Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Puente de diciembre 2025

 Demasiados nubarrones en mi cabeza este aniversario. Me pregunto por qué mi cabeza es capaz de castigarme tanto recordando cada detalle absurdo de hace diez y siete años. En aquel 2008 los días de fiesta cayeron exactamente en los mismos días de la semana que este año.

El puente no era tal porque en realidad los festivos se reducían a sábado y lunes así que mi idea de ir a Edimburgo no podía ser. Busqué un destino nacional, como siempre, sólo que esta vez, como también esta mi Hada tuve que oír sus quejas de que a ella "la España rural le trae al pairo", también a mí sus quejas...

Busco sitios en los que no haya estado nunca y Soria era uno de esos sitios, así que allí que nos fuimos. 48 horas, no más, que la otra abuela de mis hijos había hecho plan de comida familiar el lunes 8...

Y yo empecé a ponerme mala. no quería pensarlo pero es que no podía. Aquel año, después de ir el lunes 8 al médico a que me dijera que necesitaba un psiquiatra porque veía fantasmas donde no los había (¡ja!), habíamos estado comiendo con la familia de mi contrario en su casa. Mi cabeza no paraba, al final no pude más y se lo dije, no podía ir. No fuimos, propusimos un plan alternativo de salir a comer fuera.

Nos fuimos a Soria el sábado temprano. Mi plan es siempre el mismo, mis hijos se ríen de mi porque dicen que sólo se ver iglesias, pero hay tanto Románico que ver allí que hay que verlo. Fuimos al museo Numantino, a todas las iglesias abiertas que había, a la plaza mayor, comimos bien y cenamos mejor. El domingo desayunamos en Mantequerías York y yo aproveché a comprar mantequilla dulce de Soria que me recuerda a mi infancia, Águeda, la amiga de mi familia es soriana y siempre que iba me la traía.

De ahí fuimos al monasterio de San Juan de Duero y dando un paseo, a la iglesia de San Saturio. De la que volvíamos al coche llamé para reservar comida en Medinaceli, me costó encontrar sitio. De camino paramos en el yacimiento de Numancia, rica comida y a casa. Mis hijos, nada más llegar se fueron con los amigos y yo me quedé poniendo lavadoras, cada uno a lo suyo...

El lunes comimos fuera de casa e hicimos tarde tranquila.

Hasta aquí este puente de diciembre en que se han cumplido diez y siete años de aquel otro que desgraciadamente, nunca podré olvidar.

Black Friday 2025

 Resumo, nada que rascar.

Es verdad que estoy parca en gastos, no tengo vida social alguna que me requiera de cambios de outfit continuos y tampoco tengo ganas de complicarme la vida. Recuerdo hace años, no tantos, cuando me sabía de arriba a abajo el catálogo de Zara y me da hasta risa.

Tan despistada estoy que puse la cita del dentista de mi Hada y mi Sol ese viernes a primera hora, no me di cuenta de que mi Hada quería ir de compras. Bueno, pues fuimos, más tarde de lo normal pero fuimos. En el radar, poco, un par de zapatillas Spezial para mi Garbanzo, unos vaqueros para él que prometían estar rebajados, pantalones cargo para mi Sol, que no tenían descuento, un pijama amoroso para mi Hada y, si podía ser, unos pantalones cómodos, calentitos y gustosos para mí.

No pudimos aparcar en El Corte Inglés porque el parking estaba completo, pero no se nos dio mal. Tuvimos la suerte de que las zapatillas estaban con el 30%, así que las cogimos, de ahí a Zara. Los vaqueros que estaban rebajados sólo quedaban el la calle Preciados, ni siquiera on line, ¡ni de coña estaba dispuesta a ir al centro!, nada, los cogí sin rebaja, también los "cargo". De ahí a Woman Secrets a por el pijama que sí no salió muy bien de precio. En Zara no vi pantalones que me gustaran, en realidad sólo vi a mil millones de personas revolviendo y haciendo cola, así que nos fuimos a Uniqlo. Me probé unos pantalones que estaban súper rebajados pero eran cortos ya de por sí y yo soy más alta que la media así que me quedaban demasiado cortos. Tiré por los básicos de corte masculino, fenomenales pero sin rebaja. Mi Hada me convenció para comer con ella fuera de casa y así hicimos. Fue un día intenso. Me acuerdo cuando pasaba tooooodo el día arriba y abajo de compras y me pregunto como lo aguantaba.

Pues hasta aquí mis compras de Black Friday, cada día mas convencida de que no quiero salir de casa y que no me interesa nada más allá de mi familia más cercana.

sábado, 22 de noviembre de 2025

Querida Rita, quiero darte tu sitio

 Querida Rita

Estoy teniendo unos días de mierda. Me gustaría parecer más "fisna" pero es lo que hay. Si la menopausia no me mata en un sofoco lo hará de insomnio. Tampoco lo que me rodea ayuda. En casa cada uno va a lo suyo pero yo no voy a lo mío, voy a lo de todos, como pollo sin cabeza, y ¿todo para qué?, pues para nada, porque nadie se da cuenta, o si se la dan, deciden ser "discretos" y hacer como que no.

Mi Hada en su guarida, no se si es mejor que siga hablando con sus amigos de Trumplandia o que no, al fin y al cabo lo tiene muy, pero que muy chungo para volver. Sigue sin encontrar trabajo y como ella no lo encuentra, me lo da a mi, con sus ideas y sus planes, que sí, que me encanta que cuente conmigo, pero yo es que suelo tener bastantes cosas que hacer.

Mis otros duendes se van a entrenar, "se les olvida" la ropa sucia con olor a calcetín sudado dentro de la mochila de entreno y la mochila de entreno la dejan..., pues ese es el tema, que cada vez la dejan en un sitio y yo voy perdiendo el culo a buscarlas antes de que el olor se expanda por toda la casa.

Ahora se han constipado, tooodos en casa constipados, toses, mocos y malestar general, pero ahí se van, todos los días sin abrigo porque, como todo el mundo sabe, "el frío no resfría". Mi contrario es una máquina de estornudar, creo que tiene una batalla interior consigo mismo por ver si cada vez estornuda de manera más estruendosa. Mi Hada, que como dice que "en Madrid hace mucho calor comparado con donde ella estaba" pues anoche se va por ahí con las amigas del cole (benditas amigas, por cierto, cuanto la ayudan) y se va en camiseta de tirantes, ¡de tirantes!, porque "en todos los sitios hay calefacción..., bueno, se puso un abrigo encima para salir.

Volvió con fiebre, claro, pero lo de los tirantes queda de un estiloso...

A tomar por culo todo y todos, que yo ya no puedo ni quiero pelear más con nadie.  En realidad ya os lo conté, hace casi un año decidí que no discutía más, que no refunfuñaba más, que no tengo ni energía ni tiempo que perder, así que me he comprado unos buenos cascos para los oídos, a veces oigo música y otras veces los uso sin más como tapones, total, si yo hablo nadie me escucha, así que intento hacer lo mismo. Lo malo es que siempre he sido muy charlatana y me cuento cosas a mí misma, y me digo lo bien que lo hago todo y lo mucho que me esfuerzo y me voy contando lo que voy haciendo, ahora por ejemplo estoy haciendo cojines navideños con unos retales de cuadros que tenía, y me voy diciendo, "ahora el dobladillo con cuidado que te descuadran los cuadros", cualquiera que me oiga pensará que estoy loca. Pues sí, estoy loca, ¿y?.

Pues eso, que si yo le contara todas es "disertaciones" a alguien, probablemente me dirían, "esto se lo cuentas a Rita". Pues eso hago, querida Rita, yo, te lo cuento, luego ya tu lo borras de tu disco duro, porque con la cantidad de cosas "que sólo le importan a Rita", debes de tener, el disco duro petado.

Querida Rita, ¿no te parece que el sentido de humor es importantísimo?. A veces creo que no estoy peor de la cabeza gracias a que aún conservo mi sentido del humor.

Vamos hablando...

lunes, 3 de noviembre de 2025

Me rindo


 Se acabó, cerrado por defunción de la penúltima neurona que me quedaba medio sana. No puedo más, me he cansado de pensar que sí, que puedo, de tirar siempre "un poquito más", de decir "estoy bien", de pensar, "venga, que no puedes fallar". Se acabó, quiero meterme debajo de una cama, en un armario, en en sitio donde nadie me vea ni me busque y desaparecer.

Mi Hada volvió, llorando a mares, sólo repite que "no quiere estar aquí", quiere irse a EEUU (no entiendo ese amor por un país tan poco amigable). Dice que España es un país fallido y por más que me duela no puedo dejar de darle la razón. En España se trabaja mucho para que te paguen una miseria con la que no puedes más que sobrevivir, sin perspectivas de mejora a medio plazo. La vivienda es un chiste malo, los salarios son de terror y el "estado del bienestar" se ha convertido en "el bienestar del estado".

No tengo un millón de dólares para comprarle un visado. Mi contrario se desespera, ella está muy apática para todo. Vale que los trabajos aquí son un asco, pero es lo que hay y "con estos bueyes hay que arar", busca sin descanso algún puesto con proyección internacional en ese afán de escaparse de aquí. Es su vida, pero me duele. Su padre no la presiona (de momento), pero me calienta a mi la cabeza con el tema y yo poco más puedo hacer, hablar con ella, intentar ayudarla, convencerla de que hay que empezar por algún lado. Y mientras, como siempre, me olvido de mí, de mis más mínimas necesidades y me voy haciendo cada vez más pequeñita y más invisible. Estoy ahí para solucionar todo, pero siento que nadie está nunca para mí. Y me canso, bueno, ya no me canso, ya es que no tengo ni energía para casarme.

Así que, hasta aquí he llegado, mi modo "ahorro encendido" y a seguir, como pueda, si es que puedo. No veo el final del túnel y de verdad que lo siento. No me gusta sentirme así, pero es lo que hay y no voy a hacer de "fingir que no estoy hecha una mierda" una tarea más porque, como os digo, la única neurona que me queda es para acordarme de ir al baño cuando lo necesite.

lunes, 15 de septiembre de 2025

La "pantalonera limitada"

 No se me ha ocurrido ningún título mejor para la entrada. Seguro que no entendéis el por qué, tendríais que leer "El color púrpura".

Mi cabeza no para, ni de día ni de noche, insisto en que no me encuentro bien, intento disimular todo lo que puedo, no quiero preocupar la nadie, mis padres están para poca broma, mi contrario tiene sus cosas, entre las que se encuentra sin duda la situación de mi Hada y mis hijos tienen que disfrutar la vida y atender sus estudios.

Y yo no encuentro mejor manera de parar la cabeza que no dejar quietas las manos, tengo que hacer cosas y, como tampoco soy un hacha para el bricolaje, cosa que me vendría muy bien, tiro por otras manualidades, costura o tejido. En cualquier caso son cosas sencillas porque quiero empezar y terminar y ver los resultados que en mi vida normal no veo.

Este verano me ha dado por tejer trapillo. Es barato, fácil de encontrar, no mancha y se recoge en un momento. Vi un tutorial en Instagram y me pareció fácil, compré unos cierres metálicos en Pontejos y empecé. Soy tremendamente chapucera, miro el tutorial, lo paro, voy para atrás y para adelante y el subir las vueltas no me sale, así que las hago a mi manera, que está mal pero el fallo se ve menos. Primero hice el bolso más grande, pesa demasiado porque es trapillo de algodón, lo usaré en casa para guardar otras labores, luego compré otro trapillo menos pesado en marrón para mí y otro en varios colores tornasolados en azul que eligió mi Hada. Me encanta hacer cosas con ella.

Fui perfeccionando la forma de colocar el cierre hasta conseguir formar un asa que lo haga más cómodo. Pero me quedaba trapillo de algodón pesado y seguí y seguí y seguí haciendo bolsos, pequeños, grandes, con asa de mano o para colgar. Sinceramente ni valen de mucho, son graciosos es o sí y quizás alguna vez los utilice, no estoy segura. Con lo último que me quedaba de trapillo blanco hice una cesta, para colocar los ganchillos, o mejor dicho para intentar colocar mi cabeza.

No me queda trapillo, algo tengo que hacer ahora, si mis manos paran mi cabeza no descansa y no puedo permitírmelo.

jueves, 11 de septiembre de 2025

Quiero una higuera

 Mi Pepito Grillo interior, ese que no me deja vivir, llevaba meses avisándome de que tenía que pasarme por aquí, pero me faltan las fuerzas.

Hacía mucho tiempo que no me encontraba tan mal, físicamente y anímicamente, que es peor, en mi caso siempre es peor lidiar con mi cabeza que con mi cuerpo.

El verano no ha sido bueno, ni malo, ha sido desesperante y raro. Conseguí alguno de mis pírricos objetivos, ir a Benidorm (5 días) pero con toda mi familia y también a la Costra Brava (7 días con toda mi familia y 7 más con el resto de la familia de mi contrario pero sin mi hija). Entre medias fuimos a Islandia, con parte de la familia de mi contrario pero sin mi hija.

Mi hija, mi mayor preocupación en estos momentos. Se graduó Cum Laude, volvió a Madrid, sus amigos de allí vinieron a pasar unos días y su novio también, el novio..., él y todo aquello le tiran para volver a Estados Unidos, pero ahí llega Trump y su política anti inmigración (de cualquier clase y condición), NADIE, pero nadie, le da trabajo a mi hija. Ella tiene un visado que le permite trabajar por un año hasta julio de 2026, pero con un plazo hasta este 10 de octubre para conseguir un empleo, de lo contrario quedaría en situación de ilegal allí.

Pasó un muy mal mes de julio y peor en agosto, haciendo entrevistas on line en docenas de sitios con idéntico resultado, ninguno, nadie quiere emplear recursos económicos ni de ninguna clase en un empleado para el que tendrá que presentar una solicitud a un SORTEO, sí, SORTEO, para ver si se puede quedar.

Llora cada día, se desespera cada día. Pensamos que sería mejor que se fuera para allá y así lo hizo, a vivir en un sótano oscuro en Brooklyn por el módico precio de 5000 USD por mes y medio, 40 metros para ella solita, cerca del metro, eso sí. Ahora sigue haciendo entrevistas a saco, telefónicas, on line y presenciales cada día, pero el resultado no cambia.

El dead line es una condena, ese día tendrá que volver a casa... o casarse. No quiero pensarlo. 

Eso es lo que me quita el sueño, pero literal, las ojeras me llegan a las rodillas, llevo con una conjuntivitis vírica en ambos ojos desde el 27 de julio, sí, leéis bien, ahora ya puedo abrirlos, especialmente el izquierdo, pero ha sido de asustar durante las tres primeras semanas.

De mis otros duendes no hablo porque, en este momento, no tengo más sueño que poder quitarme y porque ellos van rodando solos.

Pero yo estoy mal, pero mal, de verdad, de necesitar de nuevo medicación y no quiero. Mi hija por un lado, todas mis ilusiones que se van a la mierda porque veo que son sólo mías y que ni a mi contrario ni a mis hijos les interesan. Mi contrario que va a lo suyo, que desgraciadamente nunca coincide con lo mío. No le critico, no puede interesarte lo que no te interesa, pero es duro para mi.

Y como ya no puedo más, he decidido que tengo que buscarme una ilusión, la que sea, pero una que pueda llegar a conseguir yo sola, por mis propios medios, sin ayuda de ninguna clase de nadie y he encontrado esta, quiero una higuera, una higuera en un patio de una casa vieja en el pueblo de mis abuelos, una higuera que me devuelva a mis raíces. Creo que la he encontrado, sólo tiene un problema, la casa a la que pertenece el patio donde está mi higuera está que se cae a pedazos. Puedo comprar la casa pero no puedo reformarla, sólo puedo ir a ver mi higuera. Si os digo la verdad sólo necesito eso, una higuera. Tengo que ver como conseguirla.

 


martes, 20 de mayo de 2025

Valiente y poderosa, con más espinas que rosas

 Un año más con mi crónica Eurovisiva, un año más que no ganamos y un año más en que hay tantos expertos en concursos musicales internacionales como "cuñaos" por el mundo.

No ganó España, ¿merecía ganar?, no lo creo, lo hizo bien Melodi?, sin duda, fue toda una diva.

Pero es que Eurovisión, nos guste o no, es política y lo ha sido siempre y lo seguirá siendo. ¿Debe una televisión pública, QUE PAGAMOS TODOS, manifestar opiniones políticas? NO, no debe, y ojo, que no digo que esté en desacuerdo, pero, si tanto nos quejamos de el "politiqueo" eurovisivo, no debemos formar parte de él. Hasta aquí mi reflexión extra musical y a partir de ahora la divertida.

Me gusta Eurovisión, mucho y eso que este año no pude verla con mi Hada sentada al lado, íbamos comentado las canciones por Whatapp. Me vi las dos semifinales, la primera de ellas, en la que actuó España me pareció de un nivel bajísimo, de hecho pensé que verdaderamente podríamos tener alguna posibilidad de ganar. La segunda fue musicalmente mucho mejor. Pero a mí lo que me gusta es el espectáculo, el escenario, las puestas en escena, las actuaciones fuera de concurso, además de las de los países, claro.

Del personaje que ganó el año pasado no hay mucho que añadir, ni me gustaba ni me gusta, creo que hemos llegado al punto del esperpento donde lo que buscas es ser lo mas extravagante posible para que hablen de ti y yo no voy a caer en eso. Paso a comentar las canciones y voy a hacerlo de las que a mí me gustaron.

Para mí la ganadora debió ser Alemania, la canción tenia mucho ritmo, mi Hada decía que era demasiado comercial, pero es que al final lo que buscas es eso, una canción que trascienda del mero festival, ya me gustó en la semifinal y me encantó en la final y sobre todo me gustó que cantaban en su idioma.

El segundo lugar de mi clasificación fue para Luxemburgo y su marioneta, la escenografía me gustó, ella tiene muy buena voz y la canción es pegadiza.

El último lugar de mi podio lo ocupa Grecia, con una canción preciosa y una presentación muy elegante sin pretensiones y cantada en griego, creo que nunca deberían haber eliminado la obligación de cantar en el idioma nacional.

Pero no todo acaba en el podio y ahí es donde aparece nuestra Melodi y su diva poderosa. Lo ha hecho muy bien, su canción es reconocible y conocida, la puesta en escena a mi me chirría un poco por el empeño en sacar esas raíces de bata de cola y olé, pero bueno. Su actuación y su voz en la final sonaron mucho mejor que en la primera semi, un bravo enorme para ella y sus acompañantes.

En quinta posición yo hubiera colocado a Dinamarca, una mamá poderosa y empoderada (empieza a rechinarme la palabrita), resplandeciente, divertida y con mucho ritmo. Un olé para ella y sus bailarines al estilo smooth criminal.

En sexto lugar San Marino, de lo que lo único que no me gustó fue ver al David de Miguel Ángel mascando chicle. Era una canción divertida y pegadiza.

Mi última favorita es la que quizás más chirría y creo que me gusta sobre todo por la escenografía y esos dragones voladores, rarita que es una, Polonia, por supuesto, cantando en polaco.

Hasta aquí, mis favoritas. Pero hayotras canciones que me gustaron, los Suecos y su sauna tenían bastante gracia y además es una canción fácil de recordar. La canción de Israel no era de las peores, pero no la hubiera alzado al segundo lugar de ninguna manera. De la ganadora, poco más que decir, que el intérprete tiene una voz prodigiosa para una canción soporífera y que, a mí, me levanta dolor de cabeza.

Quiero hacer una mención especial al Chiquilicuatre de este año, una especie de Fido Dido de goma que viene a demostrar una vez que lo ridículo también tiene cabida en este tipo de festivales.

Finalizo con lo mejor de la gala... la batalla entre el Cha Cha Cha de Finlandia de 2023 y el Rim Tim Tagi Dim de Croacia de 2024... GLORIOSO.

¿Nos vemos el año que viene? SIIIIIIIIIII