué expresión más viejuna" que diría mi Hada), pero es que no me da. Una semana ha pasado ya desde el festival y aquí estoy yo, tarde, escribiendo mi reseña anual.
Me enfadé mucho cuando el gobierno decidió que España no se presentaría este año al concurso, y digo yo, ¿no hay cosas mejores en las que poner el foco?. No entro en política, hasta ahí mi comentario.
El caso es que ni mi Hada ni yo estábamos por la labor de perdernos el festival, tampoco las semifinales. Por suerte Eurovisión tiene un canal en YouTube maravilloso y nos conectamos por internet.
Me pareció que el nivel de este año era mejor que el del pasado. En particular, la primera semifinal me pareció muy buena. Pero aquí estamos a lo que estamos, a comentar cuales eran mis favoritas, así que ahí voy.
Si hubiera decidido yo, Noruega hubiera sido la ganadora y es que sabéis que a mí, ese rollo rock heavy me gusta, pero también la estética del cantante malo malote y el resto con traje, ya digo, el único "pero" que le pongo es que cantaban en inglés y siempre digo que cada país debería cantar en su idioma.
Italia siempre está entre mis favoritas, me gusta su idioma cantarín y este año además la canción me parecía preciosa, no así el traje que le plantaron al cantante, que dicho sea de paso, me pareció normalito para lo guapos que en general me parecen los italianos. Es una canción que cuanto más escucho, más me gusta.
La graciosa de este año era Grecia y su Ferto, a ver, no es una gran canción, pero era muy divertida y cantada en griego, a mí me ganó en cuanto la vi, mucho más que el Expresso Machiato del año pasado.
Bulgaria, que finalmente ganó, era mi cuarta opción. La canción era muy divertida, el bailecito muy gracioso, ella, agradable sin "ir de guapa", todo bien en realidad. Yo estaba cansada de canciones raras de otro años, porque la ganadora de 2025 me pareció terrible.
Finlandia también me gustaba, la canción digo, porque ella estaba "demasiado estirada" y con estirada me refiero a operada, muy producida, me daba bastante grima, sonaba bien, pero vamos, que cuando las casas de apuestas le daban una ventaja tan apabullante no lo entendía.
La última de mi quiniela era Moldavia, una canción con mucha marcha y sin pies ni cabeza en donde sólo se entendía "Palma de Mallorca" y parecía el fin de fiesta de un guiri de esos que vienen a España a beber sin fin. Escuchadla que entre todo lo que dice, "hasta la vista" a mi en un momento me parece que dice "puta loca", será que oigo voces, como dice mi Hada cuando quiere meterse conmigo.
Quiero reseñar otras, Rumanía tuvo un regreso fantástico, aunque la estética de monja zombie no me gustaba y que cantase en inglés, menos.
De Voldemort no pienso decir ni una palabra, pero sí quiero romper una lanza en favor de Reino Unido. De verdad que entiendo que se le está castigando, no se el motivo. Desde luego la canción no merecía ganar, pero ¿quedar por detrás de Voldemort?, en absoluto.
Me gustó la canción de Israel pero sigo con dudas de si debe participar o no y me pasa lo mismo con Australia.
Pues hasta aquí un año más mi crónica de Eurovisión 2026. Nos vemos en un año.
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