Año 2015, pero podría ser casi cualquiera desde 1979.
Bajo a mitad de playa, a mitad entre la avenida de Jaume I y el puesto de la Cruz Roja. Hace años se daba la vuelta justo en el puente que hay detrás del puesto de la Cruz Roja. Hace muchos años.
Y camino por la orilla, hacia la cala.
No sé como se llama ahora ese hotel a pie de playa, siempre fue Las Garzas y era de Rumasa..., no hay tanta gente, ya es tarde, pasan de las siete y es la hora más tranquila aún con sol.
Camino sola, me encanta caminar sola por la playa, me da tiempo a pensar y recrearme en la cantidad de años que he caminado por el mismo trozo de playa.
Antes la arena era distinta. De la arena dorada y fina original sólo queda un tramo muy al final de la cala. Recuerdo la Semana Santa en que yo tenía 15 años, con grandes motores se dedicaron a sacar arena de mar adentro para "arreglar" la playa que el mar se había ido comiendo.
Si miro al mar veo niños y mayores, con colchonetas y sin ellas, riendo y disfrutando. Este es un sitio muy democrático, todos son iguales revolcados por las olas.
Si miro a la izquierda veo que paso por los apartamentos Brasilia. Madre mía la de años que tienen esos edificios bajos justo a pie de playa, por dentro son oscuros y no tienen ascensor, en realidad a mí me encantaría alojarme en ellos, creo que el viento debe llevar la arena de la playa hasta las terrazas.
Y sigo caminando.
Un poco más allá está el hotel Delfín. Siempre ha sido un hotel de "caché", pero se le ve viejo, nada que ver con los modernísimos resorts que están construyendo tierra adentro, en la montaña. Me gusta el hotel Delfín. Hace 22 años mi amiga María y su familia se alojaba en él, recuerdo pasear por la playa con ella.
Llego hasta la cala, a la cala de siempre, no esa otra al dar la vuelta al saliente que han atiborrado de edificios imposibles.
Benidorm no admite términos medios, o lo amas o lo odias, yo lo amo, mi contrario lo odia. No me gusta en lo que lo han convertido en los últimos 20 años. No se ha respetado nada, ni los frondosos pinares, ni las bajadas naturales de agua. Pero es un sitio donde cada cual encuentra lo que quiere, fiesta o calma, comida rápida o cazuela marinera a fuego lento.
Llego al final y doy la vuelta, sonrío como una boba, el sol ya me da en la espalda, pero no pica, camino pensando que, un año más, he tenido oportunidad de caminar por esta playa que tanto me gusta, que he podido disfrutar de mis padres que están envejeciendo más deprisa de lo que a mí me gustaría y que mis hijos han disfrutado del sol, del mar y de los cuidados de su familia.
Seguro que Benidorm no es el sitio más bonito del mundo, pero si alguna vez me pierdo, quizás sea posible encontrarme aquí, caminando hacia la cala por la Playa de Poniente.
"Con un poco de azucar, esa píldora que os dan, satisfechos tomareis" (Mary Poppins)
Hola
Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.
martes, 25 de agosto de 2015
viernes, 7 de agosto de 2015
Zapatero a tus zapatos
Con la cantidad de vueltas que le doy a la cabeza para casi todo y hay momentos en los que "aquí te pillo, aquí te mato".La cagué...
Mi Hada odia la peluquería, como yo, es un rollo, pedir hora, esperar, el pelo pa un lao, el pelo pal otro, ahora te estiro con el cepillo, ahora te quemo con el secador. Vamos, que no es lo nuestro.
Desde pequeña he sido yo la que le he cortado el pelo, total, en un pelo largo y fosco, cortar las puntas no tiene mucho peligro, si haces un trasquilón, siempre se puede arreglar. ¡Ja, eso creía yo, hasta ayer!.
La verdad es que hacía casi un año que no le saneaba las puntas. Está en esa edad en la que el pelo le gusta cuanto más largo mejor, le llegaba casi a media espalda y a mi no me gusta tan largo. Cuando volvimos de la piscina y se lavó el pelo le dije que le cortaba un poco.
Estaba en el cuarto de baño peinándola y haciendo la raya en medio cuando vino su padre, nos pusimos a hablar y yo, tijera en mano, ¡zas!, corté.
No sé en qué estaba pensando, pero cuando lo vi y la vi a ella empezar a llorar me quería morir, no le había cortado un par de dedos, ni dos pares de dedos, ¡ni tres pares de dedos!, es que lo había cortado casi a la altura de la oreja...
Ya no había solución, no podía dejarlo así, tuve que igualarlo. Madre mía, que manera de llorar la pobre por su pelo, hasta yo lloraba, de la rabia de ser tan torpe.
La verdad es que está preciosa, mucho más estilosa, con aire de mayor, pero efectivamente está muy corto, tanto que le da, justo justo, para cogerse una coleta pequeña, eso es lo malo, que ahora en verano lo de poder retirarse el pelo de la cara es importante.
De la llantina que le dio he tenido que dormir con ella.
Lección aprendida, a partir de ahora, quiera o no quiera, le guste o no le guste, a la peluquería a cortar el pelo.
Como hoy seguía con el enfado me he sometido a su chantaje, me he ido con ella de compras y me ha sacado una funda nueva para la tableta y otro bikini más.
Lo dicho, zapatero a tus zapatos.
lunes, 3 de agosto de 2015
A vueltas con el trabajo, elucubraciones y dolor de cabeza
No sé si se juntan mis problemas laborales con la crisis de la mediana edad esa de la que tanto se habla, sólo se que me encuentro fatal.
Fatal de ánimo, fatal de fuerzas, fatal de ilusiones, fatal incluso físicamente, vamos, fatal.
Tengo la sensación de ser una mera espectadora de mi vida, no la protagonista. Me llevan, me traen, me sacuden una y otra vez y yo sólo puedo intentar levantarme como un "tentetieso". Estoy cansada.
Tengo la seguridad (que no la convicción) de que siempre he hecho lo que "tocaba" hacer, lo que se esperaba de mí. Estudié cuando había que estudiar, empecé a trabajar incluso antes de licenciarme, era becaria y todos sabemos lo que es eso.
En mi primer empleo cobraba limpias 50.000 pesetas (300 Euros de ahora) por jornadas de 9 a 12 de la noche, pero es que era "lo que había que hacer", aprovechar y aprender mucho para luego poder quedarme en aquella empresa auditora de primerísima línea.
Y me quedé, con un horario parecido y un sueldo que rondaba las 100.000 pesetas (600 Euros), la verdad es que en dos años y medio que estuve allí ese sueldo se multiplicó por más de dos.
No debía hacerlo tan mal cuando uno de los socios se fue a una entidad financiera y nos reclutó a tres para irnos con él.
Empezó en 1997 mi mejor etapa profesional, que prefiero no recordar porque me hundo. ¿Y todo eso para qué?, para nada.
Como quiera que sea he llegado a navegar en mitad de la mierda, y perdonadme la expresión. Lo malo que tiene guardarlo todo, como hago yo, es que te topas de bruces con lo que no quieres. Ayer encontré la carta de pago del "bonus" de 2005 y es un 85% superior a lo que me han pagado en 2015.
No sé qué he hecho mal, profesionalmente hablando me refiero, personalmente lo tengo claro, he tenido tres hijos, tres excedencias y una baja laboral de año y medio.
Justo antes de Semana Santa me dijeron que entraba en "comisión de seguimiento", parece que mi nivel de ventas no era el esperado, la semana pasada me comunican que ya no estoy siendo seguida porque mi evolución es muy positiva y el resumen es que ni sé por qué cojones me metieron en seguimiento, ni sé por qué coño me sacan, mi "productividad" de los últimos tres meses es una mierda.
Eso es lo que os trato de explicar, haga lo que haga, mi vida tiene "vida propia", la que marcan los otros y no yo.
Me planto, me cabreo, lloro, me encabrono, me hundo y como un "tentetieso" me vuelvo a levantar. Quiero buscar soluciones, ya estoy cansada de poner la otra mejilla, las costillas y hasta el culo, si me perdonáis los malos modos.
Estoy pensando en plantarme, acogerme a alguna medida voluntaria de baja pactada que me ofrecen y montar algo por mi cuenta, pero aún hoy, cansada y hundida como estoy, el miedo es más fuerte que yo.
Largarme significa renunciar a un sueldo, que si bien lleva congelado 10 años, supera en un porcentaje interesante el sueldo del español medio, siempre además pensando que trabajo de 8 a 2:30.
Montar algo por mi cuenta significa renunciar a cotizar por la base máxima, a tener una responsabilidad limitada en horas y a saber que a fin de mes me llega un sueldo.
¿Y todo a cambio de qué?, de nada seguro, del sentimiento de que soy una carga para mi familia, de que soy una "señoritinga" que huye del trabajo.
También pienso que irme me supondrá ver a mis hijos por la mañana, poder llevarles al colegio, aunque luego me pase la tarde pringada currando desde casa. Me supondrá ser un poco dueña de mi vida, que aunque suene triste, nunca lo he sido, pero seré una carga para mi casa y yo nunca he sabido ser una carga. Ya en el colegio me dedicaba a dar clases particulares para costearme mis caprichos, sólo que mantener una casa y unos hijos, no es un capricho, es una necesidad.
Pienso y reflexiono sobre el tipo de trabajo que podría desarrollar y lo tengo bastante claro, no creáis, pero claro todo está muy difícil, no es un secreto para nadie.
Estoy cansada de llorar, de no dormir, de saberme un pelele profesional, pero no encuentro el empujón para hacer el corte de mangas definitivo. Me puede la seguridad.
En mi casa siempre se ha primado la responsabilidad ("uno no hace lo que quiere, sino lo que debe", esa frase la tengo grabada a fuego en el cerebro).
Mis amigos me animan a que me lance, sé que lo hacen con buena intención pero claro, les devuelvo la patata caliente, es fácil, les preguntas, "¿tú en mi situación lo harías?" y entonces ya no se ve tan claro, de verdad les agradezco su apoyo, pero la cosa no es fácil.
¿Y qué es fácil hoy en día?, me pregunta mi contrario, pues fácil no es nada, pero una cosa es que la cosas sea difícil y otra es que además yo me empeñe en complicarlo más.
Mi contrario me apoya, eso es un alivio, pero claro no es fácil soportar a alguien que ahora no duerme por culpa del trabajo y después no dormirá por la falta del mismo, o por un trabajo que está en la pista de despegue, eso siendo optimista y pensando que antes o después despegará.
Estoy tan hecha un lío que ni ganas de irme de vacaciones tengo.
Odio darle tantas vueltas a la cabeza a todo, ¡lo que daría yo por ser una rubia (o morena) boba!
Fatal de ánimo, fatal de fuerzas, fatal de ilusiones, fatal incluso físicamente, vamos, fatal.Tengo la sensación de ser una mera espectadora de mi vida, no la protagonista. Me llevan, me traen, me sacuden una y otra vez y yo sólo puedo intentar levantarme como un "tentetieso". Estoy cansada.
Tengo la seguridad (que no la convicción) de que siempre he hecho lo que "tocaba" hacer, lo que se esperaba de mí. Estudié cuando había que estudiar, empecé a trabajar incluso antes de licenciarme, era becaria y todos sabemos lo que es eso.
En mi primer empleo cobraba limpias 50.000 pesetas (300 Euros de ahora) por jornadas de 9 a 12 de la noche, pero es que era "lo que había que hacer", aprovechar y aprender mucho para luego poder quedarme en aquella empresa auditora de primerísima línea.
Y me quedé, con un horario parecido y un sueldo que rondaba las 100.000 pesetas (600 Euros), la verdad es que en dos años y medio que estuve allí ese sueldo se multiplicó por más de dos.
No debía hacerlo tan mal cuando uno de los socios se fue a una entidad financiera y nos reclutó a tres para irnos con él.
Empezó en 1997 mi mejor etapa profesional, que prefiero no recordar porque me hundo. ¿Y todo eso para qué?, para nada.
Como quiera que sea he llegado a navegar en mitad de la mierda, y perdonadme la expresión. Lo malo que tiene guardarlo todo, como hago yo, es que te topas de bruces con lo que no quieres. Ayer encontré la carta de pago del "bonus" de 2005 y es un 85% superior a lo que me han pagado en 2015.
No sé qué he hecho mal, profesionalmente hablando me refiero, personalmente lo tengo claro, he tenido tres hijos, tres excedencias y una baja laboral de año y medio.
Justo antes de Semana Santa me dijeron que entraba en "comisión de seguimiento", parece que mi nivel de ventas no era el esperado, la semana pasada me comunican que ya no estoy siendo seguida porque mi evolución es muy positiva y el resumen es que ni sé por qué cojones me metieron en seguimiento, ni sé por qué coño me sacan, mi "productividad" de los últimos tres meses es una mierda.
Eso es lo que os trato de explicar, haga lo que haga, mi vida tiene "vida propia", la que marcan los otros y no yo.
Me planto, me cabreo, lloro, me encabrono, me hundo y como un "tentetieso" me vuelvo a levantar. Quiero buscar soluciones, ya estoy cansada de poner la otra mejilla, las costillas y hasta el culo, si me perdonáis los malos modos.
Estoy pensando en plantarme, acogerme a alguna medida voluntaria de baja pactada que me ofrecen y montar algo por mi cuenta, pero aún hoy, cansada y hundida como estoy, el miedo es más fuerte que yo.
Largarme significa renunciar a un sueldo, que si bien lleva congelado 10 años, supera en un porcentaje interesante el sueldo del español medio, siempre además pensando que trabajo de 8 a 2:30.
Montar algo por mi cuenta significa renunciar a cotizar por la base máxima, a tener una responsabilidad limitada en horas y a saber que a fin de mes me llega un sueldo.
¿Y todo a cambio de qué?, de nada seguro, del sentimiento de que soy una carga para mi familia, de que soy una "señoritinga" que huye del trabajo.
También pienso que irme me supondrá ver a mis hijos por la mañana, poder llevarles al colegio, aunque luego me pase la tarde pringada currando desde casa. Me supondrá ser un poco dueña de mi vida, que aunque suene triste, nunca lo he sido, pero seré una carga para mi casa y yo nunca he sabido ser una carga. Ya en el colegio me dedicaba a dar clases particulares para costearme mis caprichos, sólo que mantener una casa y unos hijos, no es un capricho, es una necesidad.
Pienso y reflexiono sobre el tipo de trabajo que podría desarrollar y lo tengo bastante claro, no creáis, pero claro todo está muy difícil, no es un secreto para nadie.
Estoy cansada de llorar, de no dormir, de saberme un pelele profesional, pero no encuentro el empujón para hacer el corte de mangas definitivo. Me puede la seguridad.
En mi casa siempre se ha primado la responsabilidad ("uno no hace lo que quiere, sino lo que debe", esa frase la tengo grabada a fuego en el cerebro).
Mis amigos me animan a que me lance, sé que lo hacen con buena intención pero claro, les devuelvo la patata caliente, es fácil, les preguntas, "¿tú en mi situación lo harías?" y entonces ya no se ve tan claro, de verdad les agradezco su apoyo, pero la cosa no es fácil.
¿Y qué es fácil hoy en día?, me pregunta mi contrario, pues fácil no es nada, pero una cosa es que la cosas sea difícil y otra es que además yo me empeñe en complicarlo más.
Mi contrario me apoya, eso es un alivio, pero claro no es fácil soportar a alguien que ahora no duerme por culpa del trabajo y después no dormirá por la falta del mismo, o por un trabajo que está en la pista de despegue, eso siendo optimista y pensando que antes o después despegará.
Estoy tan hecha un lío que ni ganas de irme de vacaciones tengo.
Odio darle tantas vueltas a la cabeza a todo, ¡lo que daría yo por ser una rubia (o morena) boba!
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Diario de un mobbing,
Sueños y pesadillas
sábado, 25 de julio de 2015
Una historia sorprendente, curiosa, fantástica y cierta
Debería empezar la historia diciendo "Érase una vez dos niñas, dos niñas idénticas, que nacieron en China hace algunos años".
Pues el principio queda dicho, pero para saber el final tendréis que leer la historia completa, creo que os gustará.
Gema es una niña del cole de mis duendes, es guapa, educada, buena estudiante y china. Gema llegó a España muy pequeña, llegó a completar las ilusiones de unos papás que la habían soñado durante largos años.
Es una niña muy resalada, que diría mi abuela, tanto que, por casualidades de la vida terminó haciendo un catálogo de ropa de niño para unos grandes hipermercados, de eso hace más de siete años.
Hablemos ahora de un matrimonio australiano que llegó a España de vacaciones hace siete años, no sé sus nombres, pero sí que tuvieron que hacer la compra y, casualidades del destino, fueron a un hipermercado que tenía un catálogo que les llamó la atención. ¿Qué hacía Melissa, la hija de sus amigos en aquel catálogo?.
La curiosidad fue tanta que a su vuelta a la tierra de los canguros se llevaron el catálogo para enseñárselo a sus amigos, que al verlo no podían dar crédito a sus ojos. Aquella era su hija, era Melissa, no, no es aquello de "todas las niñas chinas se parecen", no, es que era ella.
La curiosidad pudo con ellos y se pusieron en contacto con la empresa de publicidad que emitía el catálogo, sólo para intentar conocer y contactar con aquella niña que era exactamente igual que su hija.
Buscando, buscando, llegaron a la agencia que había proporcionado a la pequeña modelo.
La cara que debió poner el que cogiera el teléfono y escuchara a un australiano diciendo que necesitaba los datos de contacto de aquella niña no me la puedo ni imaginar.
Por supuesto, no se los dieron, pero la agencia accedió a recibir un correo o comunicación con la promesa de hacerlo llegar a la familia de la misteriosa niña del catálogo.
Aquella misiva incluía, no sólo los datos personales de la familia, sino miles de fotos de Melissa con diferentes edades.
Cuando los padres de Gema lo recibieron no podían creerlo, efectivamente era ella, su hija, la de aquellas fotos, era igual que su hija.
Se pusieron en contacto con aquella familia tan lejana y empezaron a cuadrar fechas, Melissa había nacido en China y había sido adoptada en fechas similares a las que lo fue Gema. Las dos familias acordaron hacer un test de ADN a las niñas y el resultado fue que eran hermanas con el 99,99% de probabilidad...
¿Os lo imagináis?. Los primeros en venir a España, de eso hace 4 años fueron Melissa y sus padres, Gema y los suyos fueron a recibirles al aeropuerto. Gema cuenta que no podía creer lo que veía, pero incluso yo, que he visto fotos de las dos juntas, no soy capaz de distinguirlas.
Desde entonces, ambas familias decidieron que era bueno que ellas mantuvieran el contacto, durante todo el año y que, al menos una vez al año se encontrasen y así hacen. Este año es Melissa la que lleva todo el mes de Julio en España, con su hermana.
¿Es, o no es una historia preciosa?. Y ahora hay que acabarla como se acaban todas las buenas historias, sólo que en presente y futuro y no pasado, son felices y comen, pues lo que comen los niños de hoy, que precisamente perdices, no son.
Colorín colorado, esta historia, cierta. se sigue contando.
Pues el principio queda dicho, pero para saber el final tendréis que leer la historia completa, creo que os gustará.
Gema es una niña del cole de mis duendes, es guapa, educada, buena estudiante y china. Gema llegó a España muy pequeña, llegó a completar las ilusiones de unos papás que la habían soñado durante largos años.
Es una niña muy resalada, que diría mi abuela, tanto que, por casualidades de la vida terminó haciendo un catálogo de ropa de niño para unos grandes hipermercados, de eso hace más de siete años.
Hablemos ahora de un matrimonio australiano que llegó a España de vacaciones hace siete años, no sé sus nombres, pero sí que tuvieron que hacer la compra y, casualidades del destino, fueron a un hipermercado que tenía un catálogo que les llamó la atención. ¿Qué hacía Melissa, la hija de sus amigos en aquel catálogo?.
La curiosidad fue tanta que a su vuelta a la tierra de los canguros se llevaron el catálogo para enseñárselo a sus amigos, que al verlo no podían dar crédito a sus ojos. Aquella era su hija, era Melissa, no, no es aquello de "todas las niñas chinas se parecen", no, es que era ella.
La curiosidad pudo con ellos y se pusieron en contacto con la empresa de publicidad que emitía el catálogo, sólo para intentar conocer y contactar con aquella niña que era exactamente igual que su hija.
Buscando, buscando, llegaron a la agencia que había proporcionado a la pequeña modelo.
La cara que debió poner el que cogiera el teléfono y escuchara a un australiano diciendo que necesitaba los datos de contacto de aquella niña no me la puedo ni imaginar.
Por supuesto, no se los dieron, pero la agencia accedió a recibir un correo o comunicación con la promesa de hacerlo llegar a la familia de la misteriosa niña del catálogo.
Aquella misiva incluía, no sólo los datos personales de la familia, sino miles de fotos de Melissa con diferentes edades.
Cuando los padres de Gema lo recibieron no podían creerlo, efectivamente era ella, su hija, la de aquellas fotos, era igual que su hija.
Se pusieron en contacto con aquella familia tan lejana y empezaron a cuadrar fechas, Melissa había nacido en China y había sido adoptada en fechas similares a las que lo fue Gema. Las dos familias acordaron hacer un test de ADN a las niñas y el resultado fue que eran hermanas con el 99,99% de probabilidad...
¿Os lo imagináis?. Los primeros en venir a España, de eso hace 4 años fueron Melissa y sus padres, Gema y los suyos fueron a recibirles al aeropuerto. Gema cuenta que no podía creer lo que veía, pero incluso yo, que he visto fotos de las dos juntas, no soy capaz de distinguirlas.
Desde entonces, ambas familias decidieron que era bueno que ellas mantuvieran el contacto, durante todo el año y que, al menos una vez al año se encontrasen y así hacen. Este año es Melissa la que lleva todo el mes de Julio en España, con su hermana.
¿Es, o no es una historia preciosa?. Y ahora hay que acabarla como se acaban todas las buenas historias, sólo que en presente y futuro y no pasado, son felices y comen, pues lo que comen los niños de hoy, que precisamente perdices, no son.
Colorín colorado, esta historia, cierta. se sigue contando.
jueves, 16 de julio de 2015
Clarines y fanfarrias
Analitica, estupenda.
Cardiología en orden
Otorrino normal
Dermatología, sin novedad
Endocrino, velocidad de crecimiento normal, percentil 90 de altura y 50 de peso.
Nefrología, eco renal en orden, ni rastro de la incipiente híper uricosuria e híper
calciuria de hace seis meses.
Oncología, perfecto.
Otros seis meses de libertad condicional.
¿Me dejáis que lance fuegos artificiales?.
Te quiero mi Sol
Cardiología en ordenOtorrino normal
Dermatología, sin novedad
Endocrino, velocidad de crecimiento normal, percentil 90 de altura y 50 de peso.
Nefrología, eco renal en orden, ni rastro de la incipiente híper uricosuria e híper
calciuria de hace seis meses.
Oncología, perfecto.
Otros seis meses de libertad condicional.
¿Me dejáis que lance fuegos artificiales?.
Te quiero mi Sol
martes, 14 de julio de 2015
¡Se me olvidaba!
No os conté que el primer día de rebajas oficial, el 1 de Julio me compré este pamelón.
Es ideal, no se te ve la cara y la sombra llega hasta cubrir mis cartucheras que así, sombreadas parecen hasta más moderadas.
Es ideal, no se te ve la cara y la sombra llega hasta cubrir mis cartucheras que así, sombreadas parecen hasta más moderadas.
lunes, 13 de julio de 2015
Rebajas verano 2015
Bueno, bueno, bueno, no es que esté pasando por mi mejor momento anímico, pero no por eso dejo de cumplir con mi ritual de las rebajas.
Este año tenía poca cosa en cartera pendiente de rebajas, en realidad sólo una, unos zapatos de tachuelas de Uterqüe a los que eché el ojo allá por marzo.
Pero vamos por partes.
Como siempre, todo lo que no es grupo Inditex empezó las rebajas antes, yo aproveché especialmente en Mango, porque el fin de semana del 13 y 14 de Junio ya había rebajas del 40% on line, me compré un vestido de rayas con manga japonesa del que no encuentro foto por ningún lado que es muy divertido y ya, de paso, un par de vestidos fresquitos de Violeta para la Santa Madre (la mía).
También en Blanco piqué. Resulta que mi Hada ha decidido que este año sí, que se pone bikini, pero nada de bikini de niña, no, mejor de mayor, de esos en los que la parte de arriba es como bandó, sin forma ni relleno. Ya que estaba brujuleando por su web pillé un collar y una pulsera de libélulas para mí y un cinturón de metal.
El día 30 de Junio, como era de suponer, la mayor parte de las firmas del grupo Inditex empezaron su venta on line a partir de las 10 de la noche así que mientras mi contrario se ocupaba de acostar a mis duendes y daba rienda suelta a la tecla.

Fui derechita a Uterqüe, pero me encontré que los zapatos que yo quería no estaban disponibles en mi número, así que tuve que comprarme estos otros. Luego me fui a Zara y compré una recua de camisas-top blancas con idea de elegir, fueron todas estas:
Al final sólo me quedé con la primera.
También cayó este bolso azul de imitación coco, pero de piel que veo invernal, así que lo estrenaré en otoño

y estas bailarinas de Stradivarius que me encantaron, parecen de Cenicienta.
Mis compras nocturnas quedaron ahí.
Al día siguiente cuando salí de la oficina me pasé por Massimo Dutti, había visto unos zapatos de salón de cocodrilo en azul a juego con el bolso, pero no los encontré, así que me los compré marrones. Cuando llegué a casa me di cuenta de que tenía unos muy parecidos y decidí que tendría que devolverlos.
A eso fui al día siguiente, a devolverlos cuandoooooo, allí en el Uterqüe de al lado los encontré...
MIS ANSIADOS ZAPATOS DE TACHUELAS, misión cumplida..., aquí los tenéis...

Luego ha caído un par de cositas más, entre ellas este top de H&M que queda súper estiloso:
Veis que de cosas, luego mi Hada se empeñó en comprar unas sábanas de mariposas de Zara Home y yo, como no se decir que no (que cruz...) las compré.
¿Y vosotras, qué tal vuestras rebajas?
(¿Moni, qué te parecen mis compras?)
Este año tenía poca cosa en cartera pendiente de rebajas, en realidad sólo una, unos zapatos de tachuelas de Uterqüe a los que eché el ojo allá por marzo.
Pero vamos por partes.
Como siempre, todo lo que no es grupo Inditex empezó las rebajas antes, yo aproveché especialmente en Mango, porque el fin de semana del 13 y 14 de Junio ya había rebajas del 40% on line, me compré un vestido de rayas con manga japonesa del que no encuentro foto por ningún lado que es muy divertido y ya, de paso, un par de vestidos fresquitos de Violeta para la Santa Madre (la mía).
También en Blanco piqué. Resulta que mi Hada ha decidido que este año sí, que se pone bikini, pero nada de bikini de niña, no, mejor de mayor, de esos en los que la parte de arriba es como bandó, sin forma ni relleno. Ya que estaba brujuleando por su web pillé un collar y una pulsera de libélulas para mí y un cinturón de metal.El día 30 de Junio, como era de suponer, la mayor parte de las firmas del grupo Inditex empezaron su venta on line a partir de las 10 de la noche así que mientras mi contrario se ocupaba de acostar a mis duendes y daba rienda suelta a la tecla.

Fui derechita a Uterqüe, pero me encontré que los zapatos que yo quería no estaban disponibles en mi número, así que tuve que comprarme estos otros. Luego me fui a Zara y compré una recua de camisas-top blancas con idea de elegir, fueron todas estas:Al final sólo me quedé con la primera.
También cayó este bolso azul de imitación coco, pero de piel que veo invernal, así que lo estrenaré en otoño

y estas bailarinas de Stradivarius que me encantaron, parecen de Cenicienta.
Mis compras nocturnas quedaron ahí.
Al día siguiente cuando salí de la oficina me pasé por Massimo Dutti, había visto unos zapatos de salón de cocodrilo en azul a juego con el bolso, pero no los encontré, así que me los compré marrones. Cuando llegué a casa me di cuenta de que tenía unos muy parecidos y decidí que tendría que devolverlos.A eso fui al día siguiente, a devolverlos cuandoooooo, allí en el Uterqüe de al lado los encontré...
MIS ANSIADOS ZAPATOS DE TACHUELAS, misión cumplida..., aquí los tenéis...

Luego ha caído un par de cositas más, entre ellas este top de H&M que queda súper estiloso:
Veis que de cosas, luego mi Hada se empeñó en comprar unas sábanas de mariposas de Zara Home y yo, como no se decir que no (que cruz...) las compré.
¿Y vosotras, qué tal vuestras rebajas?
(¿Moni, qué te parecen mis compras?)
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