
Momento friki, lo aviso.
Estamos, mis cojines, mi mantita y yo abusando del sofá mientras veo "El Gran debate", sí, ya sabéis, ese programa reciclado de "La Noria" para volver a recuperar anunciantes recurriendo a un "debate serio".
A lo que iba, tema de hoy, LA DIETA PERFECTA, el trasfondo, gordos y flacos, lo de siempre, los que dicen que comiendo de todo equilibradamente se adelgaza y los que comen, lo que comen el 90% de los mortales todos los días.
Y yo, que me cojo unos cabreos con estas cosas que no puedo más.
¿Que soy gorda?, pues no, estadísticamente no lo soy, ¿que me gustaría estar más delgada? por supuesto, ¿Cuánto más delgada?, pues con dos kilos menos me sentiría la rubia del olé.
Al primero que diga que dos kilos se pierden sin pensar lo echo de aquí con cajas destempladas, así que cuidadito con lo que decís, incluso con lo que pensáis que soy muy bruja.
No nos engañemos, la herencia genética pesa, nunca mejor dicho, muchísimo. Todos conocemos a esas tías odiosas que comen lo que les da la gana y siguen cañón, probablemente sus madres y abuelas sean delgadas. Pero no, mi caso no es ese, mi súper familia es súper, pero súper de verdad en todos los aspectos, tengo grandes padres (padres grandes), tuve grandes abuelos (en algún caso abuelos grandísimos), tengo un gran hermano (no de los mirones, que esos me sobran) y todos mis tíos están de buen año.
Y no, que no me vengan a mí con la coña de la comida basura, en mi casa no se ha comido una hamburguesa en la vida, y que no me hablen de los bollos, que bastante pelea tenía yo con mi madre a los 8 años cuando soñaba con un "Pastelito de Victoria Plum" que era morado, y mi madre, de merienda, me ponía una manzana o un pequeño bocadillo de pan-pan y foie gras del de La Piara.
Vale, entono el mea culpa, no hago deporte, no lo he hecho en mi vida y lo que es peor, no tengo intención de empezar, por lo menos por ahora, pero es que mis amigas que se machacan a gimnasio día sí día no, no bajan peso más deprisa, ni mucho menos.
Yo como, me gustaría decir que equilibradamente, pero reconozco que no es así, al menos 4 días por semana, porque hago dieta, estrictísima (hiper proteica), y los días que no hago esa dieta estricta, la hago hipocalórica. Y eso lleva siendo así desde hace más de 3 meses y ¿qué he conseguido?, dos kilos menos...
Pero es que en los períodos donde no hago estas dietas (por supuesto supervisada por un endocrino en visitas semanales), mi dieta excluye la pasta, el arroz, la patata y cualquier otro tipo de hidratos de carbono no vegetales, aún así, engordo, porque esa es mi tendencia natural.
En fin, que estaba yo tan contenta porque hoy no tenía ni gota de hambre gracias a una gelatina sin azúcar y baja en calorías (14 exactamente) que había tomado para cenar cuando empiezan estos papanatas "parriba y pabajo" con la mierda de las dietas y no me ha quedado más remedio que prepararme una taza de chocolate caliente para poder soportarlo, a la mierda mi dieta de hoy.


