Aquí sigo, tirando, comiéndome una hojaldrina que aún queda de Navidad, con las mismas ganas (pocas) y hoy con agujetas en las piernas y el culo, creo que ayer me pasé con el peso en el gimnasio.
Porque sí, sigo yendo al gimnasio, tres veces por semana, sin ganas, pero voy, sin ver ningún resultado, pero voy, sin comprender qué le encuentra la gente a ir, pero voy.
A lo que iba, este año no he ido a las rebajas , es verdad que tenía marcado como favoritos un par de abrigos largos para compartir con mi Hada y algunos pantalones para mis otros duendes. Nada, los pantalones no los rebajaron y los abrigos se agotaron antes de empezar las rebajas. Y es que mi Hada tenía que buscar "ropa formal". Estuvo desesperada dos meses, mandando "aplicaciones" a través de Linkedin, sin ninguna respuesta y de repente y de la nada la llamaron 3 empresas distintas, todas para hacer entrevista el mismo día y a la misma hora, el jueves 18 de diciembre. A una la llevé yo por la mañana, era a la 1 y duró una hora, la otra la hizo al salir por teléfono y a la tercera, que era la que más le interesaba, la habían citado a las 4, le llevé a casa, comió, se cambió de ropa y la llevé.
Le hicieron una entrevista y le comentaron que tenía que hacer una prueba de contabilidad (mal, porque ella estudió el sistema americano) y otra prueba de inglés (después de 4 años viviendo allí), dijeron que la llamarían para citarla a las pruebas, pero a las dos horas la llamaron para mandarle la oferta formal y meterla prisa para que mandase toda la documentación y la oferta firmada el viernes 19 a primera hora. Es una de las "big four". En realidad es una gran oportunidad, y ella lo sabe, lo malo, las comparaciones, tres de sus más mejores amigos de Trumplandia han entrado en la misma empresa pero allí, en el mismo puesto, pero su sueldo es literalmente cuatro veces el de mi hija. Es lo que hay.
Empezó el día 7 de enero. Yo estoy contenta y ella también, pero a ratos vuelve a llorar y decir que quiere irse. ¿Os he dicho que la paciencia no es una de mis virtudes?. No vale de nada, esperar lo que no puede ser.
Mis otros hijos mal de ánimo. La carrera que eligieron es de las ingenierías más difíciles en la universidad que tiene fama de ser la más dura. Los exámenes son auténticas debacles.
y yo, pues igual, sin ganas de nada. Hoy estoy con trabajo de oficina, contratos y valoraciones, sin estrés y ya que estaba sentada he pensado en regar un poco este jardín. Me gustaría trasmitir un poco de energía pero no puedo.
Por cierto, el domingo pasado mi Hada me arrastró de tiendas y terminamos comprando un abrigo súper chulo, eso sí, sin rebaja alguna.
¿Quien me ha visto y quien me ve?.
¡¡¡¡¡¡ACTUALIZACIÓN!!!!!
Me he metido en la web de Mango para poneros la fotos del abrigo y resulta que lo han rebajado 30 eurazos, así que lo he vuelto a comprar y devolveré el que tengo en casa.
Ale, ya puedo decir que he aprovechado las rebajas.
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