Hola

Quiero daros la bienvenida a todos los que estáis aterrizando en el Reino de la Mermelada por primera vez. Esta es una ventana abierta a través de la que podéis asomaros a lo que es mi día a día. Si llegáis aquí buscando respuestas o información sobre la leucemia infantil, que sepáis que las respuestas están en vosotros mismos, yo sólo puedo compartir las mías. Agarraos fuerte que vienen curvas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

A ver zorras mías...

... ¿Qué os parece si hacemos un referendum para nombrar CABRÓN mayor del Reino(entiéndase por tal la cuarta acepción de la RAE, adjetivo coloquial usado en Cuba para describir al varón experimentado y astuto) al individuo éste que se hace llamar juez y al que entre todos pagamos, que ha decidido que llamarnos ZORRAS es lo que más nos puede gustar en el mundo?
¡Que le pagamos entre todAs, no lo olvidéis!.

lunes, 3 de octubre de 2011

Haciendo los deberes

Por aquello de seguir con el "relax" del fin de semana, he empezado mi rutina laboral con múltiples quehaceres extra.
Para empezar hoy me tocaba la revisión ginecológica anual (a la que me diga que se la salta le corto una oreja...), de lo que se ve en las ecografías y el reconocimiento todo está en orden, hay que esperar a que el radiólogo vea las mamografías, el resultado de la citología y las analíticas y espero que todo esté en orden hasta el año que viene.
Cuando he llegado al trabajo me he encontrado las papeles decoradas con mil recordatorios de que hoy empieza la campaña anual de vacunación de gripe, he llamado a la oncóloga de mi Sol sólo para asegurarme de que efectivamente nos tenemos que vacunar. Dicho y hecho, me la he puesto en mi centro de trabajo.
Después de recoger a los duendes en el cole he salido disparada al oculista con Garbanzo, el pediatra me dijo la semana pasada que le parecía que tenía un poco de estrabismo, el oculista me ha dicho que para nada, y que ve perfectamente, en cualquier caso en 15 días le harán un fondo de ojo.
He llegado corriendo a casa, he lanzado al niño desde el garaje y me he ido a recoger un encargo que me había hecho el santo padre (el mío), cuando salía por la avenida más cercana a mi casa he visto una unidad móvil de Cruz Roja y me he parado a donar sangre, no ha podido ser, hay que esperar 24 horas desde la vacuna, así que me he vuelto a casa con tres palmos de narices, mañana buscaré otro punto de donación y me vengaré.
Qué, ¿os apuntáis a mi corre-corre?

En el zoo (con peinado nuevo)

¡Fantástico día para ir al zoo ayer!, eso debieron pensar mil millones de padres, porque estábamos todos.
Los niños habían estado hablando de ello durante la semana, así que aprovechando que me regalaron unos vales del 50% en el precio de las entradas me fui con mis duendes ayer.
Al llegar el parking estaba hasta arriba, aún así, cuando encontramos un sitio miramos y remiramos que se pudiera aparcar.
Después de una bonita cola en la taquilla, de comprar las comidas para los bichos llegamos a los flamencos.
Por la mañana parecía inapetentes, así que volvimos antes de irnos. De allí fuimos a ver los elefantes marinos y los pingüinos.
Seguimos el periplo por el establo y la pequeña granja, ahí sí que disfrutaron mis niños dando de comer a las cabras.
Yo disfruté mucho más después, en el baño frotándoles las manos y hasta la cara como si me fuera la vida en ello (¡qué asquito me dan los bichos!, lo siento, pero soy de asfalto).
No queríamos que se nos hiciera tarde para comer y elegimos la hamburguesería, me pareció muy eficiente la manera de funcionar, con los pedidos en una máquina y el pago en la misma. De allí nos fuimos al acuario, creo que fue de lo que más nos gustó a ellos y a mí, ver los tiburones tan cerca impresiona.
De ahí nos fuimos a ver los osos panda (Po y DeDe) y a los elefantes, casi se nos olvida que a las 5 empezaba el espectáculo del delfinario.
Cuando terminó, la verdad, estábamos muy cansados, fue mucho tute, para ellos y para mí, así que nos dimos una vuelta en el trenecito y nos volvimos a casa, llegamos a las siete y media con garbancito dormido.
Supongo que soñaría con su nuevo peinado, antes de irnos cogió unas tijeras (de uso escolar con punta roma) y se hizo un buen trasquilón, él a su aire...

jueves, 29 de septiembre de 2011

“Esas cosas pasan…” (Disertaciones sobre la infidelidad)


Lo reconozco, manifiesto públicamente desde aquí mi fijación con este tema. De verdad que nunca lo había pensado tanto como últimamente, pero es que otra vez el dominical de un periódico de gran tirada, el fin de semana pasado, ofrecía un artículo bastante extenso sobre el tema.
Ya os he comentado en otras ocasiones que la infidelidad me parece que se comete, primero, contra uno mismo. Si engañas a tu pareja eres infiel a tu propia decisión de compartir tu vida exclusivamente con alguien. Ya por ahí me parece una estupidez. No creo que buscar excusas como que tu relación “oficial” esté deteriorada me sirviera.
Hoy, comentaba en el desayuno con mis compañeras de trabajo este tema y como siempre surge la polémica. La mayoría de ellas creen que es “algo que pasa” y mi respuesta es siempre la misma, “pasa, si tú quieres que pase”. Entonces intentan ponerme en situación: “tú imagina que sales una noche, con las amigas, y conocéis a un grupo de tíos geniales, guapísimos, interesantísimos y divertidos”, pues hasta ahí todo bien, probablemente pasaría un rato estupendo y punto, es mi decisión si voy más allá o no, y no pasa si yo no quiero que pase.
Situación dos: no es un encuentro casual, es alguien a quien conoces y con quien mantienes una relación constante, digamos, un compañero de trabajo, el papá de algún amigo de tus hijos, entonces “la cosa surge”, y yo insisto, “surge, si tú quieres que surja”y si surge, ahí estás tú para pararlo.
Lo siento, seré una siesa, una antigua, una aburrida, lo que queráis, pero hay cosas que pasan quieras o no (una enfermedad) y otras que sólo pasan si tú quieres, y de esas tú y sólo tú eres responsable, no vale echarle la culpa al destino, a las circunstancias o a la vida misma.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¡Déjenme en paz!


No sé qué hacer, me planteo seriamente poner una denuncia, pero contra quien, cómo lo hago.
No soy el Sr. Marcos, no quiero ir de crucero, nunca jamás en mi vida he pedido un presupuesto para ello.
La historia comenzó hace casi un año, a primeros de Enero, me llamaron porque supuestamente porque yo había rellenado un formulario para pedir información y entrar en sorteo. Amablemente les expliqué que se equivocaban. Pensé que la cosa iba a quedar ahí, ingenua que es una. Desde entonces, de manera recurrente llaman a mi móvil y no una, ni dos, sino media docena de veces en un día. Hay días que empiezan ¡a las 8 de la mañana!.
Y no hay nada que yo pueda hacer, ellos me dicen que "su sistema no está preparado para eliminar un número de teléfono o bloquearlo". Vamos, que cada vez que alguien diga mi número de teléfono, para quitarse de encima al que le de la plasta me van a llamar a mí.
¿Qué hago?. De momento
¡VÁYANSE A LA MIERDA EN BOTE!

En el pediatra "normal"

Hoy teníamos cita con mi Sol en la consulta de pediatría "normal". Hay que empezar a seguirle aparte de sus citas de oncología pediátrica, hay que estudiar qué vacunas se han perdido, ver si le tiene que ver el cardiólogo, el nefrólogo y demás "logos".
La cita era temprano y ha ido muy bien, a pesar de los mocos que se cruzaron en su camino ayer por la tarde y al dolor de tripa de la media noche pasada.
Le han pesado y medido, 1,25 metros y 26 kilos, percentiles 97 y 90 respectivamente, vamos, igualito que mi garbanzo que con 1,05 y 15 kilos llega a los percentiles 75 y ¡¡¡25!!! ramplón.
Mi garbanzo está un poco mejor, algo come, no mucho y lo más importante es que no ha vuelto a descomer, menos da una piedra.

viernes, 23 de septiembre de 2011

¿Cómo se hace?

Ha vuelto a vomitar, le duele la tripa, el caso es que se le ve activo y bien, pero ha vomitado y le duele la tripa. Así empezó mi Sol, por favor, que mi garbanzo no le siga.
¿Cómo se hace para no volverse uno loco?