Esta semana está siendo dura a nivel laboral. Probablemente tenga mucho que ver que los dos primeros "individuos" a los que atendí eran unos maleducados por decirlo de namera elegante.
Siempre que me topo con gente así termino con dolor de estómago, supongo que de tragar mala leche que en mi vida civil os aseguro que no soportaría.
Pero el martes pasó y llegó el miércoles y con él la visita de un gestor de recursos humanos que anunció a bombo y platillo su llegada y diciéndonos que estaba allí para resolver cualquier inquietud que pudiera surgirnos.
Y yo me lo volví a creer, es que nunca aprenderé.
Me pregunta que cómo es que al final no me cojo la excedencia por la que he estado peleando. Muy tranquilamente le expliqué que no puedo arriesgarme a terminar trabajando en la chimbamba dentro de unos años.
Se empeña en decirme que es que eso es así para todo el mundo (cosa que, si ahora es así, que lo dudo, no siempre lo ha sido), eso, pues que lo que es igual para todos no perjudica a nadie.
Á priori puede parecer verdad pero no es igual una persona soltera a la que le guste cambiar de residencia que una familia con hijos en edad escolar. Para que lo entendáis más fácil, es como decir que de postre leche para todos, el que es alérgico la palma, y eso que era igual para todos...
Sigue diciéndome que por qué me quiero ir y le digo que la situación laboral que tengo me origina mucha ansiedad y que no quiero estar ahí y me dice que "ese es mi problema".
Llegados a ese punto le dije que sentía no poder seguir hablando con él porque no llegaba a ninguna parte y que tenía mucho trabajo. Le di dos besos y me despedí de él hasta otro día.
Cuando llego hoy, me dice mi jefa que qué me pasó ayer con el de personal. Nada, no me pasó nada, sólo que no quise seguir hablando con él para no llegar a ningún lado y me comenta que su comentario era que parecía que estaba enfadada con el mundo.
Se ve que su mundo es mucho más reducido que el mío, yo según me despedí de él me puse a otra cosa y ya al terminar mi jornada había olvidado hasta su nombre.
¿Enfadada con el mundo?, no, símplemente intentando alejar de mi mundo las interferencias no deseadas.
Aquí sigo,aguantando.
"Con un poco de azucar, esa píldora que os dan, satisfechos tomareis" (Mary Poppins)
Hola
Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.
jueves, 19 de mayo de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
Eurovisión 2016
(¡¡¡¡Aleluya, al fin puedo!!!!)
Tremenda decepción este año. La escenografía fue fantástica, los presentadores nada aburridos ni petardos (para variar), dinámico y rápido, sin tiempos muertos y un escenario que cobraba vida.
¿Y todo para qué?, para unas canciones sosas y malas a más no poder salvo honrosas excepciones.
Empecé a prepararme con tiempo, como siempre, ya el viernes por la mañana creé en Whatsupp el grupo de "Euro Frikies 2016" con algunas amigas festivaleras. Repasé la despensa y completé las palomitas que faltaban y demás guarrerías (todas light) que acompañan la retransmisión. Total, que el sábado, a las 9 menos cinco ya estaba yo sentadita esperando cuando recibo mensaje de Solete diciéndome que si ya estoy lista para el espectáculo, le mandé foto y la invité a la fiesta, supongo que le pareció demasiado riesgo meterse entre tanto loco.
A lo que vamos, las canciones. Sólo voy a hablaros de mis favoritas, porque, en general, como ya os he dicho la mayoría me pareció sinceramente floja.
No empezamos mal, pero tuve que esperar hasta que llego Italia, con una canción deliciosa, que pierde parte de su encanto al tener estrofas cantadas en inglés, aún así, a mí me pareció la mejor de todas las canciones.
En otro registro se mueve mi segundo favorito, Chipre. Tengo que reconocer que desde que Lordi ganó con su "Hard rock allelujah", estas canciones más cañeras me tiran bastante. A esta le sobraba jaula y le faltaba fuegos artificiales, pero me gustó.
Y llegamos al Conde Drácula, me refiero a Polonia, ¿no me digáis que no se da un aire con esas uñas largas y negras?. Me pareció que él tenía una voz muy bonita y que la canción era muy romántica.
Llegamos a España, después de la decepción de Rusia, que sí, mucho cantante Spiderman por el escenario pero la canción no me gustó nada. Todo ese muermo se pasó de golpe cuando apareció ella en el escenario, Barei, divertida, fuerte, con ritmo, yo dije YAY inmediatamente, a pesar de que eso de cantar en inglés me parece pecado mortal. Sin duda mereció quedar infinitamente mejor, esto cada vez se entiende menos.
El quinto lugar se lo otorgo a Bulgaria. La cantante tenía pinta de duendecillo travieso, con un traje feo, feo, feo, bueno, al final con las luces supimos que debía ser de amianto por debajo...
Finalmente os hablaré de mi sexta fevorita, Malta. ¡Por primera vez una embarazada en el escenario!, lo hizo muy bien, tenía buena voz y la canción, para mí, destacaba, lo cual, como os he dicho, este año me pareció fácil.
¿Alguna otra que destacar?, si, quizás la de Países Bajos, y su aire country, bonita, pero nada festivalera.
¡Y qué decir de Australia!, pues eso, que monten "Cangurovisión" y se vayan con su músuca a otra parte.
¿Y de la ganadora?, ¿Quien fue la ganadora?, tan, tan, tan mala, gris y triste que hoy ya nadie se acuerda de ella.
Hasta aquí mi resumen de este año. Supongo que cada uno tendréís vuestras favoritas, ¿alguna coincide con las mías?
¿Y todo para qué?, para unas canciones sosas y malas a más no poder salvo honrosas excepciones.
Empecé a prepararme con tiempo, como siempre, ya el viernes por la mañana creé en Whatsupp el grupo de "Euro Frikies 2016" con algunas amigas festivaleras. Repasé la despensa y completé las palomitas que faltaban y demás guarrerías (todas light) que acompañan la retransmisión. Total, que el sábado, a las 9 menos cinco ya estaba yo sentadita esperando cuando recibo mensaje de Solete diciéndome que si ya estoy lista para el espectáculo, le mandé foto y la invité a la fiesta, supongo que le pareció demasiado riesgo meterse entre tanto loco.
A lo que vamos, las canciones. Sólo voy a hablaros de mis favoritas, porque, en general, como ya os he dicho la mayoría me pareció sinceramente floja.
No empezamos mal, pero tuve que esperar hasta que llego Italia, con una canción deliciosa, que pierde parte de su encanto al tener estrofas cantadas en inglés, aún así, a mí me pareció la mejor de todas las canciones.
En otro registro se mueve mi segundo favorito, Chipre. Tengo que reconocer que desde que Lordi ganó con su "Hard rock allelujah", estas canciones más cañeras me tiran bastante. A esta le sobraba jaula y le faltaba fuegos artificiales, pero me gustó.
Y llegamos al Conde Drácula, me refiero a Polonia, ¿no me digáis que no se da un aire con esas uñas largas y negras?. Me pareció que él tenía una voz muy bonita y que la canción era muy romántica.
Llegamos a España, después de la decepción de Rusia, que sí, mucho cantante Spiderman por el escenario pero la canción no me gustó nada. Todo ese muermo se pasó de golpe cuando apareció ella en el escenario, Barei, divertida, fuerte, con ritmo, yo dije YAY inmediatamente, a pesar de que eso de cantar en inglés me parece pecado mortal. Sin duda mereció quedar infinitamente mejor, esto cada vez se entiende menos.
El quinto lugar se lo otorgo a Bulgaria. La cantante tenía pinta de duendecillo travieso, con un traje feo, feo, feo, bueno, al final con las luces supimos que debía ser de amianto por debajo...
Finalmente os hablaré de mi sexta fevorita, Malta. ¡Por primera vez una embarazada en el escenario!, lo hizo muy bien, tenía buena voz y la canción, para mí, destacaba, lo cual, como os he dicho, este año me pareció fácil.
¿Alguna otra que destacar?, si, quizás la de Países Bajos, y su aire country, bonita, pero nada festivalera.
¡Y qué decir de Australia!, pues eso, que monten "Cangurovisión" y se vayan con su músuca a otra parte.
¿Y de la ganadora?, ¿Quien fue la ganadora?, tan, tan, tan mala, gris y triste que hoy ya nadie se acuerda de ella.
Hasta aquí mi resumen de este año. Supongo que cada uno tendréís vuestras favoritas, ¿alguna coincide con las mías?
domingo, 15 de mayo de 2016
Problemas informaticos
No sé qué pasa chicas. He cambiado de ordenador en casa, el nuevo tien Google crome y Mozzila. En el primero está abierta la sesión con el email de mi Hada y no se desconecta haga lo que haga y con el segundo consigo conectarme pero no se me habilita la opción de publicar nuevas entradas.
No tengo ni idea de cómo resolverlo. Yo que quería colgar ya mi crónica de Eurovision...
Intentaré que sea lo antes posible.
martes, 26 de abril de 2016
Y mientras tanto...
Y mientras mi vida laboral lastra mi estado de ánimo la vida sigue.
Sigue porque mis hijos no paran, porque el resto de quehaceres del día a día hay que irlos cumpliendo y al fin y al cabo es una suerte que así sea porque muchos días si no me quedaría sentada en un rincón sin moverme.
Entiendo que es una debilidad mía, pero no se parcelar mi vida con candados, si mi vida laboral supone un problema, ese problema afecta al resto de mis parcelas, aunque intente que no sea así.
Mi vida doméstica también se resintió.
Desde que mi Sol enfermó, en casa contaba con ayuda de dos personas, una, mi segundo par de manos desde hace 12 años y otra más, que, dependiendo de como y cuando podía ser interna o durante toda la tarde hasta las 10 de la noche.
Cuando en verano empecé a plantearme la excedencia pensé en recortar gastos, es que necesariamente tiene que ser así, no tengo una máquina de hacer billetes, pero no quería despedir a nadie. Mi tercer par de manos, en agosto me avisó de que en Septiembre volvería a su país y yo me alegré, por ella y por mí.
Por otro lado, mi segundo par de manos, con el paso de los años ha ido reduciendo su horario, es lo lógico, si yo pido tiempo para estar con mis hijos no puedo ser fariseo y no concederle lo mismo a ella. Así que, cuando llego de las recogidas de duendes, con y sin extraescolares, empiezo con plancha, lavadoras, cenas y demás. Y claro, sin nadie en casa por la tarde se acabó el salir a correr o al gimnasio. Eso, unido a mi ansiedad y a la facilidad con que engullo y a la falta de tiempo en general me lleva a un deterioro físico que salta a la vista a cualquiera que me conozca, 6 kilos más, pronunciadas ojeras, las manos sin arreglar y ropa que intenta tapar chichas más que otra cosa.
Eso además de las canas...
Y por ahí tenía que haber empezado.
Las canas me salen a lo Morticia Adams, en un mechón en lo alto de la frente. El año pasado en Septiembre me decidí a darme un baño de color en la peluquería, la verdad es que quedó muy parecido a mi color, aunque yo lo veía un poco más oscuro.
Lo malo que tienen los baños de color sin amoniaco es que se van con los lavados y mucho aguanté hasta finales de diciembre, pero el día 26 ya no quería no mirarme al espejo. Llamé a la peluquería pero no abrían, así que ni corta no perezosa me fui a la perfumería y me compré un tinte no permanente, el Casting Creme Gloss de L'Oreal en color "rubio" sin apellido, ni dorado, ni cobrizo, ni
Mi marido empezó a llamarme Pipi (Calzaslargas) y además hizo una encuesta entre mis hijos a ver si me parecía a Pipi o a Naranjito, ya veis que poca vergüenza y yo lavándome el pelo sin parar. Ahora ya está naranja sólo por algunos trozos, las canas asoman y por la parte de abajo se ve mi color original.
Por mucho que lo odie, creo que esto sólo va a ser capaz de arreglarlo la peluquera. Aprovecharé que tengo una comunión e iré a subsanar el desaguisado y de paso a peinarme, ya os contaré.
Sigue porque mis hijos no paran, porque el resto de quehaceres del día a día hay que irlos cumpliendo y al fin y al cabo es una suerte que así sea porque muchos días si no me quedaría sentada en un rincón sin moverme.
Entiendo que es una debilidad mía, pero no se parcelar mi vida con candados, si mi vida laboral supone un problema, ese problema afecta al resto de mis parcelas, aunque intente que no sea así.
Mi vida doméstica también se resintió.
Desde que mi Sol enfermó, en casa contaba con ayuda de dos personas, una, mi segundo par de manos desde hace 12 años y otra más, que, dependiendo de como y cuando podía ser interna o durante toda la tarde hasta las 10 de la noche.
Cuando en verano empecé a plantearme la excedencia pensé en recortar gastos, es que necesariamente tiene que ser así, no tengo una máquina de hacer billetes, pero no quería despedir a nadie. Mi tercer par de manos, en agosto me avisó de que en Septiembre volvería a su país y yo me alegré, por ella y por mí.
Por otro lado, mi segundo par de manos, con el paso de los años ha ido reduciendo su horario, es lo lógico, si yo pido tiempo para estar con mis hijos no puedo ser fariseo y no concederle lo mismo a ella. Así que, cuando llego de las recogidas de duendes, con y sin extraescolares, empiezo con plancha, lavadoras, cenas y demás. Y claro, sin nadie en casa por la tarde se acabó el salir a correr o al gimnasio. Eso, unido a mi ansiedad y a la facilidad con que engullo y a la falta de tiempo en general me lleva a un deterioro físico que salta a la vista a cualquiera que me conozca, 6 kilos más, pronunciadas ojeras, las manos sin arreglar y ropa que intenta tapar chichas más que otra cosa.
Eso además de las canas...
Y por ahí tenía que haber empezado.
Las canas me salen a lo Morticia Adams, en un mechón en lo alto de la frente. El año pasado en Septiembre me decidí a darme un baño de color en la peluquería, la verdad es que quedó muy parecido a mi color, aunque yo lo veía un poco más oscuro.
Lo malo que tienen los baños de color sin amoniaco es que se van con los lavados y mucho aguanté hasta finales de diciembre, pero el día 26 ya no quería no mirarme al espejo. Llamé a la peluquería pero no abrían, así que ni corta no perezosa me fui a la perfumería y me compré un tinte no permanente, el Casting Creme Gloss de L'Oreal en color "rubio" sin apellido, ni dorado, ni cobrizo, ni
ceniza, ni claro ni oscuro. Me lo di por la noche ¡y me quedó genial!, más contenta que me quedé que no veáis, había encontrado la solución a mis canas.
La verdad es que dura bastante, el envase pone que 28 lavados. Yo no diría tanto. Quizás entre 20 y 22, entre 8 o 9 semanas a entre dos y tres lavados a la semana, así que a finales de febrero otra vez tenía mis canas.
El domingo 28 me puse a teñirme de nuevo por la noche, total, el riesgo estaba medido. ¡Ja, eso creía yo!, hice todo igual, bueno, casi todo. esta vez me puse un gorro de ducha, debió de ser eso lo que despertó a la bestia escondida en el tinte. El pelo me quedó naranja, pero naranja butano, bueno, quizás butano no, pero naranja.
Y lo peor no fue eso, cuando fui a la playa en Semana Santa se me quedó de un color paja que echaba para atrás.
Mi marido empezó a llamarme Pipi (Calzaslargas) y además hizo una encuesta entre mis hijos a ver si me parecía a Pipi o a Naranjito, ya veis que poca vergüenza y yo lavándome el pelo sin parar. Ahora ya está naranja sólo por algunos trozos, las canas asoman y por la parte de abajo se ve mi color original.
Por mucho que lo odie, creo que esto sólo va a ser capaz de arreglarlo la peluquera. Aprovecharé que tengo una comunión e iré a subsanar el desaguisado y de paso a peinarme, ya os contaré.
Esta semana me he pintado las uñas, de rojo, por animarme un poco, eso sí, las ojeras no hay maquillaje que las tape.
Y hablando de maquillaje, tengo que hablaros de la última base que he descubierto, y que, dejando aparte las ojeras, me encanta. Eso lo dejo para otra entrada, un poco más frívola.
Por cierto, el 13 de marzo cumplí 8 añazos como bloggera. Gracias por estar ahí
viernes, 15 de abril de 2016
Lo intento
Gracias por dejarme dos días seguidos una contestación en la anterior entrada diciéndome que me echáis de menos, de verdad que casi se me saltan las lágrimas, pero es que estoy bastante tontorrona.La vida sigue y yo sigo subiendo el Everest cada día y nadando el Amazonas contra corriente, la verdad es que tengo suerte de seguir contándolo.
No quiero ponerme dramática, hay circunstancias infinitamente peores que la mía así que me limitaré a contaros intentando no dramatizar (demasiado).
Esto es un suma y sigue de lo que os contaba el 9 de Enero, esa excedencia de la que os hablaba con pacto de vuelta con fecha pactada y firmada.
Después de muchos meses de insistir, hace apenas unos días me llamaron para decirme que sí, que a partir del 1 de mayo podía irme para volver el 3 de mayo de 2021, eso sí, les tenía que contestar en esa misma llamada, les dije que sí, por supuesto y colgué tan contenta.
Si es que no se puede ser ingenua cuando estás entre mala gente.
La alegría me duró media hora, lo que tardé en llamar a mi contrario, a mis padres y a algunos de mis amigos.
Volvió a sonar el teléfono, es que "se les había olvidado contarme un detallito". El detallito es que mi centro de trabajo es la ciudad de Madrid, y en el contrato de la excedencia "tenía que poner" que el regreso se produciría a cualquier centro de La Comunidad de Madrid.
Lo mismito es trabajar en la puerta del Sol que en Aranjuez...
Me quedé petrificada, les dije que tenía que pensarlo.
Llegué a casa y me puse a buscar mi contrato original de trabajo y el convenio en vigor. Esta claro, esa "clausula" supone una modificación sustancial de mi contrato de trabajo tipificada en el Estatuto de los trabajadores.
Así se lo hice saber al departamento de Recursos Humanos, pero claro, ellos son muuuuucho mas listos que yo, para que sea una "modificación sustancial" debe ser impuesto por la empresa y en este caso no lo es, porque es un contrato que puedo firmar o no, vamos si yo quiero la excedencia la firmo, y sino no la firmo, así de fácil.
No es una modificación sustancial, es sólo un chantaje.
No hay más, no les saco de ahí.
La verdad es que no me lo tomé tan mal, pero es que llevo desde febrero siendo de nuevo pastillera. El loquiatra encantado, fui y le dije que estaba dispuesta a tomarme lo que fuera con tal de no pensar y mira, lo he conseguido.
Esta que vive en mi cuerpo serrano no soy yo, pero mira, no se está tan mal, me da todo igual, no me altero por nada, hago lo que no he hecho en toda mi vida, dejarlo todo para mañana y además sin remordimiento, que no hay nada que comer, se llama a Telepizza, que no nos apetece, pues nos acoplamos en casa de los abuelos, que los duendes se pelean, mientras la sangre no me toque recogerla ni me altero, veis, mola.
El no reaccionar no significa que no vea las cosas y que no me preocupe por ellas, pero no como lo hago cuando soy yo, en realidad pocas cosas me parecen importantes.
Sólo hay una que me tiene preocupada, mi Hada. Lo está pasando fatal en el colegio. Está en una edad difícil. Su amiga del alma desde que tenía 3 años está muy adolescente y se ha juntado con otras niñas que no se llevan bien con mi hija, bueno, son cosas que pasan.
El problema es que mi amor no encuentra su hueco y vuelca todo su esfuerzo en lo único que se ve capaz de controlar, sus estudios, pero hasta un punto obsesivo. Si vamos de paseo se graba la lección en el móvil va escuchándola. El último examen que le salió fatal porque sacó un 9,5 nos costó un mar de lágrimas.
No puede seguir así, no es sano, así que hemos buscado un coach para reconducir eso, acabamos de empezar y ella sigue mal.
También hay cosas buenas y divertidas, no creáis que no. Mis esfuerzos por adelgazar van dando frutos. He perdido 5 kilos desde el 7 de Enero, vuelvo a entrar en casi toda mi ropa de hace dos años, eso me anima.
Tengo que contaros mil cosas más, pero no se cómo ni cuando. Intentaré buscar un hueco y sobre todo una taza grande de energía para poder hacerlo.
Gracias por estar ahí.
lunes, 22 de febrero de 2016
"Finalizado el seguimiento por Oncología 5 años postfinalización del tratamiento quimioterápico"
Chin-pon.
La fecha del informe es 28 de Enero y yo aún lo leo, lo leo y no me lo creo. Estamos muy contentos, en realidad yo estoy tan contenta como asustada y os aseguro que estoy muy contenta.
Siete años, un mes y diecinueve días del diagnóstico, se dice pronto. Cinco años y nueve días desde que se tomó la última pastilla de Metrotexato.
Salimos de la consulta llorando, de la alegría, del miedo, de los nervios contenidos. Hablamos mucho con la doctora Marta, de los que están y de los que nos dejaron, es tremendo pensar que, de entre todas las patologías oncológicas el porcentaje de supervivencia infantil es del 50%, es muy duro de decir, pero es peor si a ese 50% que se va puedes ponerles nombre, cara y recordar sus sonrisas, durísimo.
Por más afortunada que me sienta no puedo dejar de ver el otro lado.
La doctora nos recomienda una revisión anual, que incluya cardiología, como ya os comenté en otra ocasión, parece ser que los datos cardiológicos pueden manifestarse más tarde que el resto. En condiciones normales tenemos el alta, en realidad el seguimiento anual es sólo una recomendación, por supuesto lo haremos, si todos deberíamos hacernos un chequeo anual, ¿Cómo no se lo vamos a hacer a él?.
Él también está contento, aunque sólo sea porque ya sólo le van a pinchar una vez al año, en condiciones normales.
Me gustaría pensar (y deciros) que esta es la última entrada de esa etiqueta que nunca pensé escribir, "Leucemia", pero no lo sé. En realidad espero poder contaros de año en año lo grande que crece mi Sol y lo feliz que es, aunque yo siga muerta de miedo
La fecha del informe es 28 de Enero y yo aún lo leo, lo leo y no me lo creo. Estamos muy contentos, en realidad yo estoy tan contenta como asustada y os aseguro que estoy muy contenta.
Siete años, un mes y diecinueve días del diagnóstico, se dice pronto. Cinco años y nueve días desde que se tomó la última pastilla de Metrotexato.
Salimos de la consulta llorando, de la alegría, del miedo, de los nervios contenidos. Hablamos mucho con la doctora Marta, de los que están y de los que nos dejaron, es tremendo pensar que, de entre todas las patologías oncológicas el porcentaje de supervivencia infantil es del 50%, es muy duro de decir, pero es peor si a ese 50% que se va puedes ponerles nombre, cara y recordar sus sonrisas, durísimo.
Por más afortunada que me sienta no puedo dejar de ver el otro lado.
La doctora nos recomienda una revisión anual, que incluya cardiología, como ya os comenté en otra ocasión, parece ser que los datos cardiológicos pueden manifestarse más tarde que el resto. En condiciones normales tenemos el alta, en realidad el seguimiento anual es sólo una recomendación, por supuesto lo haremos, si todos deberíamos hacernos un chequeo anual, ¿Cómo no se lo vamos a hacer a él?.
Él también está contento, aunque sólo sea porque ya sólo le van a pinchar una vez al año, en condiciones normales.
Me gustaría pensar (y deciros) que esta es la última entrada de esa etiqueta que nunca pensé escribir, "Leucemia", pero no lo sé. En realidad espero poder contaros de año en año lo grande que crece mi Sol y lo feliz que es, aunque yo siga muerta de miedo
domingo, 14 de febrero de 2016
Rebajas de Invierno 2015-2016
Empiezo.
Lo borro.
Vuelvo a empezar.
Lo vuelvo a borrar.
¡No se puede estar más tonta! (¿o sí?, mejor no contestar a eso...)
Pues sí, aunque me cuesta reconocerme a mí misma hay ciertos tics que me hacen no perder la esperanza de volver a encontrarme.
El resumen del último año y medio en mi vida se puede traducir en 6 kilos extra, desánimo acusado, falta de tiempo para hacer deporte y uñas sin arreglar, por quedarme sólo en lo que se ve.
Todo eso agitado (o batido que en este caso da igual) resulta en una dificultad añadida para encontrar ropa, no es lo mismo partir de una talla 38 y pasar a la 42 que partir de la 42 y llegar hasta el infinito y más allá.
Aún así, el deporte de darle a la tarjeta tiene elementos alternativos a las tallas, cosas para casa por ejemplo.
El día 6 de Enero, para aliviar la tarde en urgencias me conecté al grupo Inditex tan pronto pude. En Zara cogí una camisa que había visto en temporada, no quedaba la talla L así que cogí la M, obviamente, no me valía. También cogí un trench vaquero que sí que me vale y que creo que será la prenda comodín de toda la primavera.
En Massimo Dutti cogí un pantalón chino de la 44 y un bolso de cuero con idea de que fuera para mi Hada. En Uterqüe no quedaban ni rastro de las botas altas de ante que tanto me interesaban.
El día 7 fue complicado, además de tener que trabajar y de la lesión de mi Sol (acordaros que se hizo una epifisiolisis) tenía hora con el endocrino, con el de siempre. Me puse en marcha porque no quiero verme así, desbordada de chichas por todos lados, no voy tan bien como me gustaría ni tan mal como esperaba, vamos con 4 kilos para abajo, aún me gustaría perder 4 más pero ya se que no lo conseguiré...
Bueno, pues eso fue lo que cogí el primer día por internet. El día 8 pasé por Zara Home, quería renovar una de las fundas nórdicas que tengo desde que me casé y 16 años son muchos años. Cogí una de flores muy chula y como enfrente había un Zara encontré una falda negra midi de capa en talla L que se vino conmigo también.
Días después llegaron mis pedidos, como os he dicho, la camisa no me valía, en pantalón chino me quedaba fatal y mi Hada opinó que el bolso era de vieja, así que se fue todo por donde había venido...
Di por concluida mi búsqueda de tesoros..., hasta el sábado 9, que encontré una chaqueta de canalé sin botones de Massimo Dutti que queda genial, tanto con vaqueros como con looks más formales.
Y ya..., bueno no.
El sábado pasado, 6 de Febrero, estaba en el partido de basket de mi Garbanzo cuando me llegó un email del 60% de rebajas en Zara Home y ¡fíjate que bien, encontré un mantel grande plateado de Navidad que estaba rebajado de 36€ a 16€!.
Y ahora sí que sí, yo creo que ya no compraré nada más de rebajas, me conformo con ir entrando poco a poco en la ropa que tengo del año pasado.
Lo borro.
Vuelvo a empezar.
Lo vuelvo a borrar.
¡No se puede estar más tonta! (¿o sí?, mejor no contestar a eso...)
Pues sí, aunque me cuesta reconocerme a mí misma hay ciertos tics que me hacen no perder la esperanza de volver a encontrarme.
El resumen del último año y medio en mi vida se puede traducir en 6 kilos extra, desánimo acusado, falta de tiempo para hacer deporte y uñas sin arreglar, por quedarme sólo en lo que se ve.
Todo eso agitado (o batido que en este caso da igual) resulta en una dificultad añadida para encontrar ropa, no es lo mismo partir de una talla 38 y pasar a la 42 que partir de la 42 y llegar hasta el infinito y más allá.
Aún así, el deporte de darle a la tarjeta tiene elementos alternativos a las tallas, cosas para casa por ejemplo.
El día 6 de Enero, para aliviar la tarde en urgencias me conecté al grupo Inditex tan pronto pude. En Zara cogí una camisa que había visto en temporada, no quedaba la talla L así que cogí la M, obviamente, no me valía. También cogí un trench vaquero que sí que me vale y que creo que será la prenda comodín de toda la primavera.
En Massimo Dutti cogí un pantalón chino de la 44 y un bolso de cuero con idea de que fuera para mi Hada. En Uterqüe no quedaban ni rastro de las botas altas de ante que tanto me interesaban.El día 7 fue complicado, además de tener que trabajar y de la lesión de mi Sol (acordaros que se hizo una epifisiolisis) tenía hora con el endocrino, con el de siempre. Me puse en marcha porque no quiero verme así, desbordada de chichas por todos lados, no voy tan bien como me gustaría ni tan mal como esperaba, vamos con 4 kilos para abajo, aún me gustaría perder 4 más pero ya se que no lo conseguiré...
Bueno, pues eso fue lo que cogí el primer día por internet. El día 8 pasé por Zara Home, quería renovar una de las fundas nórdicas que tengo desde que me casé y 16 años son muchos años. Cogí una de flores muy chula y como enfrente había un Zara encontré una falda negra midi de capa en talla L que se vino conmigo también.
Días después llegaron mis pedidos, como os he dicho, la camisa no me valía, en pantalón chino me quedaba fatal y mi Hada opinó que el bolso era de vieja, así que se fue todo por donde había venido...
Di por concluida mi búsqueda de tesoros..., hasta el sábado 9, que encontré una chaqueta de canalé sin botones de Massimo Dutti que queda genial, tanto con vaqueros como con looks más formales.
Y ya..., bueno no.
El sábado pasado, 6 de Febrero, estaba en el partido de basket de mi Garbanzo cuando me llegó un email del 60% de rebajas en Zara Home y ¡fíjate que bien, encontré un mantel grande plateado de Navidad que estaba rebajado de 36€ a 16€!.
Y ahora sí que sí, yo creo que ya no compraré nada más de rebajas, me conformo con ir entrando poco a poco en la ropa que tengo del año pasado.
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