Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

jueves, 29 de julio de 2010

Mis regalos de cumpleaños

Me siento sola sin mis duendes, aunque tengo que decir que ellos no me echan en absoluto de menos mientras están en la playa con los Santos Padres (los míos). Esta semana "sin responsabilidades" me está sentanddo fatal, estoy durmiendo poco, comiendo mucho y zascandileando más de la cuenta.
Quiero enseñaros parte de mis regalos de cumpleaños. Lo primero son los dos vestidos y la camiseta que me regaló la otra abuela de mis hijos:

Debe de encontrarme estupendísima porque son tan cortos que se me ve el ombligo desde abajo, así que voy enseñando cacha con mis maravillosos vestidos de seda lavada.
Mis padres también me regalaron un vestido, cómodo para ir a la playa, de ese no tengo foto.
Mi contrario me ha regalado esta cámara de video digital que graba en alta resolución que tiene el tamaño y el peso de un teléfono móvil:

Mi hermano y mi cuñada me han regalado un bolso rojo y un colgante de plata con forma de estrella y mi tita el perfume que uso desde hace 25 años, Eau de Rochas, el de siempre.
Esta tarde he salido por ahí. He acabado en Las Rozas Village buscando unas alpargatas y al final lo que he encontrado ha sido este precioso abrigo de napa negro de "no se qué clandestino" que ha terminado viniéndose conmigo a casa (me ha cogido cariño nada más verme...

Total, que como andaba ya por la zona de la carretera de La COruña, he decidido que era momento de regalar un poquito de mí en vez de sentarme a seguir recibiendo. Como soy una torpe me he perdido por esas carreteras y he terminado llegando al Hospital Puerta de Hierro a las 9 menos cuarto. He intentado donar sangre y me han dicho que no podía ser, que cierran a las 9 y que todavía había gente esperando. Volveré.
Ha tenido que pasar lo de mi sol para darme cuenta de lo realmente afortunada que soy en la vida, un caro peaje.
A ver, a ver, enseñadme vuestras caritas..., Verdes, verdes de envidia os veo a todas.

El problema invisible

El problema invisible. El río que no suena.

Esto es como el que es alcohólico, o que fuma, sabe que no debe, pero no puede (o no quiere, o no sabe) cómo evitarlo.
A mí me pasa igual cuando encuentro artículos sobre cáncer infantil. Me prometí a mí misma que no los leería, pero caigo una y otra vez.
Hoy he encontrado un especial de “El Mundo Salud” del que os dejo el enlace:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/especiales/2005/05/cancer_infantil/index.html

Del cáncer infantil no se habla, no existe, es algo que sufrimos en silencio, como las hemorroides pero sin cremas que alivien. ¿Os habéis fijado?, a pesar de que por desgracia muchos conocemos familias con este problema, no se habla de ello, porque nos duele, nos duele pensar que a nuestros hijos…
No, eso le pasa a los hijos de los otros, no a los nuestros (esa fue la contestación de la mamá de Mary Poppins, una compa del hospi a Luis Madero, jefe de oncología cuando les estaba dando el diagnóstico) . Nuestros hijos pueden tener piojos, paperas o catarro, pero cáncer no. El cáncer infantil es invisible para la sociedad y hasta que eso no se solucione, los que lo sufrimos tendremos la espinita clavada aún más profundamente.
Siento el malestar que este post pueda ocasionaros a los que tenéis hijos, pero el cáncer infantil es una realidad, dura, dolorosa, injusta, pero que está ahí y hay que hablar de ello.

miércoles, 28 de julio de 2010

Piñata


Con gominolas de colores para celebrar mi cumple.
Besos

martes, 27 de julio de 2010

Borja

Pues la verdad es que sí que está alto, mira que llevo mirando años por esta ventana, pero hoy me parece más alta.
No voy a asomarme mucho, no quiero que me vean y piensen que voy a saltar. A mí me suena a chiste esos que dicen que van a suicidarse y dan tiempo y tiempo a que lleguen los bomberos. Menudos papanatas, lo único que quieren es llamar la atención.
Yo no, nunca he querido llamar la atención, ni siquiera de mis padres. Quizás sea por eso que no se acuerdan de que estoy aquí.
Papá y sus viajes (¿dónde coño estará hoy?) y mamá y su vida social. A ella casi la entiendo, es difícil ocupar el tiempo ocioso.
El caso es que hoy no ha sido un mal día. Al menos en el colegio se han olvidado de que existía, es mejor así, estoy harto de ser el raro, y el caso es que yo no me considero raro, quizás reservado, tímido, pero raro, raro, no, la verdad. Pero a ellos les da igual, cualquier excusa es buena para humillarme y yo ya estoy cansado. Además, a nadie parece importarle más que a mí, papá ni lo sabe y mamá siempre dice que no es para tanto, no será para tanto para ella, pero para mí sí lo es.
El caso es que la semana que viene cumplo quince y no tengo intención se celebrarlo.
Ella parecía diferente de las demás. Debí mosquearme cuando Laura empezó a prestarme atención. Pensé que mis suerte había cambiado, que quizás merecía la pena seguir adelante.¡Idiota!, lo único que querían, como siempre era reirse de mí y encima esta vez lo grabaron todo, pero ya me da igual.
Mira, por allí a lo lejos viene mamá, está guapísima, viene de la peluquería, genial, así estará guapa en mi entierro.
Y Borja saltó.

Lencería fina

Mi amiga Reinona y yo nos fuimos de bragas la semana pasada. Puede sonar vulgar, pero es que a eso vamos, a renovar nuestra ropa íntima aprovechando las rebajas, y nos divierte hacerlo juntas por lo diferentes que somos. Ella usa bragas de medio culo (tangas) y yo de culo completo (las de siempre), ella en negro y yo en blanco o de ese color topo que no se clarea, a ella le gustan las puntillas y encajes y a mí sólo con verlo me sale urticaria.
En fin, que por lo menos una vez al año nos vamos juntas de bragas. La verdad es que nos sirve de excusa, comemos juntas, parloteamos en vivo y en directo y nos damos una vuelta por las rebajas.
Nuestra incursión de la semana pasada fue poco fructífera, nada que rascar, lo que había rebajado era de unos colores tan imposibles que allí se quedaron y lo que yo buscaba, por clásico, antiguo o aburrido, como se quiera llamar no tiene ni el 10% de descuento.
El caso es que mirando unas cosas y otras nos dimos de bruces con esto:

¡Unas bragas con culo incorporado!¡Toma ya!. El tema parece lógico, si hay lencería con relleno para el pecho, si hay fajas que aprietan los michelines, si hay "guonderbrás" que suben la delantera, ¿por qué no va a haber bragas con relleno?. Pero es que estas son tiesas y duras, como acartonadas, no me puedo ni imaginar lo que debe ser llevarlas puestas, estuve en un tris de probármelas, pero me dio hasta vergüenza y mira que yo de eso gasto poco.
¿A que molan?

(A cuenta de las bragas inauguro nueva etiqueta).

Puedes llamarlo melocotón en bote.



Puedes llamarlo como te dé la real gana, pero no CONCILIACIÓN.
Mira que en los tiempos que corren y con lo que llueve dentro de mi cabeza ya hay pocos temas que consiguen sacarme de mis casillas, este es uno.
Cuanta hipocresía, cuanta pantomima, cuanto hablar y hablar por no callar y no querer buscar soluciones, porque no interesa.
Además, por si fuera poco, cuando sale el tema en casa, mi media naranja se convierte en un besugo completo con el que nunca llegaré a entenderme.
Ya lo he dicho más veces, conciliar supone un esfuerzo y grande no sólo para el que concilia, sino para todos los de su alrededor, también y principalmente en su puesto de trabajo y hasta que eso no se asuma, lo que se haga será un paripé.
Hablo con conocimiento de causa. Yo disfruto de una reducción de jornada, la mínima permitida por mi empresa. Eso me permite recoger a los niños a la salida del colegio, eso sí, por las mañanas entro a las 8.
Esa reducción de jornada supone, no sólo que me recortan el sueldo, sino que conmigo no se cuenta a la hora de promociones o simplemente para proyectos más interesantes, y yo lo asumo, aunque me parezca injusto, No me queda otra. Pero yo tengo la inmensa suerte de poder renunciar a parte de mi sueldo, ¿y el que no puede?.
Pues el que no puede tiene que arañar el tiempo de su jornada laboral para poder llevar a sus hijos al médico y eso afecta a su jefe, a sus compañeros y a todo su entorno laboral, eso también es conciliar. No vale con llenarse la boca, no, hay que comprender y aceptar esas situaciones y asumirlas como normales, porque seguro que el jefe que tanto gruñe (suelen ser ellos) tiene una mujer con una flexibilidad horaria que le permite ocuparse de sus hijos.
Por supuesto, quiero dedicar mi última reflexión a esas jefas maravillosas que nos ponen mala cara y a parir por detrás cuando nos ocupamos de nuestros hijos, aunque sea a costa de nuestro sueldo y proyección laboral, ¿y todo por qué?, por remordimiento, porque tienen claro que prefieren ocuparse de brillar ellas profesionalmente aunque sea a costa de que sus hijos no les vean el pelo.
A la que le pique, que se rasque.

viernes, 23 de julio de 2010

Tarta de jamón y queso, quiche Lorraine

Como hace mucho que no cuelgo ningún comistrajo, hoy voy a hacerlo.
Quiero enseñaros lo fácil que es hacer una quiche, es rápido, sencillo y sobre todo, es un plato muy completo tanto para una cena por ejemplo, como para picotear en una merendola.
Ingredientes:
* Masa quebrada (luego os pongo la receta), la podéis comprar refrigerada o cambiarla por hojaldre.
* Un molde, yo lo uso redondo de unos 28 cm. de diámetro y con el borde no demasiado alto.
* 3 huevos.
* Un paquete como de 200 grms. de beicon.
* 3 o cuatro lonchas de queso de sandwich.
* 100 ml. de leche entera, también vale nata para cocinar.
* Sal
* Queso rallado.

Preparación:
Coloca la masa quebrada (o el hojaldre) cubriendo por completo el molde incluídas las paredes, pínchala repetidamente por toda la superficie y métela en el horno a 180º durante 10 minutos.
En ese tiempo parte el beicon a tiras, a cuadraditos o como más te guste y mételo en el microondas un minuto para que suelte la grasa.
Bate los huevos y agregales la leche y la sal.
Saca el molde del horno y coloca el queso y el beicon como más te guste. Cúbrelo todo con el huevo batido y la leche, espolvorea por encima el queso rallado y vuelve a meterlo al horno. Tarda en hacerse como 35 minutos a 180º.
Se puede tomar caliente,templada o fría, por lo que se puede hacer con antelación, a mis niños les encanta, hoy ha sido su cena.
Esta receta es completamente modificable. Vale cualquier tipo de queso y si lo que tenemos son salchichas, se puede hacer con salchichas, o jamón de york, o pavo, incluso espárragos verdes.
La masa quebrada es muy fácil de hacer. Mezcla en un bol 250 grms. de harina con 125 de mantequilla fundida y un huevo. Mézclalo todo hasta formar una pasta homogénea y déjala reposar media hora, luego estírala con un rodillo y sigue con la receta tal cual.
Espero que os guste.