He aprendido mucho con él, bueno, es toda una vida juntos. ¿Quién me lo iba a decir a mí la primera vez que le vi?, yo tenía poco más de veinte años y sólo buscaba un empleo y vaya si lo encontré.
(No, estas medias no, mejor las de liga negra que me regaló el año pasado en nuestro viaje a París).
He sido muy feliz, aunque mi vida no es como yo la planeé, mi abuela me lo dijo bien claro: “cariño, nunca pudiste imaginar algo así”. Quizás. Mi clase media chocaba mucho con su vida de lujos, pero aprendí, a lo bueno se acostumbra uno rápido.
Y luego llegaron ellos, lo mejor de mi vida, Aurora, Patricia, Isabel y Fran, ¡por fin el príncipe llegó!. Son tan maravillosos y tienen unas familias tan entregadas que se que nada malo pueden temer.
(El vestido negro no, esto no es un funeral).
No se que es lo que busca, yo creo que lo tiene todo, a lo mejor su ego necesita adulación continua, quizás la culpa sea mía, aunque diga una y mil veces que me ama, que no puede vivir sin mí, no le entiendo.
Pero es que han sido tantas.
Al principio lloré y perdoné, luego seguí perdonando, sin llantos, ahora perdono, por última vez.
Es curioso pero ese otro nunca sabrá que cambió mi vida. Ayer tomaba café después de dejar a los niños en el colegio y él se acercó a invitarme. Le había visto antes, quizás cada día en esa cafetería, pero hasta ayer no reparé en él. Rechacé su oferta pero me di cuenta de que estoy aquí, que no soy invisible.
(Me voy, ya he metido el sobre en el bolso).
No sé qué pensará Aurora abuela cuando reciba las fotos, no es lo mismo intuir que tu hijo es un golfo que tener delante las pruebas. Ya da igual, sé que lo entenderá, sino, por lo menos tendrá que reconocerme a mí el valor que ella nunca tuvo.
(Ahora sí, es sólo cruzar la calle y entrar en el restaurante).
- Hola cariño buenas noches.
Tú debes ser Lucía, hola soy Patricia, la mujer de Paco, no, no hace falta que te levantes.
Toma cariño, ahí tienes todo lo que necesitas para ser feliz, sólo tienes que firmar. Tu abogado te dará los detalles que necesites.
Por cierto, si vuelves a casa a dormir tienes preparada la habitación de invitados.
Buenas noches, amor.